lunes, 7 de diciembre de 2009

viernes, 4 de diciembre de 2009

UN SONETO MIRANDO AL CIELO


ANTE EL CIELO GRIS

No me olvido de ti... Cuento tus horas
tan largas como cortas son las mías.
Te conservo en el aire, y en las frías
mañanas de mi exilio, tú en mí moras.

De la luz y el calor que ahora atesoras
guárdame el fuego azul que ayer sentías,
que cambie por dolores alegrías
y el beso de las flores que enamoras.

Yo no podré sus pétalos de seda
ver, al brillar, ni ya sentir su aroma.
Sólo, en mi triste sueño, una alameda,

de hojas ocres y mustias, siempre asoma
tras la ventana en que mi ser se queda
mirando al cielo gris, bajo una loma.

Madrid, 4 de Diciembre de 2009


Luis Madrigal







jueves, 3 de diciembre de 2009

UN POEMA DE OTOÑO INVERNAL


NO ES POSIBLE...

No es posible en Invierno al Arco Iris
ver tras la lluvia en el cielo.
Sus colores se guardan al estío,
como la nieve, que es fruto del hielo,
allá en las lejanas alturas,
teje el manto que cubrirá a la tierra.
Ni es el bosque quién dá su vida al árbol,
que abre sus brazos y los une a sus hermanos,
para envolver la fronda y ocultar el sol.
Son los árboles quiénes dibujan y pintan
al bosque del verdor de sus ramas y brotes,
que en la maraña inmensa
del horizonte infinito
tocan las nubes y provocan su llanto.

Madrid, 1 de Diciembre de 2009


Luis Madrigal



Arriba, en la imagen, "El Pinar en Noviembre" (Las Navas del Marqués, Ávila)




miércoles, 2 de diciembre de 2009

LA "MODERACIÓN DE COMENTARIOS"


Estaba yo un poco harto ya de este mecanismo, que, en mi modesta opinión, para nada sirve. Y menos a mí, que casi nunca he dejado de publicar -excepto en alguna ocasión, la impertinencia de algún "chis-garabís"- cuantos comentarios , pocos, desde luego, han tendido a bien formular cuantas personas han querido hacerlo. Pero algunas de ellas, las cercanas, han venido diciéndome, cuando me ven por la calle, que tal mecanismo se les hace sumamente complicado y molesto. De modo tal, que, a la vista de ello y tras intentarlo varias veces, han desistido de su intención. Bien, a mi no me importa nada, pero absolutamente nada, lo que cada cual quiera decir. Allá él, o ella. Desde luego si alguien trata de meterse conmigo, y considerase yo que lo hace sin motivo alguno, puedo defenderme de ello también perfectamente, y hasta "aplastarlo" como a una cucaracha. Por otra parte, las posibles groserías, procacidades o manifestaciones obscenas, siempre pueden ser suprimidas, debido a otro de los mecanismos, perfectamente representado en el orden gráfico por un cubo de la basura. Y ahí terminará cualquier posible impertinencia de este caracter. En consecuencia con todo ello, he dedicido suprimir, inhabilitar, la llamada "moderasción de comentarios". Se lo digo a quienes se "disculpan" conmigo por el hecho de encontrar tantas dificultades como me dicen. Eso sí, quede bien claro que maldita la falta que me hace comentario alguno. Yo, escribio lo que escribo porque quiero y, fundamentalmente, lo hago para leerlo después yo mismo. Raro que es uno. Un cordial saludo a todos mis escasos lectores, muy en especial a ese genio de la Informática, mi buen amigo Carlos Garrido Novoa, que ha prometido multiplicar por varios miles el número de mis lectores, en virtud de no se que artilugios. Pero, eso también, querido Carlos, de pagar, nada, ni un céntimo de euro (€ = +-$). En cierta ocasión conocí a un pobre hombre al que llegué e oír decir que "pagaría por ser Jefe". Verdaderamente, hay gente idiota. Pues algo así me parece a mí pagar a esas Empresas tan "imaginativas" para que los demás lean lo que uno escribe para uno mismo, o para pasar el rato jugando a esto de los Blog. Porque, para leer, lo que se dice para leer, nada como los libros. He dicho. Luis Madrigal.-





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martes, 1 de diciembre de 2009

UNA DÉCIMA DE GERARDO DIEGO


Mi nueva y reciente amiga, y corresponsal de Blog, "Capuchino de Silos", cuyo nombre real y Ciudad en la que vive he conseguido saber por ella misma, publicaba en su delicioso Blog ("Capuchino" es Licenciada en Bellas Artes y musicóloga, o música, enamorada de Brahms, ademas de poetisa y pintora), un poema de Gerardo Diego, que yo quise comentar, y lo hice, entre otras cosas, enviándole a ella la famosisima Décima, titulada "Piedad", del mismo Gerardo Diego, por si no la conocía o no la tenía a mano. Y he aquí, que por causa de esos diablillos informáticos, que tanto incomodan, me dice que ha desaparecido el poema de su Blog. No voy a revelar los datos que conozco de "Capuchino de Silos" (¡que pseudónimo más bonito, verdad!) puesto que no tengo el menor derecho a ello. Tanpoco diré la maravillosa Ciudad española en la que tiene, muy en general, la suerte de residir, aunque haya de pagar en estos momentos un heróico precio por ello, pero sí, en su honor, y para general conocimiento de los amantes de la poesía, sobre todo de la Poesía sacra, reproduzco aquí nuevamente ese maravilloso poema:

PIEDAD

He aquí helados, cristalinos
sobre el virginal regazo
muertos ya para el abrazo
aquellos miembros divinos.
Huyeron los asesinos.
¡Qué soledad sin colores!
¡Oh, Madre mía, no llores!
¡Cómo lloraba María!
La llaman desde aquel día
la Virgen de los Dolores.


Gerardo Diego


Podría publicar en la cabecera de esta entrada infinidad de imágenes de la Virgen Dolorosa, pero he querido elegir, una vez más, a mi Virgen, a la de todos los leoneses, Nuestra Señora del Camino, patrona del Viejo Reino de León y de la Bimilenaria Imperial Ciudad que fue y es su Capital. También es una Dolorosa, de autor y época totalmente desconocidos.



lunes, 30 de noviembre de 2009

POR FIN, EL FRÍO


La verdad es que aquí, en Madrid, pero también muy en general en toda España, hemos tenido la suerte (o la desgracia) de atravesar los meses de Octubre y Noviembre, que dentro de unos minutos va a concluir, en medio de un clima, no ya otoñal sino veraniego. Los atuendos de manga corta, los días soleados y hasta calurosos, han sido habituales hasta ayer Domingo, 29 de Noviembre, precisamente el día en que se cumplían 585 años de la muerte de Pedro Martínez de Luna, Benedicto XIII de Avignon, quien a mi humilde juicio fue verdadero Papa de la Iglesia de Dios, pese a serlo de Avignon y pese a ser depuesto por el Concilio de Constanza, en 1417. Cada 29 de Noviembre es para mí recordatorio fijo, por ser el del nacimiento de mi padre, pero también el de la muerte de aquel gran hombre, tan injustamente tratado, cuya figura he tenido siempre como la más representativa de los grandes perdedores, tal vez por serlo yo mismo, aunque no grande, sino simplemente, en lo que a mí se refiere, un pequeño perdedor. El caso es que, quién sabe si tal vez por aquella injusta destitución de Constanza, cayó ayer el tremendo aguacero, con fuerte descenso de las temperaturas, que obligó a descolgar con urgencia de los armarios abrigos y gabardinas, además de los paraguas. Y así, con frío, se inció el día de hoy, último de Noviembre, festividad de San Andrés, el hermano de Pedro, que tampoco fue Papa, por ser el hermano menor e irse a predicar al Evangelio a Grecia, en lugar de hacerlo en Roma. Menudo argumento, proporcionó Andrés a los ortodoxos griegos, reforzado posteriormente por Focio y Miguel Celulario. Bien, el caso es que parecen haberse ido ya hasta otro año los apacibles días de Noviembre, en los que yo mismo, escribí este ya tardío pero entonces justificado Soneto, que el viento frío de hoy me hace añorar:

UN CÁLIDO NOVIEMBRE

Se acomoda el Otoño, placentero,
en su cobijo cálido y sonriente.
No quiere que el Invierno, tan hiriente,
rasgue la piel, como si fuera Enero.

De la nieve y la lluvia mensajero,
quiere rendir tributo al sol ardiente
como si fuera Julio, y deja ausente
el hielo de la cumbre... Tan ligero

hace correr las horas, que en Verano
discurren lentas y su luz prodigan.
Unas y otras, cogidas de la mano,

volverán a brillar, cuando persigan,
día tras día, un nuevo meridiano
que haga salir el sol y al sol bendigan.



Luis Madrigal



En memoria de los Otoños madrileños, llenos de luz y de sol, me complace ofrecer una canción que yo solía oír
de niño a mi hermana, en León, y que remueve ahora mis recuerdos. Perdonen, perdonad todos, amigos, que me remonte a 1800, en pleno reinado de Don Alfonso XII, el Pacificador, a Don Julián Gayarre, el gran tenor navarro y, sobre todo, a la luz de gas, pero es que, a veces, la historia se repite, en todo tiempo y en todos los lugares.



domingo, 29 de noviembre de 2009

Y UN SONETO MIRANDO AL MAR



TRAS HABERTE BUSCADO

He ido hasta el Mar y he visto su extrañeza...
Como en mi alma, brilla algún reflejo,
mas el azul de su gigante espejo
es ahora gris, colmado de tristeza.

Junto a sus mansas olas, la certeza,
de que mi ser caduco se ha hecho viejo,
he sentido sin ti... Y tu consejo
de convertir en fuerza mi flaqueza.

¿Es este Mar el mismo que soñabas
cruzar un día, desde el otro, hermano?
¿Es la playa de arena que esperabas

para pisar, cogida de mi mano
y reavivar el sueño que anhelabas...?
¡Ese sueño, murió aquel verano...!



Luis Madrigal