viernes, 11 de marzo de 2011

LA SEGUIDILLA ES UNA ESTROFA PARA SER CANTADA





DIEZ INGENUAS SEGUIDILLAS,
A LA VIDA Y A LA MUERTE

(Y algunas cosas más)

I

Al caer de la tarde,
el sol no quema.
Cual si fuera una brasa,
mi pecho arde.


II

Corazones vacíos
nunca padecen.
Los que llenos palpitan
son como ríos.


III

No quiero ver el suelo,
si se hace barro...
Con amor y esperanza,
miro hacia el cielo.


IV

No puedo ver el cielo
cuando se nubla...
Bajo mi vista, triste,
mirando al suelo.


V

 El camino en la vida
es un sendero
de dolor en la vuelta...
Nunca en la ida.


VI

El amor de la aurora
es blanco y puro...
No como el de la noche,
cuando se llora.


VII

Cuando tú no pudiste,
yo te quería.
¡Sólo puedo llorar,
si ahora estás triste...!


VIII

El brillo de la alhaja,
ciega la vista.
La que no ve, entre sombras,
es la mortaja.


IX

Ahora, en el desamparo,
vemos borroso.
Al final, cara a Cara,
veremos claro.


X

No me digas adiós,
dime hasta luego...
¡Nos veremos seguro,
lo quiere Dios!




Luis Madrigal




NOTAS ACLARATORIAS: 

Primera.- Disculpen por el violín y la partitura. Me gusta mucho la guitarra  clásica, pero lo que no me gusta nada es el flamenco. Cada uno tiene su propio gusto, y deben ser respetados todos los gustos. Excepto los malos, que en absoluto  pueden ser respetados, ya que no son respetables.

Segunda.- No todas las seguidillas son tan malas. Las hay excelentes. Por ejemplo la que sigue, que además de ser mucho mejor, es una verdadera seguidilla, porque la rima es asonante y alterna en versos pares. ¡Claro que el poeta que canta no es cualquier chico, o chica, que tiene un Blog en Internet!:


"¡Hay río de Sevilla
qué bien pareces
lleno de velas blancas
y ramos verdes!"

(Lope de Vega)



La que sigue, desde luego no es tan buena, porque tampoco el poeta lo era, pese a la fama. Y eso que, aquí, se le puede aceptar, como mejor que un servidor, porque yo no soy nada famoso:

"Por el mar Negro un barco
va a Rumanía
por caminos sin agua
va tu agonía.
Verte y no verte
yo, lejos, navegando
tú por la muerte."


(Rafael Alberti)



¿Verdad que no está mal?. No, no lo está. Creo que está muy bien. Lo malo fueron los "Diecisiete Sonetos del amor oscuro". Esos, se pueden tirar urgentemente, uno tras otro, a la papelera... de no haber algún estercolero más cerca. ¡Ah...! En cuanto a la seguidilla anterior, que no tiene cuatro versos, sino siete, es decir tres más (eso sí, dos heptasílabos y dos pentasílabos, alternados), hay que añadir que, en ocasiones, a libertad del poeta, se puede añadir un estrambote, generalmente un terceto, como hace aquí este señor al que se le escapó aquella paloma que se equivocó. Siempre tengo la sospecha de que se equivocó porque era una paloma comunista. Él, también (con el debido respeto a los difuntos), pero vivía mucho mejor que las palomas. ¡Y no digamos que aquéllos  -"palominos"- para los que se hizo la revolución marxista-leninista...! Bueno, sí, dicen que existe en la capitalista China y en la miserable Cuba. ¡Pobres cubanos, hermanos nuestros!

¡Cántemos, pues, todos unidos, en vista del gran éxito!:




¿QUIÉN HA SIDO...?



Se lo pregunto a los que, con más odio que compasión, lo preguntaban, dando miserables gritos, en aquellas odiosas manifestaciones... Incluso a los mismos que interrumpieron violentamente la llamada "jornada de reflexión" en la víspera de las Elecciones Generales, para dar un vuelco radical a los propósitos y pronósticos electorales. ¿Quíen ha sido?. ¿Quién fue...? ¿Aún no lo saben? ¡Cuántos motivos! Para sospechar y deducir, racionalmente, que los que, moral y económicamente, ya casi han arruinado a España, no andaban ese día demasiado lejos... de los que hicieron explotar las bombas. Pero, ya dijo Plutarco, al comentar la trágica Batalla de Queronea, con el río lleno de sangre y de cadáveres, que "Si el vencido llora, el vencedor perece". Lo más trágico sin duda es que, sobre la sagre de aquellos cerca de dos centenares de españoles inocentes, pueda resposar el hambre y la miseria de casi todos los demás. ¡Malditos...! Yo os maldigo.


Luis Madrigal







jueves, 10 de marzo de 2011

Música Culta (XXXIX) Antonio CALDARA (1670-1736)

Antonio Caldara
Venecia, 1670 – Venecia, 1736

Compositor italiano, autor de cerca de cien óperas, entre ellas de la titulada “Il più bel nome”, que se estrenó en Barcelona en el año 1708, constituyendo la primera ópera italiana representada en la Península Ibérica. También es el autor de óperas tan importantes como “Dafne”, que se estrenó nada menos que en Salzburgo, o “Adriano in Siria”, estrenada en Viena. Con anterioridad y sucesivamente, fue violonchelista, en la Basílica de San Marcos de Venecia, su Ciudad natal; Maestro de Capilla de Mantua y compositor de cámara de Carlos III, el Archiduque Carlos, luego Carlos VI, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Compuso asimismo cantatas, madrigales y sonatas y numerosas aportaciones a la música vocal. Por razón de las fechas cuaresmales, traemos aquí hoy “Crucifixus”, a 16 voces; “Si piangete pupille dolenti”, con la intervención de la gran soprano Cecilia Bartoli, y “Maddalena ai piedi di Cristo”.







UNA VIDA MÁS SOBRIA Y AUSTERA




EL PAPA SEÑALA EL CAMINO



VATICANO, 09 Mar. 11 / 10:38 am

En la Audiencia General de esta mañana el Papa Benedicto XVI alentó a los católicos a esforzarse en Cuaresma -que se inició ayer con el Miércoles de Ceniza- por convertirse cada vez más a Cristo a través de la liturgia y la práctica intensa del ayuno, la oración y la limosna.
El Santo Padre afirmó que "la Cuaresma es un camino, es acompañar a Jesús que sube a Jerusalén, lugar de la realización del misterio de su pasión, muerte y resurrección; nos recuerda que la vida cristiana es un camino por recorrer, que consiste no tanto en una ley que cumplir sino en la persona de Cristo, a quien hay que encontrar, conocer y seguir. Hay una palabra clave que se repite con frecuencia en la liturgia para indicar esto: la palabra “hoy”, que debe entenderse en el sentido original y concreto, no metafórico. Hoy Dios nos revela su ley y nos da a elegir entre el bien y el mal, entre la vida y la muerte".
El Papa dijo además que “Hoy el Cristo que murió en el Calvario y resucitó de entre los muertos, ha subido al Cielo y está sentado a la derecha del Padre, hoy se nos ha dado el Espíritu Santo, hoy es tiempo favorable. Participar en la Liturgia significa entonces sumergir la propia vida en el misterio de Cristo, en su permanente presencia, recorrer un camino en el que entramos en su muerte y resurrección para tener vida".
En los domingos de Cuaresma, prosiguió, se vive un itinerario bautismal para hacer que nuestras vidas recuperen las exigencias y los compromisos adquiridos con este sacramento, que es la base de nuestra vida cristiana. El primero, llamado Domingo de la tentación porque presenta las tentaciones de Jesús en el desierto, nos invita a renovar nuestra decisión definitiva de Dios y afrontar con valentía la lucha que nos espera para permanecer fieles. El segundo domingo es el de Abraham y la Transfiguración y como Abraham, padre de los creyentes, nosotros también estamos invitados a salir de nuestra tierra, a dejar la seguridad que hemos construido, para poner nuestra confianza en Dios. La meta ya se entrevé en la transfiguración de Cristo, el Hijo amado, en el que también nosotros nos convertimos en 'hijos de Dios'". En el tercer domingo está la Samaritana: Como Israel en el Éxodo también nosotros recibimos en el bautismo el agua que salva. Jesús dice a la Samaritana que tiene un agua de vida, que apaga cualquier sed: un agua que es su mismo espíritu. El cuarto domingo nos hace reflexionar sobre la experiencia del ciego de nacimiento. En el Bautismo somos liberados de las tinieblas del mal y recibimos la luz de Cristo para vivir como hijos de la luz. Por último, el quinto domingo presenta la resurrección de Lázaro. En el Bautismo hemos pasado de la muerte a la vida y nos volvemos capaces de agradar a Dios, de hacer que muera el hombre viejo para vivir del Espíritu del Resucitado.
El itinerario de la Cuaresma, explicó luego el Pontífice, se caracteriza por el ayuno, la limosna y la oración. El ayuno significa la ausencia de alimento, pero comprende otras formas de privación para una vida más sobria. Pero todo esto no alcanza a la realidad plena del ayuno: es el signo externo de una realidad interior, de nuestro esfuerzo, con la ayuda de Dios, de abstenernos del mal y de vivir el Evangelio. No ayuna verdaderamente quien no sabe nutrirse de la Palabra de Dios".
Seguidamente Benedicto XVI señaló que: "El ayuno, en la tradición cristiana, está ligado más estrechamente a la limosna" y dijo que "San Gregorio Magno recordaba, en su Regla Pastoral, que el ayuno se hace santo por las virtudes que lo acompañan, sobre todo por la caridad, por cada gesto de generosidad, que da a los pobres y a los necesitados el fruto de nuestra privación".
La Cuaresma, además, es un tiempo privilegiado para la oración. San Agustín dice que el ayuno y la limosna son 'las dos alas de la oración', que le permiten tomar más fácilmente tomar impulso para llegar hasta Dios.
La Iglesia sabe que, por nuestra debilidad, es fatigoso hacer silencio para ponerse ante Dios, y tomar conciencia de nuestra condición de criaturas que dependen de Él y de pecadores necesitados de su amor, por esto, en Cuaresma, invita a una oración más fiel e intensa y a una prolongada meditación sobre la Palabra de Dios.
En español, el Santo Padre alentó a "acoger la invitación de Cristo a seguirlo de un modo más decidido y coherente, renovando la gracia y los compromisos bautismales, para que revistiéndoos de Cristo, podáis llegar renovados a la Pascua y decir con San Pablo 'vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí'. Deseo a todos una santa Cuaresma".


miércoles, 9 de marzo de 2011

AL INICIAR LA CUARESMA... SÓLO UN SONETO A LA FE



SÓLO CREO


No lo puedo saber, pero lo creo
y mi creer es claro, no estoy ciego.
Sacramento, es “apuesta” y abro el juego
por lo que nunca vi, mas ahora veo.

Hundido en tierra, sin alas aleteo…
A la razón, no tengo más apego
que del que de ella grita con sosiego
de tu gloria, Señor, ser yo apogeo.

La materia, al andar, si miro al cielo,
y a mi fiero rugir, sin más detesto.
¡Que busco entre mis lágrimas consuelo…!

El Espíritu sopla, y yo contesto
con plena libertad desde este suelo.
Y mantengo la apuesta… ¡Ahí va mi resto!



Luis Madrigal






  
"Dios con nosotros está". Canto cuaresmal de la Iglesia Ortodoxa,
cantado por el Coro de la Catedral de San Jorge
(Del disco "Salmos y Alabanzas)



 

martes, 8 de marzo de 2011

MAÑANA ES MIÉRCOLES DE CENIZA




 La ceniza, del latín "cinis", es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido traslaticio, de humildad y penitencia. En Jonás (3,6) sirve para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al "polvo" de la tierra: "En verdad soy polvo y ceniza", dice Abraham  (Gen. 18,27). El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma  -tal vez la mayoría de las gentes de hoy, lo entenderán mucho mejor diciendo que es el que sigue al carnaval- se realiza el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida de Cristo.

Diversas han sido, con el tiempo, las expresiones del sacerdote que impone la ceniza. Siempre recordaré la de mis años de niño: "Memento homo qui a poluis eris et a poluis reverteris". Acuerdate, hombre, (pero si yo sólo era un pobre niño, atemorizado) de que polvo serás y en polvo te convertirás. Demasido trágico. En los últimos tiempos, ha prevalecido esta otra: "Arrepiéntete y cree en el Evangelio". Esto ya no se decía en latín. Bueno, bien. Pero, la fórmula que a mí más me gusta es la que pronuncia la propia persona que recibe la ceniza, antes de que el sacerdote se la imponga: "Me arrepiento de todos mis pecados". Y el sacerdote responde: "Que Dios te dé un corazón nuevo..." Esto, me gusta mucho más. Me gusta, porque siendo yo tan débil y miserable, tan pronto a dejarme llevar por las más bajas pasiones, siento en ese momento la necesidad de pronunciar desde lo más hondo de mi ser tales palabras, y de oír que alguien, intermediario entre los hombres y Dios, pide para mí un corazón nuevo. Naturalmente, menos duro, mucho más tierno, más humano, más cerca de mis hermanos los hombres, todos ellos hijos de Dios. Que por eso precisamente lo son, porque todos los hijos de un mismo Padre, sean buenos o malos, son hermanos. Luis Madrigal.-



domingo, 6 de marzo de 2011

¡LOS PASTORES IBAN DESDE LEÓN...!



Querida Aída, querida amiga guatemalteca, aun sin conocerte. No es necesario que aportes nada en cuanto al origen de tan bella canción. Yo, ya lo sabía, e incluso dejé ayer una pista, al contener anexo el vídeo que tuve el honor de ofrecer, junto a otros similares, el que hoy se publica en esta entrada. ¡Fíjense, fijaos, en lo que dice la señora o señorita que presenta el video que hoy se inserta al pie de este mismo texto…! Y ella no es leonesa, como tampoco lo es el Coro, porque si lo fuese sabría muy bien quién fue “E.G. Pastrana”, como ella dice. Eduardo González Pastrana, fue un padre agustino que, más tarde, dirigió los “Coros del SEU” leonés, allá, nada menos que por los años 40-50, cuando yo era un niño de muy corta edad. “El Padre Eduardo”, como era conocido en toda la Provincia de León, compuso, en unión de otras muchas, esa canción que, a su vez, rescató de las mismas entrañas del pueblo, armonizándola y retocándola, como también otros han hecho más tarde. Ayer mismo, oíamos la hermosa versión de Ismael Serrano, que ha llegado (seguro que ya lo había hecho antes) hasta Méjico, donde ayer ha emocionado a nuestra corresponsal y amiga Sandra Figueroa. Muchas gracias, Sandra. Lo lamento mucho por Soria, Segovia, la Sierra de Albarracín, Cuenca, Burgos, La Rioja… Extremadura, tierra querida para los leoneses, por los vínculos entrañables que a ella nos unen, no necesita sentimiento alguno. Ya ayer lo dije. En especial, lo siento por la turolense Sierra de Albarracín, cabeza de la Serranía de su mismo nombre, sede agreste de los Montes Universales, montaña casi inaccesible; cuna de los ríos Tajo, Júcar, Cabriel, y Gallo, que se extiende hasta Molina de Aragón… Guadalaviar,  que se transforma en Turia… Jiloca,...  Todos ellos forman una de las más extensas redes hidrológicas de España, donde se hermanan, en fraterna unidad, los pinos, sabinas, arces y robles, intercalados de verdes prados y árboles de ribera junto a los ríos. Grande y noble tierra de Aragón, co-fundador de España. Pero, ni por esas. La hermosa canción “Ya se van los pastores”, es una canción rigurosa y únicamente leonesa. Lo fue siempre, porque así tenía que ser. Luis Madrigal.-