sábado, 17 de mayo de 2008
viernes, 16 de mayo de 2008
EL TIBET

Pues bien, ya no daré más rodeos. El caso es que, el otro día, traté de ver si mi amiguita china, que se llama Ren Qing, estaba o no conectada en SKYPE, para ver cómo le iba, ahora que reside en ese megalopólico monstruo de Shangai, en lugar de hacerlo en Chengdu, como antes. Y bien, no estaba conectada, pero lo que sí pude observar es que, en su perfil -una especie de autodescripción personal- había dejado escrita, literalmente (y pese a que en dicho perfil se anuncia, “Idioma: Spanish”) la siguiente frase:“TIBET was, is and will always be a part of CHINA”. ¡Olé mi niña…! ¡Qué poco he podido enseñarte, no de español, sino de Historia universal!. Pues, no, hijita. Oye Ren, yo te quiero mucho, como bien sabes y trato de enseñarte lo poco que yo sé de español. Ya sabes que hasta tenemos pendiente una conversación, o incluso una videoconferencia -gratis total, por cuenta de SKYPE, no del Erario público- entre Shangai y Madrid… Pero, eso de que (hasta ahí llegan según creo mis conocimientos del idioma de Shakespeare y del pato Donald) “El TIBET fue, es y siempre será CHINA”, pura y simplemente, no es cierto. No es verdad, al menos en lo que se refiere al pasado. Desde luego, hasta ese día yo no sabía nada sobre el Tibet, pero he acudido a las fuentes, a los libros, no a los periódicos. Todo, todo está en los libros. En los periódicos, generalmente, no hay más que cosas de política y de futbol y nadie puede nunca aprender nada que merezca la pena. ¡Pobrecita, Ren…! Con tus 23 añitos, las autoridades de la República Popular te habrán contado eso, pero te han engañado. Para saber la verdad tienes que salir de China y ya verás como el Tibet, jamás ha sido lo que te han dicho, por su libre gusto y decisión, claro, sino porque -finalmente- la tiranía comunista así lo decidió. Es más, fíjate lo que dicen los libros: En el siglo VII (mis fuentes no precisan de qué era, pero presumo que de la era cristiana), el Tibet, bajo su rey Sron-btsan-Gam-po, no sólo llegó a conquistar regiones al N. de Birmania y al E. de China, sino que hasta sometió a tributo al emperador chino. ¿Qué te parece? Vosotros los chinos pagando impuestos al Tibet. Casi peor que hacerlo ahora en España, donde el sistema no es de tributación, sino de confiscación. Y así, más o menos, hasta el año 1247, en el que se produce la invasión del Tibet por los mongoles, aunque esta unificación política tuvo un efecto meramente temporal, porque la iniciativa de tal carácter correspondió a los dirigentes tibetanos. El Primer Dalai-Lama, Tsong-kha-pa (1357-1419), ciertamente fue una figura puramente religiosa, pero sus sucesores, gradualmente, adquirieron el poder temporal. Así hasta el Sexto Dalai-Lama, a principios el siglo XVII, momento en el que exclusivamente a consecuencia de las dudas de este buen hombre acerca de su mandato espiritual -fíjate si sería delicado de conciencia- se produjo la oportunidad de los chinos, mucho menos escrupulosos, para imponer su control sobre el Tibet, expulsando al Dalai-Lama e imponiendo a un funcionario chino en su lugar. Este control imperial chino, comenzó a declinar a mediados del sigo XIX, y en 1885 se produjo un Tratado comercial Tibet-Nepal, que el Dalai-Lama rehusó someter a la ratificación china. ¡Toma, ya…! También es verdad que un personaje muy simpático, el General Chiang Kai-shek (te habrán contado de él atrocidades, pero todavía, aunque muerto, no han logrado echarle de Formosa, vosotros decís Taiwan), bajo el régimen nacionalista unido, hacia 1931, amenazó con la invasión del Tibet, cosa que no llegó a suceder a causa de la invasión de la propia China por los japoneses en 1937. Me salto las dos guerras mundiales, en las que el Tibet permaneció dentro del mayor aislamiento político. Pero, el 1 de Octubre de 1949 (te faltaban a ti 36 años para nacer, querida Ren), se proclamó la República Popular China y, con ello, los días de independencia del Tibet estaban contados. El 25 de Octubre de 1950, los chinos comenzaron los preparativos para la invasión del Tibet, aunque vacilaban ante la actitud de independencia de este país. El hermano del Dalai-Lama, huyó a los Estados Unidos y entonces China invadió el Tibet. Las protestas tibetanas ante la ONU (ese organismo que siempre da la razón a los poderosos) fueron cuidadosamente archivadas. El Tibet fue obligado por la política intervencionista de las grandes potencias a someterse a los dictados chinos. En Mayo de 1951, fue firmado un Acuerdo de 17 puntos para ratificar la ocupación militar china y, a mediados de esta década, había más de 250.000 soldados chinos en el Tibet, mientras los tibetanos huían o eran expatriados a China. En 1956, los khambas se sublevaron (ya lo habían hecho antes) y comenzaron a actuar las guerrillas en el Tibet Central. En los años 60, se promulgaron decretos suprimiendo la autoridad del Dalai-Lama, y desde entonces el único objetivo chino ha sido el de acabar con los Monasterios, con la espiritualidad y con la organización sacerdotal tibetana. Todo, absolutamente todo, lo controla un Comité el Partido Comunista Chino. ¿A que todo esto no te lo han contado?. ¿A que no?. Tampoco te habrán informado, estoy seguro, de lo que pasó en Tiananmen… Yo te lo contaré todo más despacio, si alguna vez consigues llegar a España, y si es que antes, "estos de aquí" -que no tienen los ojos rasgados pero son de la misma raza y sangre- no hacen otro tanto conmigo. No estaría yo muy seguro. Un beso, cariño. Luis Madrigal.-
Arriba, la dulce Ren Qing, cuando vivía en Chengdu
jueves, 15 de mayo de 2008
SAN ISIDRO LABRADOR, PATRÓN DE LA VILLA DE MADRID

Pero, San Isidro no sólo es recordado en su pueblo natal, Madrid, sino en infinidad de pueblos y regiones, tanto de España como de nuestra querida América española, y hasta en las tierras de la Hermana Mayor en la latinidad, Italia, allá en Giarre, provincia de Catania, en Sicilia. En efecto, como no podía ser de otra forma, nada menos que en 9 lugares de la América española se venera con fervor a este madrileño, patrono además de todos los labradores, dada su condición: En la Provincia de Buenos Aires (Argentina), en Vázquez de Coronado, provincia de San José (Costa Rica); en Carampa, distrito de Alcamenca, provincia de Víctor Fajardo Ayacucho (Perú); Las Piedras, departamento de Canelones (Uruguay); en el Municipio de Actopan, Veracruz (Méjico); en los Municipios de Matagalpa y Estelí (Nicaragua) y en Ciudadela San Isidro, comuna de Mérida (Venezuela).
Con el debido respeto y cariño a todas estas tierras, yo recuerdo hoy con emoción provinciana los días de mi infancia en León, en cuya Capital -y concretamente en mi viejo barrio y Parroquia de Renueva- se veneraba y celebraba con esplendor y devoción a San Isidro, por parte de los agricultores de León -en aquellos años aún los había- en las inmediaciones de su alfoz, donde se encontraban las Eras de Renueva. Con la nostalgia del recuerdo, he vuelto a arrancar a mi íntimo amigo Alphonso Carbajal, leonés y coetáneo como yo de aquel acontecimiento de mediados de Mayo, su consentimiento para que vuelva a prestarme otro de sus poemas. Como siempre, ha accedido a regañadientes, pero también con la misma emoción que a mí hoy me embarga:
Un altavoz, vomita los sonidos
en una plaza ayer engalanada.
Y entre sonidos llegan las palabras
que de tragedia y luto son noticia,
pues la voz desgarrada al aire canta:
"¡Que la vió muerta en el río
y el agua se la llevaba!"
Es tarde de aceitunas y claveles
y noche de verbena y de guirnaldas.
La espiga crece. El aire es vaporoso
y una imágen, con bueyes, sobre andas,
sale a la calle. La chiquillería
se agolpa en las aceras y ventanas.
Entre espigas, lucen velas y flores
y en volandas se mecen, de esmeralda,
ramilletes prendidos de su mano,
al compás de los sones de la Banda.
¡Ya hay rosas y ya hay lilas...! Huele a incienso,
que el Labrador, mancera que empuñaba,
inmovil dejó un día en la besana
para labrar los surcos de su alma.
Entre luces y fuego, la cosecha
abundante oro espera. Está cercana.
Los Ángeles del Cielo, presurosos,
ya movieron la esteva con sus alas.
Entre tanto, la luz se asocia al fuego
y el sonido concluye su palabra:
"¡Ay, corazón, corazón, parecía una reina...!
¡Ay, corazón, corazón, una rosa muy blanca!"
(Del Segundo Libro de Poemas: "La Luz está encendida". Poema 9)
miércoles, 14 de mayo de 2008
EINE KLEINE NACHTMUSIK
Eine Kleine Nachtmusik es la Serenata para cuerdas en Sol mayor, más conocida como ,"Una pequeña tonada nocturna", o "Una pequeña serenata". Es una de las composiciones más populares de Wolfgang Amadeus Mozart. Está fechada en Viena, el 10 de Agosto de 1787, coincidiendo con la composición de la ópera Don Giovanni. Sin embargo, no se sabe para quién o por qué la compuso Mozart . Es la K. 525 en el Catálogo Köchel, de las obras de Mozart.
Originariamente escrita en siete movimientos, se han conservado cinco, si bien el quinto y último ha resultado asimismo discutible entre los musicólogos. Su instrumentación es la habitual de un conjunto de cámara: Dos violines, viola, chelo y un contrabajo opcional.
Allegro.- Este primer movimiento es un Allegro en forma de sonata, el cual asciende agresivamente. El segundo tema es más gracioso y es en Re major, la clave dominante de Sol mayor. La exposición se cierra en Re mayor y es repetida. El desarrollo comienza en Re mayor y roza Re menor y C mayor antes que se continúe a Sol mayor para la recapitulación (Una repetición de la exposición con ambos temas en la misma clave). Durante la recapitulación, es en Sol mayor con los temas primarios de la exposición. El movimiento termina en Sol mayor.
Romanza.- El segundo movimiento es un "Romance". El movimiento es en Andante y en contraste y más lento que el primer movimiento. Está en una "forma de sección de rondo" y es similar a la forma rondo de sonata (La-Si-La-Do-La). El primer tema (La) es gracioso y lírico. El segundo (Si) es más rítmico que el primero. El primer tena retorna (La) y es seguido del tercer tema, que es más oscuro que los dos primeros e incluye un toque de Do menor. El primer tema (La) retorna para terminar el movimiento. La llave está en Do mayor, la cual es la sub-dominante de Sol mayor.
Minueto.- El tercer movimiento es un minueto y trío (La-Si-La) y es más bailable. El movimiento está en la llave tónica, la cual es en Sol mayor y es bastante rápido, con un tempo de Allegretto. contiene dos temas, un minueto y un trío. El movimiento comienza con el Minueto (La), luego entra el trío en (Si), y termina con el minueto (La). Termina con la llave tónica, que está en Sol mayor.
Rondó.- El cuarto y último movimiento esta en forma de rondo de sonata. Es el final de Eine Kleine Nachtmusik y retorna con la viveza del primer movimiento. El movimiento alterna entre dos temas durante la exposición. En el desarrollo entre ambos temas se modula a través de varias claves y termina en Sol menor. Los dos temas retornan en la recapitulación y termina en la coda, en el cual el primer tema retorna.
En su catálogo personal, Mozart incluyó esta obra dispuesta en cinco movimientos; el segundo movimiento en su listado, un minueto y un trío, se pensaba perdido hace mucho.
El hecho efectivo de que tan bella música haya podido acceder a mi Blog, se debe tan sólo a mi querida amiga argentina Alicia María Abatilli, a quien deseo invitar en primer lugar a escucharla. ¡Qué sería de mí, si no fuera por las mujeres argentinas…! ¿Verdad, Claudia?. Luis Madrigal.-
A los no muy expertos cómo yo, debo decirles que, para escuchar la Serenata, han de hacer "clic" sobre el triangulito de la izquierda del siguiente pequeño reproductor:


