EN EL TIEMPO DIVINO
miércoles, 28 de junio de 2023
EL SENTIMIENTO DE LA FE
jueves, 20 de abril de 2023
CON FE Y CON ESPERANZA
DESDE LA TIERRA AGRIETADA,
OCRE Y RESECA
Vierte lento sus lágrimas el Cielo
sobre la Tierra, sin furor ni prisa.
Acoge el suelo, con cálida sonrisa,
la vida que recibe, cual anhelo.
Mil días esperando el suave vuelo...
Mil días sollozando, tan sumisa,
por la lluvia, que se hizo tan remisa,
entre clamores en busca de consuelo.
¡Alegraos con fe y con alegría
-Ciprés de Silos, Olmo del Duero-
prados y campos de España¡. A porfía,
con vuestras hojas, al fondo del estero,
cantad que, entre sus fangos, manaría
nuevo cauce de agua verdadero
Luis Madrigal
sábado, 1 de abril de 2023
NUEVA SEMANA SANTA
EN TORNO DE LA LUZ
Vuela
a su aire el giro de la Tierra
alrededor
del Sol que nos alumbra;
vuela
la Luna, luz siempre en penumbra
que,
cuando es plena, pese a tal, tal yerra.
Tras
los montes lejanos de la Sierra,
entre
sombras abiertas por la tundra,
donde
la Montaña más se encumbra
y la
Verdad más alta allí se encierra,
la
luz se transfigura y se hace nieve
para
siempre testigo del Tabor.
Que
el cielo de cristal al Cielo eleve,
para
siempre luminoso resplandor
en
la Tierra dormida en la que llueve
de
todos los amores el Amor.
Luis
Madrigal
lunes, 16 de enero de 2023
UTOPÍA AMOROSA
En un lugar que el tiempo no madura
ni pinta de amarillo sus otoños,
quiero yo hacer un disparo al viento.
Bala de plata, aguja de zafiro.
que al impactar no explote,
ni a nadie hiera su chasquido.
Quiero ahogar con manos propias
cuello de cisne mientras canta,
sin que sus notas sientan la muerte.
Quiero besar manos que odio
y abrazar con amor lo que maldigo,
sembrando para siempre la Esperanza
de un mundo que no fue...
sino al Principio.
Luis Madrigal
Madrid, Lunes 16 de Enero de 2023
A todos los que luchan por permanecer en este mundo
jueves, 8 de septiembre de 2022
LOS PROFETAS
Todavía hay gente buena. No sé cuánta. Pero la hay. Juan, un peruano que vive en Madrid, es una de esas personas que simplemente hacen lo que deben y no lo que pueden sin correr el más mínimo riesgo. Hoy mismo, en un acto de indudable negligencia personal por mí parte, que tampoco puedo decir a qué pudo deberse, perdí mi teléfono móvil en el Parque de Atenas de Madrid. Buen sitio para perder cualquier cosa, en recuerdo de la gloriosa Ciudad-Estado, y de la Reina de España, Doña Sofía Margarita Victoria de Scheleswig-Holstein y Sonderburg-Glucksbur, en cuyo honor fue diseñado y construido, en el llamado antiguamente "Campo de la Tela", el mencionado Parque, en el año 1971, cuando, además de Princesa de Grecia y Dinamarca, Doña Sofía lo era ya también de España.
Pero no es lo importante, en esta ocasión, la grandeza real y los transcendentales servicios prestados a España por Doña Sofía, ni la sonoridad de sus apellidos familiares anglo-germánicos. En España, se le ha llamado siempre "Sofía de Grecia", para el más fácil recuerdo de los españoles, que bien nos acordamos de ella, y más en estos momentos.
Lo que me parece, desgraciadamente extraño, es la honradez de Juan, el peruano, que encontró en el suelo mi teléfono móvil y que respondió a la llamado desde otro, el de mi buen amigo Alberto. Les llamaré a ambos, desde hoy mismo, los Profetas Alberto y Juan. Porque los profetas no son los que adivinan, o dicen adivinar el futuro. De eso se encargaban en la Antigüedad clásica las pitonisas y en estos últimos tiempos algunos estrambóticos sujetos generalmente conocidos. Ellos, los verdaderos profetas -de conformidad con el infinitivo griego profenomai- son el testimonio vivo de Dios y de su infinita misericordia.
Luis Madrigal
Arriba, la fotografía del Parque de Atenas, en Madrid
jueves, 7 de julio de 2022
CORPUS CHRISTI
Y, en este sentido es preciso recordar que en los tres evangelios llamados sinópticos, los de Mateo, Marcos y Lucas, que, desde el gran biblista alemán Johann Jakob Griesbach, en su libro Synopsis, se presentan en columnas paralelas, para su comparación, y más o menos con las mismas palabras, se narra el episodio de la institución de la Eucaristía.
Desde luego llama poderosamente mi atención el "Tomad y comed, este es mi cuerpo..." (San Mateo, 26: 26 y 27), pero más aún Lucas (22: 19): "Haced esto en recuerdo mío". Porque... "Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mateo, 28: 20)
UN SOPLO QUE VOLÓ
Un soplo que voló,
vino del aire
y, sobre tierra dura,
dejó un suspiro.
Y, con él, sólo vida,
sin muerte oscura.
Dos anhelos persigue
hoy el camino:
El de la vida libre
o el de la esclava muerte...
Cuál de ellos he de andar
sólo yo digo... Sólo, no...
Con aquel Soplo
que, cuando estaba muerto,
del aire vino.
Luis Madrigal
Madrid, Cafetería "Las Farolas",
Sucursal de Alcalá
Junio de 2022





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