domingo, 2 de mayo de 2010

LUCI, VIVE EN OTRA FORMA



No la conocía ni, tal vez, nunca hubiera podido conocerla, pero llevaba  quince días rezando cada noche por ella. Rezaba yo, por mi pobre cuenta, pero junto a mí rezaba también por Luci un grupo de oración, un grupo de hermanos, que tampoco la conocían. Para todos, era suficiente saber que estaba muy enferma. Nuestra escasa fe, o quizá la justa y verdadera, nos impedía pedirle al Señor que le salvara la vida, dado el diagnóstico de los médicos y la situación en que corporalmente se hallaba en el lecho del dolor. Sabíamos que a Dios, no se le puede poner "contra las cuerdas", y exigirle que haga milagros tantas veces como a nosotros nos gustaría que los hiciese, porque, de lo contrario, nadie podría morirse nunca. Y eso no puede ser. Tenemos que morir alguna vez, para poder vivir eternamente. Lo que sí acordamos en el grupo pedir al Señor, con toda nuestra alma, fue que confortase a Luci en sus últimos momentos y que, cuando bajase hasta su lecho de muerte, para llevársela consigo, le infundiese el valor, la paz y la alegría de poder desearlo. Nuestra esperanza, y de eso sí estoy seguro, es que se haya cumplido lo que le pedimos, porque sin duda así habrá sido. Y ahora, será Luci quién interceda por todos nosotros. No sólo por los seres que más la han querido en este mundo, su marido y su hija Lucía, casi aún adolescente. Sus hermanos, sus primos y sus amigos del alma. Pero también ella intercederá ahora por los que antes éramos unos "desconocidos", porque ahora ya nos conoce, el Señor ya le habrá dicho a Luci quiénes somos, cómo discurre nuestra azarosa y doliente vida. Y Luci, le pedirá que nos ampare y nos tienda su mano cada minuto de nuestra existencia. ¡Enhorabuena, Luci! Y... muchas gracias. Mañana mismo, como cada Lunes, se reune el grupo que "te ha velado" durante estos últimos días de tu vida en la tierra. Debo informarle de que ahora eres tú quién te acuerdas de nosotros, y el grupo se alegrará y dará gracias al Señór. Entretanto, esta misma tarde, han llegado a mí estos pobres versos,  un Soneto asonante en alejandrinos, que también te ofrezco, aunque ya no necesitas nada, y que ofrezco como consuelo a tus seres más queridos, Ana, Lolín, Toñi, y por descontado María Dolores y Man, por quién supimos de tu dolor en la tierra. Alegraos todos: Luci, ya ha resucitado, ¡Aleluya, Aleluya!.


                                                ME HIERE LA MEMORIA
                                             PERO ME LIBRA EL VUELO

"Después de esto,
se mostró en otra forma
a dos que iban de camino... "

(Mc 16, 12)


Me duele la memoria de quienes existieron...
La nostalgia que llora, sabe que sin su huella,
el caminar cansado tropieza con la piedra
que ayer ellos volando  salvaron, pies ilesos.

Sin recorrer caminos, ya nunca estarán muertos,
porque, ahora, con alas, su espíritu atraviesa
los muros y las nubes; la ola, en la hora quieta
del mar embravecido, que oculta zarcos vuelos.

Pasos, ayer al lado, tan estrechos y hermanos;
pechos que nos tuvistéis en vuestro seno oculto,
palabras que, amorosas, nos dejaron cien salmos...

¡Venid a mí, volando, romped el paso oscuro
del Meridiano claro, al separar nuestras manos!
Decidme que, gloriosos, vivís sin negro luto.


Luis Madrigal




8 comentarios:

Mercedes dijo...

Yo también lo creo Luis, yo también estoy segura de que Luci está en mejor lugar y de que un día habrá reencuentro.
Le has dedicado un post impresionante. Me has emocionado.
Un abrazo.

TOÑI dijo...

Muchas gracias Luis,por tus sentidas palabras que como siempre me emocionan,y sobre todo por tus oraciones y las de tu grupo.Ahora no vive de otra forma ...!AHORA VIVE!.Y se marcho con una gran paz.
Te repito gracias.
Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Paso a formar parte de las personas que no conocieron a Luci, pero a través de tus letras nos la das. Me encantó tu post, bello y sentido y tu soneto, ¡insuperable!
Saludos cordiales,

Aída.

Man dijo...

Mi querido amigo Luis. Termino de llegar del tanatorio y me encuentro con esta tu preciosa entrada y todo lo que en ella se manifiesta. La Comunión de los Santos.
Gracias por "vuestras" oraciones y que el Señor os las devuelva incrementadas en el ciento por uno, pues ten por seguro que, estando Luci allí, así será.
Mañana volveré para estar otra vez contigo y unirme a vuestra oración.
Un gran abrazo.

El Gaucho Santillán dijo...

Que pena.

Bello y triste soneto, Luis.

Luis Madrigal Tascón dijo...

Gracias a todos, amigos, por recordar a Luci, sin conocerla algunos. Toñí y MAN podrán darse cuenta, de este modo, de que no están solos. Toñi, vivir "en otra forma" ("in ethera morfé") es la única forma posible de vivir despuérs de la muerte. No es una "vida menor", o con minúsculas, sino la verdadera vida, con esas mismas mayúsculas que tú utilizas. Recuerda el texto de Marcos que se cita (Mc 16-12)y verás que también Jesús, después de resucitar vivia "en otra forma". Un beso, Toñi. Transmite mi sentimiento a todos tus primos y a los hermanos, marido e hija de Luci. Luis Madrigal.-

ARI dijo...

Han sido unos días extraños, sumidos en una especie de neblina en la que no era capaz de sentir, en la que todo parecía un anodino sueño aún teniendo la certeza de que no lo era.

Hoy he vuelto a Madrid. He dejado otra vez atrás esa tierra que tanto amo, porque en ella vive mucha de la gente que más quiero. Entre ellos estaba Lucy, mi querida tía Lucy.

No nos conocemos Lúís, de hecho he llegado aquí de casualidad a través del blog de Man, pero quería darte las gracias. Gracias por rezar por ella y mi familia, y gracias, porque han sido tus palabras las que han hecho que por fin saliera de ese extraño sueño en el que todo parecía una ilusión. Gracias porque por fin he podido llorar. Ahora me siento mejor.

Luis Madrigal Tascón dijo...

¡Dios mío, cuántos sois los "Sanchez" o los de la otra rama de LUCI... La vamos a crear un probela en el Cielo y tendrá que trabajar a destajo interceciendo por unos y otros, de aquí y de allá. A ti, querida ARI, no te conocía, ni nada tiennes que agradecerme. Eso sí, me alegro "ininitamente" (si pudiese, por el momento) en que hayan podido ser unas pobres palabras mías las que te hayan devuelto a la vida. ¡Ánimo,ARI, ahora "tenemos" todos a LUCI allá arriba y eso es un seguro para quienes hemos convergido con ella, algunos antes de que pudiera conocernos. Ahora, ya nos conoce a todos. Si vives en Madrid, cuando quieras podemos vernos, si me necesitas para algo. Un beso. Luis Madrigal.-