domingo, 3 de enero de 2010

ESTAMPAS DE INVIERNO (I)




NO PUEDE ENERO SER JULIO

Volvieron a vibrar los ventanales
cuando el viento rugió... Ahora es Enero.
Lucía el cielo ya su azul primero,
que sólo podía verse entre cristales.

Frío, hería rostros angelicales,
pese a que el sol brillaba lisonjero,
mas no era más que un pobre pordiosero
sol de Invierno, sin fuego y los astrales

calores con que Julio alza su velo
para dorar la mies... No era una hoguera.
Era aquel sol más parecido al hielo.

Ni tampoco el que luce en Primavera
para izar los rosales hasta el cielo...
Así, no podía ser... Así no era.


Luis Madrigal





4 comentarios:

Capuchino de Silos dijo...

Precioso, aunque el sol brille diferente por ser Enero.

Un saludo

Alicia María Abatilli dijo...

Todo puede ser, hasta la rebelión del tiempo.
Abrazos, Luis.
Alicia

Candela Martí dijo...

Luís, un bello soneto al sol de Enero, que sin ser exuberante e intenso como el del mes de Julio, se agradece en el alma cada día que nos deja su tibia presencia.

Un placer leerte y seguirte.
Un abrazo.

Candela

Luis Madrigal Tascón dijo...

Muchísimas gracias a la tres, mis queridas amigas. Os imagino, y a algunas de vosotras las sé disfrurtando de un sol pleno, si no propio del estío, como el de Alicia, sí al menos próximo a Sevilla, ¿no?. Este Enero, me está aniquilando, pese a ser yo de León... Ya no me acuerdo de todo el enorme frío que pasé en mi infancia y primera juventud allí. Pero ahora, este año, aquí en Madrid, me estoy muriendo de frío. Gracias a vosotras por insuflarme un poco de calor. Un beso. Luis Madrigal.-