miércoles, 9 de julio de 2014

¡¡ARGENTINA, ARGENTINA...!!



¡¡HALA, ARGENTINA!!




POR ALFREDO  Y…


POR LA MADRE  ESPAÑA







POST DATA


¡ENHORABUENA, HERMANOS ARGENTINOS!


LA AFICIÓN ESPAÑOLA DESEA OBSEQUIAR A LOS HOLANDESES CON UNA TRACA DE FUEGOS ARTIFICIALES, ELABORADOS EN VALENCIA, PARA QUE VUELVAN A DISFRUTAR TAN COLORIDO ESPECTÁCULO EN LAS CALLES DE AMSTERDAM, EN EL CASO DE QUE SE LES HUBIESEN AGOTADO LAS EXISTENCIAS QUE TANTO PRODIGARON EN LA NOCHE DEL DÍA 13 DEL YA PASADO MES DE JUNIO

Lamentamos no poder incluir ningún color naranja.




LO SENTIMOS. TAMPOCO HABRÁ "CUARTA". HASTA LA PRÓXIMA EUROCOPA EN FRANCIA
Y LA SIGUIENTE COPA DEL MUNDO EN RUSIA .ENTONCES, YA HABLAREMOS.

martes, 8 de julio de 2014

¡¡DEUTSCHLAND, DEUTSCHLAN...!!






¡¡DEUTSCHLAND, DEUTSCHLAND...!! 


Deutschland, Deutschland über alles
über alles in der Welt
Von del Maas an die Memel
Von der Etsch his an den Belt...

Einigkeit und Recht und Freiheit
für das deutsche Vaterland!
Danach lasst uns alle streben
Brüderlich mit Herz und Hand
Einigkeit und Recht und Freiheit,
sind des Glückes Unterpfand
Blüh ím Glanze dieses Glückes,
blüh deutsches Vaterland!



Music:  Joseph Heydnn

Weise:  Hofmann von Fallersleben
 


BRASILEROS: Seguramente el árbitro, japonés o no, hará algunas trampas, para que, tan sólo así, podaís ganar. Pero mucho cuidado, esta vez, con los pitos y silbidos. Los alemanes, fueron españoles casi tres siglos seguidos, con los visigodos. Por eso, San Isidoro de Sevilla, un alemán español, escribió aquel memorable LAUS HISPANIAE:

“Omnium terrarum, quaeque sunt ab occiduo usque ad Indos, pulcherrima es, o sacra, semperque felix principum, gentiumque mater Hispania. Jure tu nunc omnium regina provinciarum, a qua non Occasus tantum, sed etiam Oriens lumina mutuat. Tu decus, atque ornamentum orbis, illustrior portio terrae: in qua gaudet multum ac largiter floret Geticae gentis gloriosa fecunditas...”

 Isidoro de Sevilla









POST DATA

Los integrantes, jugadores, preparadores y seguidores del equipo nacional de España,
silbado, abucheado y perseguido
un año antes en la Copa Confederaciones
y en el actual Campeonato de Mundo,

LO SIETEn mucho

"Adiós Brasil"


ya nada de fútbol. Ahora... sólo bananas.

lunes, 7 de julio de 2014

HOY, HA MUERTO EN MADRID ALFREDO DI STÉFANO









EL SEÑOR

Don Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé

Presidente de Honor del Real Madrid C.F.

Falleció en Madrid (España), en el “Hospital Universitario Gregorio Marañón”, y en el día de hoy, 7 de Julio de 2014, a las 17,15 horas, tras un glorioso historial deportivo. Había nacido en la Ciudad de Buenos Aires (República Argentina), el día 4 de Julio de 1926. Poseía la doble nacionalidad argentina y española, por lo que formó parte del equipo nacional de fútbol de la Argentina, en Diez ocasiones y Treintaiuna en el equipo nacional de España. Fue uno de los más grandes jugadores de la Historia del Fútbol, en América y en Europa.

            Los aficionados de verdad al Fútbol, universales, no madrileños ni madridistas, lloramos hoy su desaparición.


D.  E.  P.




domingo, 6 de julio de 2014

YA A PUNTO DE ACABAR




LA MISERIA DEL FÚTBOL

Van a cumplirse dentro de pocos días los cuatro años, desde que exactamente el día 15 de Julio de 2010, publicaba yo en este mismo Blog un artículo de corte periodístico, bajo el título de “LA PANDEMIA”. Si alguien tiene algún interés, puede encontrarlo en Índice del Blog, y en la entrada del día indicado, una de las dos únicas publicadas en el mes de Julio de dicho año 2010. La imagen que entonces trataba de ilustrar tal artículo, es exactamente la misma que ahora utilizo para el presente, aunque deberían introducirse algunas variaciones. Podría también haber variado mi opinión  -toda opinión puede ser siempre variable, evolucionar a lo largo del tiempo-  pero me ratifico íntegramente en lo que entonces pensaba. Si entonces dije lo que dije, habiendo ganado España la Copa del Mundo, en Sudáfrica, no diré ahora lo contrario, cuando la ha perdido en Brasil -según manifiestan los llamados periodistas deportivos- tan “dolorosamente”. Por favor, el dolor es otra cosa. Están también empeñados en descubrir qué fue lo que pudo haber pasado, para estar experimentando ahora tanto dolor y, con rotundas y continuas contradicciones lógicas, no acaban de ponerse de acuerdo. A mí me parece, simplemente, que el fútbol, en la dimensión que ha llegado a alcanzar, además de una corrupción colectiva, intelectual y moral, es un mero juego. Unas veces se gana y otras se pierde. Nadie puede ganar siempre, ni siquiera Brasil, que ha ganado tal gloriosa competición cinco veces, de lo cual, además de la bahía de Río y de la playa de Ipanema, están sumamente orgullosos los brasileños. ¡Oh, Brasil, tan grande -geográficamente-  preñado de fútbol y bananas! Desde luego, jamás tiraré yo ninguna a ningún jugador de fútbol brasileño, para que se la coma, porque eso es racismo y, en consecuencia, una perversión como tantas otras.

Pero, en relación con el intrigante arcano de la causa  -y de la causa de la causa del mal causado a los españoles- me parece que eso es todo. No se compliquen ustedes científicamente, como pretenden, en esclarecer el factor radicalmente determinante de la hecatombre, término que, en rigurosa etimología, del griego clásico, significa “el sacrificio de cien bueyes”, porque tal causa radical, no existe, ni por tanto puede ser aplicable al caso, el principio penal según el cual “qui est causa causae, est causa causati”. Dejen ustedes en paz a ese buen hombre, quiero decir Caballero, al Excmo. Sr. Marqués de Del Bosque, que me parece, en sus intervenciones orales, una persona especialmente ecuánime, sensata, prudente y muy elegante y que, supongo, sabe mucho de fútbol, cuya disciplina desde luego no es una ciencia del logos, ni munos menos exacta, ni tampoco una ciencia, ni siquiera de la realidad, ya sea ésta física o material, ya lo fuere, en su caso  -lo que no parece nada probable-  una realidad del espíritu.
Lo que si deseo hacer, únicamente, es formular un par de observaciones acerca de otras tantas cosas que me han llamado la atención. La primera, es de carácter estrictamente deportivo, o futbolístico, aun careciendo por mi parte de los debidos conocimientos al respecto. En el ya indicado artículo de hace casi cuatro años, decía yo  -lo citaré entrecomillado para no hacer trampa alguna-  que en lo relativo al partido final contra Holanda, se había transformado lamentablemente “aquella maravillosa naranja mecánica en una pervertida naranja podrida”. Eso dije entonces, y ahora no puedo decir tal cosa, ni mucho menos, pero sí diré, según apreciación personal según lo que tuve ocasión de ver, que lo que sí fue el equipo nacional de Holanda, en esta última ocasión, fue una “naranja afortunada”. Muy afortunada, porque, solamente faltó un tris para que el escandaloso resultado hubiese podido invertirse. De todas formas, hay que felicitar deportivamente a los neerlandeses, ciudadanos de un país, en este momento, amigo y socio de España. Al menos, hay que felicitarles muy especialmente, en justa compensación al miedo que las madres holandesas sentían, en el momento de acostar a sus hijos, a que llegase hasta sus cunas el Duque de Alba. Y, además, hay que alegrase por su triunfo, y desearles otros futuros, por que no en vano el Himno nacional de Los Países Bajos es el único de todos los de la tierra que habla de España: “Den Koning van Hispanje, heb ik altijd geëerd”. Y esto, al cabo de los años, resulta de agradecer.

La segunda observación, nada tiene que ver ni con el fútbol ni con ningún deporte. Resulta de carácter estrictamente sociológico, o socio-político, en el sentido más amplio. ¿Qué le habrán hecho España, o los españoles, al Brasil y a los brasileños? La cosa venía ya de antes. Pero los silbidos, abucheos, pancartas y otros gestos colectivos, de marcada adversidad hacia España, observados en esta Copa del Mundo y en la anterior llamada de Confederaciones, han llamado mi atención. Yo, estaba en la creencia de que Brasil era un país en el que se quería a España, pero veo que no. No siento ninguna recíproca animadversión, pero lo lamento sinceramente. Lamento mucho más que ninguna de las personas brasileñas relacionadas con el fútbol, jugadores o entrenadores que han pasado años, incluso largos, en España, no hayan dicho ni media palabra al respecto. En España siempre se ha acogido con admiración, cariño y suma deferencia a los futbolistas brasileños que han jugado en los equipos de clubes españoles. ¿Ninguno de ellos ha sentido la necesidad de decir nada al respecto? Estas naciones jóvenes, en sus ademanes y hasta en sus himnos nacionales, casi siempre amenazantes, resultan de un exacerbado patriotismo. Pero la nación brasileña, debería recordar que, si no es “hija” de España, si lo es del hermano Portugal, y por tal motivo, al menos es “sobrina” de España y, junto a ella, forma parte de la Comunidad Iberoamericana de Naciones. ¿Acaso no es esto suficiente para denotar más cariño que lo que casi parecía semejarse, o colindante con el mismo odio? Suerte también a Brasil, pese a ello. Por mi parte, los mejores deseos en esta XX edición del Campeonato del Mundo, no sea que lo contrario pueda provocarse una catástrofe nacional entre los propios brasileños. Aunque no hay peligro alguno de ello. En último extremo, ya se encargarán los árbitros de que no pueda ser así. Pero en ningún caso nadie podrá evitar que esta Copa del Mundo haya sido la peor de cuantas se han jugado desde el año 1930 y este equipo de fútbol el peor y más menesteroso que nunca haya podido tener Brasil. A partir de ahora, ya ni fútbol. Sólo bananas. Ya he dicho que le deseo lo mejor, pero, en un momento en el que ya no están presentes en el Acontecimiento, ni Chile ni Uruguay, Ecuador o Colombia, el bravo Méjico ni la revelación de Costa Rica, el único equipo nacional cuyos jugadores y legación hablan mi misma lengua, es Argentina. A ella, le dedico mi mayor deseo de victoria final, porque, no sólo representa a la propia patria Argentina, sino a todas las naciones hispanas. Maxime, en unos instantes en los que, en el “Hospital Universitario Gregorio Marañón”, de Madrid, se debate entre la vida y la muerte Don Alfredo Di Stefano Laulhé, que aun estable dentro de la máxima gravedad, tras un coma inducido, lucha contra una severa cardiopatía, que le causó 19 mínutos de parada cardiorrespiratoria. Suerte a Alfredo, nacido en la Ciudad de Buenos Aires, de doble nacionalidad argentina y española y doblemente también integrante de los equipos nacionales argentino y español, 10 veces internacional con Argentina y 31 con España ¡Hala, Argentina!

Luis Madrigal


viernes, 4 de julio de 2014

CERROS DEL ALMA ESCONDIDOS



SALVAJE Y CIEGO ARREBATO


Cerros del alma, escondidos
allá donde cruje el viento;
pasiones que, en un momento,
dejan los labios prendidos.

Peligros, no socorridos
que ciegos ponen su acento,
con ademán violento,
en anhelos sucumbidos.

Buscan atar la cadena
que al ser humilla, cautivo,
para asegurar la pena

del odio y el gesto altivo
y confirmar la condena
de estar muerto más que vivo.


Luis Madrigal



 

martes, 1 de julio de 2014

AUN SIN PODER VOLAR



SOBRE UNA NUBE

I

Tendré que edificar sobre una nube,
entre el color del cielo,
una morada
donde escuche tu voz
y, con su trino,
mirar a las estrellas
con el alba.

II

Allí descansaré de mi fatiga,
años enteros persiguiendo el aura
que envuelve, sin error,
todo el misterio;
toda la dicha,
todo el amor que abrasa.

III

Por las noches, al apagarse el fuego,
miraré hacia un lucero
que me espera
y otorga su cobijo
y que desgrana
verde polvo de estrellas,
junto a ramas.

IV

Allí, podré ver siempre
y, sin mirarte,
lo que jamás he visto y que no alcanza
a ver mi pobre vista, sobre el suelo,
ni aun a través del Mar
que nos abraza.

V

Allí oiré tu risa y tus canciones
al caer de la tarde,  entre oro y grana.
Podré sentir que siento sin sentido,
que vuelo sin volar
y, en la mañana,
eterna, ya no hay tarde, ya no hay noche.
Sólo la luz del Sol, que canta y canta.


Luis Madrigal




 En la imagen de arriba "Cielo y agua de la Bolibia amazónica"
( ARNAUD Z)

viernes, 27 de junio de 2014

COMIENZA EL VERANO



CANTO A LA PAZ

La brisa que llegaba, sonreía
al ver el sol brillar sobre la cumbre,
encendido y voraz, como una lumbre
que en el cielo sin mancha se encendía.

No quería abrasar… Sólo quería
iluminar las sombras, servidumbre
del suelo que alumbraba… Muchedumbre
de pájaros volaba, en la alegría

del reflejo, al volar, ver en el suelo,
extendidas al viento blancas alas,
que con amor tendía la luz del cielo.

No recordaba ya las horas malas
en que, al fruto del árbol, hirió el hielo
y dio la muerte, como hacen las balas.


Luis Madrigal