sábado, 4 de abril de 2015

YA ES PASCUA DE RESURRECCIÓN



EL QUE MURIÓ, RESUCITÓ PARA TODOS

Dejó vacío el Sepulcro y, a su lado,
la Sábana en que envuelto fue mortaja.
Brilló la luz del sol como una alhaja
y un Ángel exclamó: ¡Ha resucitado!

No le busquéis aquí, ya ha abandonado
el mundo en que vivió, y ya aventaja
la Noche en que, en Belén, nació entre paja
para vivir por siempre, acompañado

de quienes, como Él, mueran a la vida
para  -muertos-  vivir eternamente,
si en otros ponen bálsamo en la herida;

los llevan en su pecho dulcemente,
para aliviar su alma dolorida
y siempre  -en todo-  el corazón ardiente.


Luis Madrigal