¡Sólo el amor...! Sólo el amor, misterio que arroba al alma -desnuda, pura y sin arcilla- sólo el amor, puede dar vida al barro y alumbrar lo que perdura. Sólo el amor, la ternura puede llevar. Y la calma; suspiros y canciones, si el desgarro llénala de angustia ... Y, en la marisma, se proteje de sí... Sólo el amor, "se ama", como la lluvia báñase en sí misma. ¡Sólo el amor...! Sólo el amor suspira, ama sin verse y sin tocarse. Es cierto y puro. Ama la arena, en el aliento del largo estío; corre, entre verdes campos. Es como un Río que, allá en la Pampa, tiñe de verde el agua -en su catarata- noble y bravío, para arrojarse -dulce- en un mar de plata...