jueves, 6 de diciembre de 2012

PROSA POÉTICA (XVIII)




DOS RÍOS VAN AL MISMO MAR


Bajan, entonando su canción, en torrentera, diseminando diminutas perlas sobre agudos cuchillos que muestran sus filos al cielo. Allí, se escinden más y más, hasta quedar reducidas a espuma, que fluye y sigue su camino atropelladamente, a borbollones, formando más abajo jóvenes regatos que comienzan su discurrir. Palmo a palmo, irán albergando arroyos y otros hilos de agua, huérfanos de cauce, hasta formar el gran Río, que taladra la roca hasta lo más hondo, o se expande en la ribera entre lejanas orillas, tapizadas de verde manto. Seguirán su largo camino hasta alcanzar la Mar océano. Pero, antes, habrán de dilucidar si dividirse en fecundos brazos, o precipitarse en la fosa casi abisal, para poner fin al camino. Si toma el color del vegetal residuo, se hace un Mar de Paja Si dulce y azul, un Mar de PlataPero ambos guardan, de lado a lado, la fortaleza y el espíritu de fe y de aventura que los llevó a un Nuevo Mundo y los trajo al más Viejo, para fundirse con él en la canción y en la Palabra.

Luis Madrigal











1 comentario:

Alicia María Abatilli dijo...

Dos maneras de un confluir en un mar mayor.
Saludos, Luis.