

ARROYO, RÍO, LAGO...
En noche muy azul, los ruiseñores
melodiosos, al pie de tu ventana,
presagio de la más azul mañana,
alegrarán tu pecho y tus amores.
Libre, por fin, de todos los dolores,
de tu sueño de ayer -campo y tartana-;
será tu mano tierra soberana
de la que han de nacer todas las flores.
Recuerdos de un Arroyo que vertía
aguas azules a un cauce más denso,
inundarán tu alma al mediodía.
Un Lago del color del cielo, intenso,
teñirá, con su azul, más tu alegría,
junto a un Río, de azul vestido... Inmenso.
Luis Madrigal
En noche muy azul, los ruiseñores
melodiosos, al pie de tu ventana,
presagio de la más azul mañana,
alegrarán tu pecho y tus amores.
Libre, por fin, de todos los dolores,
de tu sueño de ayer -campo y tartana-;
será tu mano tierra soberana
de la que han de nacer todas las flores.
Recuerdos de un Arroyo que vertía
aguas azules a un cauce más denso,
inundarán tu alma al mediodía.
Un Lago del color del cielo, intenso,
teñirá, con su azul, más tu alegría,
junto a un Río, de azul vestido... Inmenso.
Luis Madrigal