viernes, 9 de diciembre de 2011

HUELLAS EN EL DESIERTO




SANGRA MI ALMA Y SANGRAN MIS SENTIDOS


Sabiendo sin saber, nada consigo;
el camino que andar nada adelanta,
ni despejo el enigma que me espanta
ni me acerco al oasis que persigo.

A veces, en la arena, veo y sigo
reflejos  de la luz que el sol encanta,
disfrazados de azul, de verde planta,
que sólo de mis sueños son testigo.

Sangran mis pies cansados y parece
que mi pecho no siente sus latidos.
ya no hay sol, ni hay estrellas. Ya oscurece.

Sangra mi alma y sangran mis sentidos.
La noche se hace eterna y... ¡no amanece!
El eco trae de lejos mil gemidos.



Luis Madrigal 



jueves, 8 de diciembre de 2011

A TODAS LAS MADRES DE ESTE MUNDO



EN LA INMACULADA CONCEPCIÓN
DE MARÍA SANTÍSIMA,
MADRE DE DIOS


A TI, CELESTIAL PRINCESA


En tu trono de nimbos, vivió un día
y vive hoy mi alma enamorada
de tu pureza azul, inmaculada,
Madre de Dios, refugio y Madre mía.

Aunque estoy en la tierra todavía,
vislumbro el Cielo ya con la mirada,
como divisa el mar, y su ensenada,
el marino que boga por la ría.

Tiende tu Faro, Celestial Princesa,
al navegante que la Luz implora,
como del fuego vive la pavesa.

Consuela mi alma, cuando triste llora,
y haz de mi dolor herida ilesa...
¡Bendita Tú...! ¡Bendita fue tu hora!



Luis Madrigal







En la imagen de arriba, estatuilla que le regalé a mi
Madre de la Tierra, cuanyo yo tenía 19 años
y que ella conservó siempre sobre su mesilla de noche.
Desde que se fue, la tengo yo sobre la mía.
La diaria mirada, me recuerda que ahora tengo dos madres en el Cielo

martes, 6 de diciembre de 2011

LETRA PARA UNA CANCIÓN INACABADA





I

¡Qué bellos son tus ojos, cuando miran…!
Si bella es tu mirada, junto al mar,
más bella, cuando asoma, es tu sonrisa,
más blanca que una nube, bajo el cielo…
Más pura, a media tarde, que la brisa,
más bella que la luna al palpitar.



II

Que bellos son tus labios, y el color,
de rosa perfumada, que al besar
exhala fiel su aroma y el consuelo
dulce, que nunca ha sido, ni he de hallar.
¡Qué amarga mi amargura, sin anhelo…
qué ciega mi mirada fue al pasar!


III

Qué triste no encontrarte, cuando busco…
Más triste aún, es no poder buscar,
si el Mar que nos separa la galerna
desata entre sus olas al cruzar.
Mi búsqueda se queda en la caverna
del suspiro que tiembla, al no temblar.



Luis Madrigal




 

viernes, 25 de noviembre de 2011

ENTRE LA VIGILIA Y EL SUEÑO



UN SONETO EN LA NOCHE
Y OTRO AL DESPUNTAR EL ALBA



I

Porque quiero creer, creo


OSCURA LUCHA POR LA FE


¡Alúmbrame, Señor, que nada veo,
que mi razón es ciega y nada alcanza…!
Mi corazón, destila destemplanza
al hombre que ahogo, en mi creer ateo.

Elevo mi mirada y mi deseo
de hallar entre la niebla tu Bonanza,
y ni puedo lograr más confianza
ni puedo creer más de lo que creo.

La vista dirigida siempre al Cielo,
perdóname, Señor, si no mantengo
y, arrastrando mi paso, nunca vuelo.

¡Aliéntame, Dios mío, si aquí vengo
buscando mi refugio y tu consuelo…
Mas, Señor, si te busco… es que te tengo!




II

La Verdad, nos hará libres


VERDADERO HOMBRE


Hace el arroyo caudaloso al río;
la nieve, a la montaña, más hermosa,
como al rosal hace brillar la rosa
y el hielo hace al Invierno aún más frío.

La Juventud, muestra al pasar el brío
y el color del cristal la mariposa…
Mañana  -el polvo que ha de ser-  la losa,
como la nada el corazón vacío.

Al árbol, su ramaje da la vida
cuando en la flor el fruto ya es certero.
Como un “adiós”, anuncia despedida.

Al encender el fuego de un brasero,
el humo hace sentir pronto su huida
y la Verdad, al hombre, verdadero.



Luis Madrigal
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

martes, 22 de noviembre de 2011

TEJIDO DE AMOR




EN MANOS DE UNA MADRE


Tejen manos de madre un hondo acento,
iluminando sombras... Son candiles
que brillan en la noche, tan sutiles
como a la vida misma es el aliento.

Igual que ayer fueron el alimento
nutricio, de las horas infantiles
y el agua que enjuagó labios febriles,
son hoy consuelo y dique del lamento.

Tejen ecos, vestidos de palabra
que grita al horizonte, siempre eterno.
Cubren alma, cual manta abracadabra

que hace cálido el beso, en nido tierno
y su dulce latir, sin voz macabra,
eterna Primavera, en crudo Invierno.



Luis Madrigal



A una madre buena



sábado, 19 de noviembre de 2011

EL HOMBRE QUE LLEGABA SIEMPRE TARDE

El Hombre Que Llegaba Siempre Tarde

viernes, 18 de noviembre de 2011

SE HAN MUERTO LOS ROSALES




Se han muerto los rosales y la lluvia
vierte púdica sus lágrimas sobre las raíces despiertas.
La Invernada tejerá sobre su tumba el músculo de hielo,
mas, al gritar la Primavera,
saldrán de su sepulcro invernal
y nuevos brotes alegrarán el seto,
que convive con la hiedra, y la cobija
del flagelo del viento y el aliento de la escarcha.
Otra vez de nuevo, nuevas rosas
brotarán de las yemas ateridas
que, al despertar la luz,
entonarán también un nuevo canto.
Un canto de amor y de armonía
que dejará en la sombra
al fantasmal Invierno.
Allí quisiera estar.
Ahora, también me duermo,
pero en el alfeizar de mi ventana
la mortecina luz de Noviembre
deja un suspiro de amor y de esperanza,
para que también se empape bajo la lluvia.






Luis Madrigal