jueves, 4 de abril de 2013

YA NI PUEDO OÍR EL VIENTO



Pasan los días y su música
ya no acaricia, muda, mis oídos.
Cesó la melodía ya ha mil noches
y escucho su dulzura cada día.
Mientras, velo… El Sol en lo más alto,
aun se esconda entre nubes mi alma fría,
me sostiene en la duda… Y el quebranto,
el dolor, el esfuerzo, la agonía
a lo lejos  -¡quién sabe!-  tan cercana,
quiebra mi paso, aflige mi mirada y todavía
se escapa de mi pecho aquel suspiro...
Una lágrima quiere nublar mis ojos.
Sueño en la noche  -despierto-
que ha de volver a despuntar el alba;
que otra vez veré nacer las flores,
oiré entonar su canto a los jilgueros,
fluir la fuente, cuando ruede un carro
que ayer cruzaba el puente, junto al río.
Mas, sobre todo, ansío que el viento
se lleve su tristeza y, en la mía,
ella vuelva a poner, en los cristales
de mi viejas ventanas, la alegría.


Luis Madrigal




4 comentarios:

Man dijo...

Escucha su voz en el canto de un gorrión,
en el arrullo de una tórtola,
en un concierto de pinos y acacias;
en la risa de unos niños.
Te llega su voz con el aliento del azahar;
su caricia con la brisa del sol.
Abre tus ventanas y mira, más allá de tus lentes:
El invierno ya ha pasado;
ha vuelto a reír la primavera.

Luis Madrigal Tascón dijo...

¡Hombre, querido MAN...! ¿Ya han llegado los vencejos? Lo digo porque creo que los gorriones, no cantan. Tengo entendido que sólamente "pían". ¿Y los vencejos?. Los tuyos, los que anidan cada año en tu casa, ¿cantan esos?. Seguro que cantan, porque tú querrás oírlos. Un fuerte abrazo, querido amigo. Luis Madrigal.-

Antonia Cerrato dijo...

Me ha encantado encontrarme con tanto contenido católico en un blog, además de la maestra con la que ejecuta sus composiciones. Volveré por espacio, D.Luis.

Man dijo...

Qué importa que píen o canten si alaban a su Señor.
Los vencejos hace tiempo que vuelan como locos por delante de mis ventanas y me despiertan con sus chillidos pero para un poeta como tú, mejor lo escribo así:
.
"Levántate deprisa, amada mía,
ven, paloma, ven.
Porque el invierno ya ha pasado,
el canto de la alondra ya se oye.
Las flores aparecen en la tierra,
el fuerte sol ha llegado.
Levántate deprisa, amada mía,
ven, paloma, ven."
.
(Del Cantar de los Cantares)
Un abrazo querido amigo.
Posiblemente nos podamos ver pronto en Madrid.
Te pondré un correo