martes, 18 de abril de 2017

ORACIÓN A CRISTO RESUCITADO




DAME, SEÑOR, LA LUZ


¡Dame la Luz, Señor...!
Que he de andar en la noche,
tan oscura, Dios mío, y tan incierta.
Haz que mi alma, al fin de paz cubierta,
no merezca al juzgarme tu reproche.
Hazme sentir, ahora que estoy vivo,
la certerza que tú, Jesús, eres la vida
y, por ello, jamás sentir la herida
de mi muerte podré... Será festivo el día.
Hazme vivir, Señor, si yo sintiere
que nunca he de morir eternamente;
que siempre viviré, tan dulcemente,
si siempre, junto a ti, por ti muriere.


Luis Madrigal




viernes, 7 de abril de 2017

UN ÁRBOL SAGRADO, EL AZUFAIFO





EL ÁRBOL DEL EREMITA 


El Diccionario de la Real Academia Española describe el término "símbolo", como  "elemento u objeto material  -cualquiera fuere, hay que entender-  que, por convención o asociación, se considera representativo de una entidad, de una idea, de una cierta condición, etc." En este sentido propone, a continuación dos ejemplos, sumamente citados al respecto: El de la bandera, representativo de la patria y el de la paloma, que es el símbolo de la paz. Evidentemente, los ejemplos no son limitativos sino meramente enumerativos y hasta enunciativos. Sin embargo, habría que considerar si, hoy en día, los símbolos propuestos son los más indicados. La patria, toma como referencia un paño bordado, serigrafiado, estampado o estarcido en un tejido (en francés, a la bandera se la llama "drapeau", siendo la raíz "dra-p", paño, por lo que en castellano podría significar simple y literalmente sólo eso, un "trapo"). La paz, pretende asemejarse a un animal que, últimamente, apesta nuestras ciudades, pudiendo ser causa de infecciones o endemias. Por eso se les ha llamado, también últimamente, a las palomas, "las ratas del aire".

Parece, pues, que los dos instrumentos materiales propuestos por la Academia para simbolizar los dos magnos y sublimes sentimientos ya indicados, no resultan demasiado apropiados al respecto. Pero, al margen de todo objeto material -las cosas- también las ideas o los sentimientos pueden ser simbolizados, creo yo, a su vez, mediante otras ideas, o incluso abstracciones que puedan establecer una cierta relación de semejanza o similitud. Indudablemente las abstracciones, seguirían, en sí mismas, el mismo interminable camino difusor, un camino hacia lo incomprensible;  o causarían el efecto de que lo representado y el símbolo representante, serían el mismo o lo mismo, conduciendo en el orden lógico a verdaderas tautologías, Y eso, no puede ser.

Por ello, tratándose de las cosas corporales del mundo exterior, incluidos los animales y, sobre todo las plantas, o las flores, es preciso tener sumo cuidado en proponer los instrumentos "simbolizantes" propiamente representativos de lo simbolizado. Así, por ejemplo, si tomamos los árboles como punto de referencia, resulta muy adecuado considerar al sauce como símbolo de la tristeza, pero sería inadecuado tomar por tal sentimiento al roble o la encina, que parecen mucho más adecuados para simbolizar la fortaleza.

Dentro de este mismo mundo arbóreo, y desde hace siglos, nuestra querida Extremadura, la patria chica de los Conquistadores de América, en unión de tantas otras virtudes y excelencias, es solar propio de un árbol señero y altamente simbólico, el azufaifo. Extremadura, es pródiga en este árbol, fuerte, pero al mismo tiempo tan delicado; verde, pese a no precisar casi el riego; dulce, porque sus frutos asemejan su sabor al de la manzana de esta propiedad; aislado y solitario, capaz de crecer sin fundir sus raíces con los de su misma especie ni con los de ninguna otra; melodioso, puesto que su madera es especialmente apropiada para la fabricación de instrumentos musicales de viento, la tenora, la dulzaina y la chirimía. Duro, pero al mismo tiempo suave e impermeable, para rechazar por deslizamiento el salobre agua del mar... Como que se talaron centenares de individuos para que nuestro Felipe II  -gran Rey, sin duda, pero con graves errores-  construyese la Armada Invencible, que fue vencida por la malvada Isabel I de la pérfida Albión. También es verdad que, como por fin han reconocido los modernos historiadores británicos, con la importante cooperación de una  -para ellos-  oportuna infernal galerna. El caso es que la noble y sufrida Extremadura, además de sus hijos, perdió infinidad de individuos adultos de esta especie arbórea, el azufaifo. Ese el el árbol al que no consiguieron derrotar los ingleses, pese a sí haberlo hecho con aquella "invencible" flota, mandada por un imbécil incompetente. Fue lo único que se salvó de aquel desastre: Tan noble árbol, del que fueron hechos los barcos. Tanto, tanto que su madera puede considerarse inmortal y sagrada, puesto que de ella-  se ha llegado a decir-  fue hecha la corona de espinas que ciñó las sienes de Cristo.



Hoy aún persiste, pese a la barbarie y el egoísmo de los hombres. No sólo en Extremadura, sino en la misma Cataluña, donde se ha desatado una polémica pública en torno a si debe o no ser derribado un azufaifo de más de doscientos años. Probablemente se trate de que, por allí, hasta los árboles deben presentar señales de catalanidad reiterada y tal vez pueda ser considerado un árbol "charnego".

Pero si, hasta en Cataluña -como los niños de Orense, Jaén, Zamora o Mairena del Alcor, que allí nacen y viven-  el azufaifo resiste,  sin duda es por haberse apartado a la soledad. Como los hombres que se retiran a ella, los que viven en ella y de ella, que pueden también ser "talados" para otro tipo de empresas, todas ellas propias del espíritu y la grandeza de alma, lejos del consumismo, la economía, la política espuria y canallesca, la moda, la publicidad engañosa y perdularia, los futbolistas, los cantantes y los presentadores de TV. Sobre todo de las mujerzuelas que en ella vociferan, entre otras execrables especies populares, hijas de esta hora tan estúpida y amarga. Por cierto, el símbolo de la estupidez podría ser perfectamente esa peste de la Televisión. Al menos, de la TV en España.

Mas, también por todo cuanto resulta radicalmente contrario, este noble árbol, puede ser tomado como símbolo de la soledad; de la soledad mística, dedicada a comprender y abarcar, con el simple pensamiento ensimismado y profundo, los inconmensurables e indescriptibles paisajes del alma humana, mucho más ricos y misteriosos que los que pueden contemplarse en el mundo exterior, incluidas no sólo las enigmáticas y arrebatadoras puestas de sol, los tupidos y emarañados bosques, o las nevadas cumpres de las cordilleras, sino todo cuanto en el cosmos, en constante y permanente expansión, se pierde más allá de las últimas nebulosas de las galaxias. Y por ello, el azufaifo, es el símbolo de los eremitas, los ermitaños, los anacoretas y de todo hombre, viva donde viva  -incluído el corazón de la grandes urbes llenas de ruido y escándalo- que quiera leer por dentro, saber de sí mismo, enfrentarse al misterio de su esencia y por ende de su existencia.

En definitiva, más que un árbol, el verdadero símbolo del eremitismo es el propio eremita, porque cada hombre ha de ser siempre su propio símbolo, la representación vital y profunda de aquello que quiere ser. Y hablando de hombres, no puedo olvidar, al paso, precisamente, a mi buen amigo y maestro Don Antonio Escudero Ríos, que, de un modo similar al de Espronceda, que nació en Almendralejo (aunque no tenga aún Antonio tanta fama), nació en Quintana de la Serena, también en nuestra gloriosa Extremadura, al fin y al cabo en la misma Provincia de Badajoz, la Civitas Pacis o Pax Julia, el Conventus Pacensis que, en los tiempos de Augusto, formaba parte junto al Emeritensis y al Scallabitanus de la romana provincia de Lusitania. Eso sí, Bajadoz fue reconquistada por Alfonso IX de León y, desde el día 19 de Marzo de 1230 formó y forma parte del viejo Reino, padre de Castilla y de España, cuya Tebaida, la "Tebaida leonesa", está apretadamente repleta, con constancia y ahínco, de cenobios, ermitas, monasterios medievales, santuarios, capillas y cuevas, a lo largo del Valle de Peñalba de Santiago, el Valle del Silencio, donde corre ligero el Río Oza, entre los pliegues de las poderosas cumbres nevadas de los Montes Aquilanos y donde los anacoretas de media europa se concentraron desde el siglo VII hasta los X y XI, para cultivar, dentro de sí, el más riguroso y prístino saber visigodo-isidoriano.


Luis Madrigal

lunes, 27 de marzo de 2017

ORACIÓN POR UN HOMBRE BUENO




D. E. P.


El Señor Don JAIME SERRANO-SUÑER POLO

Dr. Ingeniero de Telecomunicaciones


que falleció en Madrid
el día 17 de Marzo -Viernes- de 2017


Descansa en la Paz del Señor, querido Jaime. Nunca podré olvidar tu enorme bondad, tu integridad moral, el afecto que me otorgaste y la dignidad con la que afrontaste cada uno de los más difíciles momentos de tu vida.


Luis Madrigal Tascón
Abogado del Ilustre Colegio de Madrid,


el último y más insignificante de tus amigos, ruega
a cuantas personas de espíritu cristiano pudieren leer
esta noticia, una oración por el eterno descanso de tu alma.


Dijo Jesús a Marta: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás".  (Juan 11: 25-26)








jueves, 23 de marzo de 2017

CUANDO EL INVIERNO VUELVE




EL VIENTO BUSCA EL SUR

El frío volvió... Alzóse el viento
que extiende las raíces de los árboles
hacia el lejano Sur... Quiere encontrar
las huellas de un naranjo florecido,
en el ocre rojo del Otoño.
Desde la invernal Primavera alza la vista
con vital esperanza de trocar el frío en calor,
allá donde anida y enraíza la duda.
Mas, nada teme. Renueva su ferviente anhelo
de encontrar, vivo y fecundo,
el suspiro de una rosa
que se durmió en el aire,
abrazada a una sóla gota de rocío.


Luis Madrigal








martes, 21 de marzo de 2017

EN SORDO ESTRUENDO



TRILOGÍA DE SILENCIO

I

BUSCO SIN ENCONTRAR

Te busco, sin hallar
nada en el aire.
Ni en el terrestre espacio
que me acoge.
Nada supe de ti,
ni nada tengo
que me acerque al rincón
donde ahora yaces.
¿Te has ido para siempre
y ya soy nada?
El silencio golpea,
en sordo estruendo,
mis maltratadas sienes,
cual gélida respuesta.
Se lo digo así al aire
y a la blanca aurora;
a la noche que extiende
-azul-  su negro manto.
Y nada me responden,
ni puedo saber nada.
Que nunca nada supe
en el ayer lejano...



II

NADA EN EL AIRE

Nada en el aura pura,
nada en el suave viento
que acaricia las copas de los árboles.
Nada en el agua, ondulada,
de aquel Río
que corre entre gigantes vegas,
tan llenas de verdor y de hermosura.
Nada en las nieves
que besan en la altura
cumbres de hielo
encaramadas, entre riscos y fallas,
siempre al cielo...
Nada en el eco mustio de la tarde,
santuario ayer de la palabra viva,
sudario hoy de un presente árido y frío.
Clamor sin fe, osario, mástil roto
de singladuras muertas.
Nada fue ayer.
Hoy, es. Sólo tristeza.



III

¿DÓNDE ESTÁS...?


¿Dónde estarás...?
¿Qué te ha pasado
que, en este mundo, no apareces?
¿Te has dormido en el aire
sobre una nube blanca?
¿Tal vez, tan triste estabas
que has optado
por la eterna alegría...?


Luis Madrigal








lunes, 20 de marzo de 2017

¿PRIMAVERA...?



UN AÑO MÁS

Un año más, se produce  -se ha producido ya-  el acontecimiento astronómico de la Primavera. Pero ¿acaso ha venido, se sepa o no el por qué? Nadie lo sabe, porque, un año más, parece que inmediatamente continuará siendo invierno, en una vuelta de tuerca meteorológica en sentido contrario a las agujas del reloj. Otra vez, en pocas horas, al frío invierno. Al menos, al frío corporal, sensible de la misma manera termométrica. Al tiempo desapacible y bruscamente cambiante. Malo para el organismo humano, para el cuerpo, y dicen que también psiquicamente malo, o al menos desasosegado e incierto, allá en las bodegas del ser.

El espíritu, en cambio -aunque no sea excesivamente distinto- no es la psique, sino acaso una dimensión cualitativamente distinta, pese a resultar colindante. Eso, lo sabrán los neuro-biólogos, los psicólogos, o los psiquiatras, si es que lo saben, o pueden saberlo. También dicen saberlo los teólogos, alguno de los cuales afirma que la Física del espíritu es la Teología o, más descriptivamente, que el ser humano es una unidad fisio-psico-espiritual.

En todo caso  -y por tanto en cualquiera de todos los posibles-  los hechos siempre son ineludibles. Y hay algunos hechos que, por su presunta apariencia inquebrantablemente tozuda, inquietan sobremanera y hacen presagiar acontecimientos y estados tristes. Quizá haya llegado ya la Primavera, bien para quedarse o simplemente para ser, una vez más, remedo doloroso y quebrantado del más puro Invierno. Será lo que haya de ser, de eso no hay duda. Pero nunca debe perderse un rayo de esperanza. Yo, lo deseo hoy firmemente.


Luis Madrigal


Arriba foto de EUROPA PRESS






lunes, 13 de marzo de 2017

UNA METÁNOIA





LA METÁNOIA DE ANTONIO ESCUDERO


A Doña Isabel Escudero Ríos,
que sigue viviendo, ve y escucha lo que
nunca vió ojo ni oyó oído.


En griego, μετανοῖεν, no significa otra cosa sino, simplemente, cambiar de opìnión. Constituye un enunciado retórico para expresar la idea de que alguien se retracta de algo y, como muchos otros términos griegos, este es compuesto; se fabrica con el ingrediente de otros contenidos semánticos más simples, μετα  (más allá) y νους (mente). Casi podría decirser "alma", ya que en esta última residen las propiedades más esenciales, según el viejo apotegma aristotélico-tomista, que se le atribuyen, la inteligencia, la memoria y la voluntad humanas. Ciertamente, a veces, en la vida, alguien cambia de destino y, consecuentemente, de camino o de rumbo.

En el orden psicológico, Jung entendía este mismo término como un intento espontáneo de la psique por librarse de un conflicto insoportable. Creía que los episodios psicóticos podían entenderse, a veces, como crisis existenciales buscando la autorreparación. Pero, en el Evangelio  -en la Buena Nueva, que bajó a la tierra Jesús de Nazaret-  la metánoia equivale a un cambio interior, a una conversión radical, a una transformación profunda, no sólo de la mente, sino esencialmente del corazón. Y esta transformación, a veces lenta y progresivamente tortuosa; en ocasiones súbita y esplendorosamente feliz, conduce siempre a la santidad, que no es otra cosa sino aquel estado en el que se alcanza la vida misma de Dios. Porque, los "santos", no son esas figuras, a veces de aspecto externo más bien ridículo, que se encuentran en los altares de los templos, sino, simplemente, unos cristales, tan puros y tan limpios, que dejan pasar a través de sí toda la Luz.

La luz es dada a todo hombre que viene a este mundo, según proclama de modo contundente el evangelista San Juan, pero, por circunstancias bien diversas, de todo orden, algunos o muchos seres humanos no llegamos a sentirla, a percibirla, o ni tan siquiera a vislumbrarla. Y cuando, bien a fuerza de pedirla, de suplicarla tenaz y dolorosamente, o bien de que, en virtud de un chispazo súbito, repentino, pero de una extraordinaria potencia, al fin alguien, algún humano, consigue que le alcance la luz, no tiene más remedio que dejarla pasar, limpiamente, a fin de que pueda alumbrar a otros. Y este proceso de conversión, de acertar a ver con especial claridad que eso que llamamos el mundo geo-botánico, el exterior a nosotros mismos, desde un insecto al extremo sideral de las galaxias  -siempre en constante expansión, según se dice-  no es más que una pequeña cosa, porque, dentro de cada ser humano, habita una realidad mucho más grande  -esto-  esto es de verdad una metánoia.

Y esto es lo que muy recientemente (me atrevería a decir que en las postrimerías de este último verano), le ha sucedido a una persona que, aparentemente, a mí me recordaba mucho más a lo que trata de explicar Jung, que a lo que, entiendo, de verdad y en lo profundo le ha sucedido. Desde entonces, le he pedido me tome como un amigo, porque su pureza, la de hombre bueno por naturaleza, y su enorme sabiduría, la consiguiente a su rigurosa formación intelectual y a su pasión por el saber, se ha visto incrementada por un poderoso rayo de la Luz, que, como a Jesús en el Monte Tabor, casi le ha transfigurado, convirtiendo en nieve sus, a veces, rústicas y desmañadas vestiduras.

Este nuevo amigo, y hermano en la fe que yo aspiro poseer, se llama Antonio Escudero Ríos. Es un inquieto colaborador de un periódico digital mejicano llamado "mundojudio.com". Y lo seguirá siendo siempre. En realidad, en Antonio, más que una conversión ex novo, concurren las circunstancias de una "re-conversión", si el término no resultara prosaico y aparentemente análogo a lo que sucede en los torpes procesos industriales. Porque, Antonio, fue bautizado con agua, en nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, como tantos otros seres del mundo. Sus buenos padres, le inculcaron la fe cristiana, aunque permaneciera al margen de ella y de la Iglesia durante cuarenta años consecutivos. Y tampoco puede decirse que Antonio fuese  ningún incrédulo. Por sus venas, intelectuales y morales, durante todos esos años ha corrido de modo caudaloso la savia judeo-cristiana, debido a su enorme amor a Israel y a nuestros Hermanos Mayores. Podría decirse que Antonio, más que de la Iglesia de su pueblo natal  -Quintana de la Serena, en la Extremadura leonesa-  procede de la Sinagoga. Pero, la síntesis final, su convergencia en Cristo Jesús, un judío de la tribu de David, ha sido tan luminosa como la Luz misma y ha producido el prodigioso resultado de ser bautizado con el fuego del Espíritu. Prueba concluyente de ello, ha sido su sentimiento y serena conducta durante la última enfermedad y la muerte de su hermana Isabel, tan querida y admirada por él mismo entre tantas otras personas, a la que sin duda condujo, en sus últimos días de vida, a la Casa del Padre. Es para mí una inmensa alegría poder decirlo.



Luis Madrigal




sábado, 4 de marzo de 2017

VIVIR UN SUEÑO




EL SUEÑO DE LA VIDA


Pasan minutos, horas, siglos...
Mas, no pasan.
El que pasa soy "yo".
¿Acaso el tiempo
-además de un Misterio-
no es eterno?
Desde que un día fue,
hoy sigue siendo
y será siempre así.
Sin mí o conmigo.
Eso, no importa.
Sólo "yo" soy, pero no tiempo;
en él discurro y voy.
A veces, vengo.
Otras, parece floto
en un "sin serlo"
que, entre el día y la noche, agita el viento.
Un viento que no sopla,
ni azota el rostro,
ni quiebra los cristales que el sol despierta.
Sólo arrastra suspiros
-tal vez, son nada-
dolores y latidos,
quejas y miedos.
Sólo un sueño dormido
que se va al Sueño...


Luis Madrigal







lunes, 30 de enero de 2017

SI EL ODIO RUGE




BASTA UN SUSPIRO


Cuando ruge la fiera,
es el suspiro
del manso cordero,
inofensivo y tierno,
el que puede ahuyentar
al sanguinario lobo,
cruel y fiero.

No es la fuerza
-derecho de las bestias-
lo que puede inclinar
dispar balanza.
Es la razón serena
del bien, que el bien anhela.
Y al mundo llega.

Si el mal llama a la puerta,
es presuroso
cerrar con fuerza,
cerrar con siete llaves y un candado,
de fiel y fuerte acero.
Que nunca ceda.


Luis Madrigal




viernes, 27 de enero de 2017

NIEVE EN LA SIERRA DE MADRID




A UNA NEVADA QUE VIENE DE MUY LEJOS


Del cielo bajan blancos, y hasta ansiosos
de encontrar aire limpio una mañana
para alfombrar el paso, la ventana
y, en áspero rincón, ser tan sedosos.

Yo, los siento bajar suaves, copiosos,
como los vi mil veces, en edad temprana
cuando, al mirarlos, una filigrana
eran siempre los días luminosos.

Ahora que no los veo, hoy conmigo
de blanco ya han pintado Guadarrama...
¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo,

quien  -lejos-  ha sentido esa llama
de nieve, que ha cruzado mi postigo
fruto del viento que mi pecho ama?



Luis Madrigal






miércoles, 25 de enero de 2017

ESTAMPA DE INVIERNO




EN UN JARDÍN MUERTO


Entre el verdoso liquen de la piedra
un breve ser sinuoso deambulaba
buscando  -¿qué podría ser?-  tal vez, la vida
que el débil sol, opaco, le enviaba.
El frío invierno hiela los cristales
de aquella casa rota en mil pedazos
y la hiedra, aterida, blanca, besa el suelo
esperando alzarse verde a una ventana.
Hercúleos pinos muertos, ayer vivos,
 extienden lejos su lánguida mirada...
Brillante fue su copa, pasadas primaveras,
y tenaces, duras, tensas -sus raíces-
en fúnebre cortejo hoy se arrastran
bajo la tierra fría en que descansan...
Los rosales de ayer, también murieron
y ya, nunca más, podrán alas doradas
ningún Julio volar entre las rosas,
sorteando, gráciles, puñales
de aceradas espinas, crueles y pardas.
Eso, fue ayer... Hoy, es Invierno.
La sangre yace fría en los zarzales,
sobre muñones de árboles que, un día,
tejieron tupido seto al alba.
También  -casi-  fue ayer y casi todo
presagia ese futuro que hoy no es nada.


Luis Madrigal


Madrid, 25 de Enero de 2017






martes, 24 de enero de 2017

¡AY DEL HOMBRE, ESE MENDIGO...!




QUE DE DIOS NO SABE NADA



¡Ay del que llega sediento
a ver el agua correr
y dice: la sed que siento
no me la calma el beber!

(Antonio Machado,
Soledades. Canto XXXIX)



¡Ay del que quiere besar
de piedra una cruz en lo alto,
si su pecho de basalto
siente cual piedra el pesar!

¡Ay de quien de noche admira
la luz de una candileja,
si el sol que baña la teja
no deslumbra, mientras mira!

¡Ay del rico, en su riqueza
de dinero y opulencia,
si en su cerebro la ciencia
es cenicienta pobreza!

¡Ay del pobre, que sintiera
ser rico de día y noche,
si a su sentir el reproche
tan sólo como humo fuera!

 ¡Ay de quien de sí la ira
almacena y lanza fuera...!
Será como si quisiera
a golpes tañer la lira.

Ay de quien cree saber,
tras la sombra de la muerte,
del ser humano la suerte.
¡Vano intento, hoy y ayer!

Porque saber, nadie sabe
lo que es misterio, aunque encierra
sólo lo que hay en la tierra
y nunca lo que no cabe.

Todo, en la vida, es la esencia
vivir sin vivir al paso,
morir por la Vida, acaso,
sin adorar la existencia.



Luis Madrigal





lunes, 23 de enero de 2017

UNOS POCOS MINUTOS MÁS TARDE



Toro Sentado

HACE DESAPARECER LA PÁGINA EN ESPAÑOL


No soy ningún tarambana y, menos aún, un chaquetero. Pero esto último, acaecido no mucho más tarde de lo comentado en la entrada inmediatamente anterior de este mismo humilde rincón escrito, que casi nadie lee, no me ha gustado nada. Pero nada, nada. Yo soy español y, como podra Usted suponer, me desagrada y ofende, muy profundamente, que de la página "bee"  -o como se diga eso, en comanche-  de la Casa Blanca haya desaparecido también, en horas veinticuatro, la edición en lengua española. A tal insulto, sólo puedo decir: ¡Viva la Lengua de Cervantes, estúpido asno cargado de oro! Si en otro plazo similar, no vuelve a resplandecer la hermosa sintaxis castellana en el mismo lugar que antes ocupaba, con las pertinentes disculpas, me pasaré con armas y bagaje al bando que dice de Usted lo que posiblemente Usted sea y mi ceguera no me permitió descubrir en tiempo oportuno. Pero de sabios es rectificar. ¡Se ha ganado Usted un enemigo de mucho cuidado: Yo! ¿Así que allí, entre los sioux, además de los comanches, los arapahoes, apaches y cheyennes, se habla inglés, eh? Le convendría a Usted pensar que, tal vez dentro de no muchos años, la lengua de la pérfida Albión, se habrá extinguido de su enorme país, aplastada por el español. ¿Por qué no hace Usted lo mismo con los ingleses (que llegaron más tarde a la bahía de Massachusetts)? Posiblemente porque Usted, desciende directamente de ellos. O rectifica, o me veré obligado a luchar denodadamente para que, una a una, le escupan a la cara los CINCUENTA MILLONES DE PERSONAS QUE HABLAN Y ESCRIBEN EN ESPAÑOL, y que son tan americanos como Usted, viven en el mismo lugar geográfico que Usted y entraron en él -sospecho- lo mismo que entró su señora madre (que en paz descanse), y se levanten noblemente en armas, aunque los moros asesinos nos maten a todos, aquí en Europa, de donde, afortunadamente, ya se ha ido la Gran Bretaña, ese pueblo egoísta e insolidario del que Usted procede. Amén.







P.D. Olvidé ayer decirle, por si Usted no lo sabe  (cosa que no me sorprendería lo más mínimo) que, de no haber existido EspaÑa, Usted no estaría ahora en América ni habría estado nunca. Los ingleses se enteraron mucho después y no llegaron allí, (para poner "ese pedrusco" en Plymouth Rock  -no se les ocurrió a sus antepasados otra cosa-  con su mal gusto de siempre) hasta 1860, nada menos que 368 años más tarde. España, ya estaba allí y en América se hablaba español desde 1492. Me parece muy bien que América sea para los americanos, siempre y cuando -recíprocamente- todos los americanos yanquis sean para América. Esto es, que tomen su maleta y se vayan allí, desde todos los demás lugares del mundo en los que siempre han hecho los más turbios negocios, única manera de enriquecerse a costa de los demás. Habrá que ir pensando en algo así. También pueden irse a Inglaterra, ahora que pronto ya no será Europa sino tan un sólo una isla y parte de otra robada a los irlandeses. Adios, buen hombre. Es Usted verdaderamente simple, además de ordinario, faltón y más bien corto  de ideas. ¡Y pensar que yo esperaba su advenimiento como solución de unos cuantos males...!

SEGUNDA P.D.  Se dice que el español es cuerdo pero tardío. Y debe ser verdad. Olvidé también decirle a Usted ayer, que esa gran nación americana, que son los EE.UU. (o U.S.A., como ustedes dicen) es el producto y "fruto" de matar a todos los que estaban allí antes que nadie. España, también mató a algunos, no se puede negar. Pero la gran diferencia con ustedes, es que mientras los ingleses mataron a todos, sin unirse a ninguno, mis antepasados los españoles mataron a muchos menos y se fundieron con la mayor parte de ellos. Los mejicanos, a quienes -también me he enterado tarde de ello- Usted quiere ahora volver a matar (de hambre), lo tienen muy claro: Ellos, suelen decir que son un pueblo mixto, mitad indios y mitad españoles. Ustedes los yanquis, no podrán nunca decir lo mismo. ¡Ándenle mis cuates al gringo!. ¡Mexicanos, al grito de guerra / el acero aprestad y el bridón / y retiemble en sus centros la tierra / al sonoro rugir del cañón...! Buenas tardes, Sr. Trump, o benos días. Ya no volveré a molestarle más. Para mí, este insignificante español, Usted está muerto.

TERCERA Y ÚLTIMA P.D.  ¿Ve Usted cómo somos los españoles de tardíos, que hasta nos olvidamos de lo que tenemos que decir a los muertos? En la misma proporción en la que somos cuerdos. Había olvidado también algo, en mi apreciación especialmente ofensivo, a lo que -aunque Usted sea para mí ya un cadáver-  también debo replicar. La retirada en la "bee" de la Casa Blanca de la página en lengua española, se produce tan sólo con una diferencia mínima de la otra retirada, la de la pagina de los gay y otras especialidades sexuales. Y eso sí que no. ¿Acaso ha pretendido Usted decir que el español es, más o menos, una degeneración similar? En ese caso, debo decirle -pese a las apariencias en contrario que en Usted concurren, por cierto nada edificantes-  que "eso" lo será Usted. Lamento también que, tanto ahora como en lo sucesivo, tendré mucho gusto en acordarme de su señora madre (q.e.p.d.), que indudablemente sería una santa. Y ahora si que se acabó la sesión. Salvo, incidentes de última hora. Nunca se sabe.


sábado, 21 de enero de 2017

HAN BASTADO UNOS MINUTOS








James Costos y su marido, el interiorista Michael Smith, según DOLORES DE LARA



PARA QUE DESAPAREZCA
LA SECCIÓN "LGBT" DE LA CASA BLANCA


El subdominio whitehouse.gov/lgbt estaba dedicado por Obama al lobby gay. Pocos minutos después de jurar Trump su cargo, la sección desaparece de la web de la Casa Blanca.

El Sr. Obama, no solamente dedicaba tales apoyos al referido "loby", sino que además enviaba embajadores de tal condición, u orientación sexual, como según he podido saber debe decirse, ignoramos si también a otras embajadas, pero sin duda alguna a la Embajada de los EE.UU. en Madrid. Aquí, ha permanecido durante estos últimos años el Sr. James Costos, en unión de su marido, el Sr. Michael S. Smith,  según información del diario EL PAÍS, al pie de foto de Dolores de Lara, y su redactora María Eugenia Yagüe, en su edición del día 28 de Junio del pasado año 2016. El día anterior, Lunes, Costos había recibido a activistas y defensores de la viabilidad de este colectivo, con motivo de la fiesta del Orgullo Gay, en la Embajada.

Parece ser que el Sr. Embajador (Sr. o Sra., según la información ya citada) tenía la intención de irse de España, pero, en cualquier caso, no parece probable pueda efectuar más recorridos turísticos por las calles del viejo Madrid.





Indudablemente la política del Sr. Trump presenta todos los riesgos ya anunciados y temidos, no sólo en España, sino en su propio país y en casi toda Europa. Salvo que las manifestaciones ciudadanas, en contra de tan retrógrada y absurda política, libren a la humanidad del totalitarismo fascista.


Luis Madrigal



viernes, 20 de enero de 2017

sábado, 7 de enero de 2017

¡BIENVENIDO... MR. TRUMP!






OTRO NUEVO PLAN

La película "Bienvenido, Mister Marshall", dirigida por Luis García Berlanga en el año 1953, constituyó sin duda una aguda crítica a la sociedad española de aquel momento. El plan económico para ayudar a los países de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, diseñado por el Secretario de Estado norteamericano, General George Marshall, consistía en una ayuda de hasta 12.000 millones de dólares de la época y benefició a 18 países europeos. Aquel plan se orientaba casi exclusivamente a evitar la propagación del comunismo -en cuyo trámite estaba empeñada España hasta las cejas las veinticuatro horas del día, en las Ciudades y en los montes, incluida sobre todo la noche- pero paradójicamente nuestra nación quedó excluida de toda ayuda, a diferencia, por ejemplo, de Italia, que se benefició ampliamente, mientras en Roma ondeaba la bandera del Partido Comunista italiano. Veleidades de la historia, que tantas veces se contradice a sí misma, y no ya cuando ha pasado sino mientras está pasando.

En aquel amargo trance económico, España se salvó de perecer, tan sólo merced a la ayuda de nuestras naciones hermanas, Portugal y la República Argentina. La película de Berlanga, rodada en Guadalix de la Sierra, a 49 kilómetros de Madrid, cuenta las ingenuas esperanzas del pueblo español en “los americanos”, que finalmente pasan de largo mientras, en aquel primer plano picado, corren las banderitas de aclamación popular arrastradas por la corriente del río Guadalix, por cierto un afluente de otro río, el Jarama, en cuya orilla aún permanece un enorme Cementerio, con cerca de 10.000 fosas. Desde entonces, se han utilizado términos como “otro, o un nuevo Plan Marshall” para describir programas o propuestas de rescate económico a gran escala, pero en España, tal plan, siempre sonará a sarcasmo.

Un nuevo “plan” por parte de la que se dice nación más poderosa del mundo, los Estados Unidos de América, se presume y teme hoy en Europa, y muy particularmente en España, a partir del momento  -tan sólo faltan menos de quince días para ello-  de la toma de posesión, como Presidente y Comandante en Jefe de sus fuerzas armadas, del señor Donald Jonh Trump, 45º Presidente electo de aquella nación y, desde el ya inmediato día 20 de este mismo mes, Presidente efectivo y con los plenos poderes que le otorga su Constitución. Constitución conocida como “Declaración de Filadelfia”, ejemplo para el mundo de verdadera democracia. Los papanatas de los periódicos y la Radio españoles deberían tenerlo en cuenta, cuando temen y acusan a este señor de albergar los males de la caja de Pandora, que eran todos los del mundo, sin que cupiese en tal mítico recipiente alguno más, ni menos aún el menor bien. Por lo que se ve, los que no son demócratas, pese a proclamarlo tanto, son ellos. Ustedes. No creo haga falta precisar más detalladamente quiénes son "ellos", porque la deducción es muy lógica para cuantos leen los periódicos o escuchan la radio en España.

Si, como se dice y teme, su campaña para obtener la candidatura republicana a la Casa Blanca para las elecciones de 2016 -con el consiguiente triunfo electoral- ha estado caracterizada por sus propuestas de una política dura contra la emigración ilegal, además de una prohibición de la entrada de musulmanes en los Estados Unidos, no me parece ello tan malo, sino especialmente bueno, y desde luego mucho mejor para España, de poder verse aquí un pequeño reflejo de tal política. Ya era hora de que alguien pudiese defendernos y protegernos de las “invasiones pacíficas”, tras haber vertido nuestros mayores tanta sangre durante casi ocho siglos.

Por lo que respecta a Israel, a su necesidad de autodefensa y eficaz acción antiterrorista, no puede caber la menor duda de que constituye una enorme esperanza lo que, el aún Presidente electo de los Estados Unidos se vislumbra puede hacer, para mantener firme la Nueva Frontera del mundo occidental y su forma de vida.  Se lo deseo de todo corazón a la nación elegida por el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, porque no puedo ignorar que la culminación de aquel doloroso esfuerzo de sangre, también fue posible para España merced a la ayuda financiera de los españoles sefardíes, más tarde injustamente alejados de su propia patria.

Y desde luego, si entre los planes del señor Trump se incluye el mismo objetivo que pretendía el plan Marshall, bendito sea Dios, si ello es así. Y si  -de paso, o “a la que viene”-  pudiera verse libre España de cuantas repugnantes lacras hoy la sitúan al borde del peligro y la sumen en la ignominia, tendríamos los españoles que proponer urgentemente al Vaticano la canonización en vida de dicho ya beatífico señor. Al menos, este humilde español, así desea recibirle: ¡Bienvenido, Mister Trump! Que así sea.


Luis Madrigal


En medio de tanta oscuridad, propia de ultratumba, y de la quietud mortal del barco condenado a vagar siempre por los océanos del mundo, por el momento la mejor actitud a adoptar es la de los marineros noruegos que  -enfrente-  mantienen encendidas las luces de su barco y están armando una gran juerga, sin importarles un bledo si la tripulación de aquel navío fantasma trata de enviar mensajes a tierra, dirigidos a personas muertas siglos atrás.

Su belleza invita en la ocasión  a escuchar la música de Richard Wagner, en aquel Coro inolvidable de la Ópera "El holandés errante"