lunes, 18 de enero de 2016

AL MIRAR AL CIELO... DESDE UN NEGRO BARRANCO








UN SONETO LIBRE COMO EL VIENTO



Estaba el mar sereno. Un rayo puro
de luna blanca –llena- cae en la playa
y despierta fulgor de oro en la arena,
que entre rocas azules se acostaba.

Me alumbra hoy esa luz a donde vaya
y deja mi alma en calma, tan serena,
que, entre negros abismos, la dulzura
late en mi sueño, igual que ayer soñaba.

No importa que, aun la sombra de la pena
extienda larga mano a la amargura,
cuando la luz que alumbra se desmaya.

Mas, un instante sólo, y la cadena
que ata el vivir esclavo, su atadura,
rompe al mirar al cielo… Y presto calla.



Luis Madrigal