jueves, 16 de diciembre de 2010

EL VILLANCICO ES DE IBERO-AMÉRICA (III)





Al dichoso naçer de mi Niño
 (J. Hidalgo)

España y Méjico




Danza (Instrumental)
(F. de Peñalosa)

San Juan de Ixcoi, Guatemala


Tleycantimó choquiliya
 (G. Fernandes)

Oaxaca, Méjico




Que os guste. Hasta los tres próximos


CANTO DESESPERADO AL IMPOSIBLE (VI)



GOLPEAN MI VENTANA PÉTALOS MARCHITOS


¿Dónde estará el rosal, en plenilunio,
del que brotaron ayer aquellas gotas de rocío,
para poder beberlas dulcemente?
¡Se habrá secado ya…! Y sus espinas
hieren agudas mis entrañas…
No pudieron florecer en tus labios
para endulzar los míos
con el sagrado néctar
que hermana las almas
y las fecunda de amor…
No pudo ser así
y, sin duda por ello,
en mis noches de insomnio
golpean sobre los cristales de mi ventana
los pétalos marchitos, endurecidos por la escarcha
y, como tentáculos invisibles de un fantasma de humo,
suplican para mí el calor
que me niega el hielo de mi Invierno.


Luis Madrigal






miércoles, 15 de diciembre de 2010

Música Culta (XXXIV) Heinrich Ignaz von BIBER (1644-1704)



Heinrich Ignaz von Biber


Biber nació en Wartenberg (hoy República Checa). Fue violinista en  la corte de Salzburgo, donde murío en 1704. También había sido, desde 1684, Maestro de Capilla en la misma ciudad. Sus obras son muchas, destacando sobre todas ellas su predilección por el canon y el diapasón armónico. Pero se le conoció como un virtuosos de violín, con scordatura, o diferente afinación de las cuerdas. Biber ha llegado a ser conocido sin embargo en virtud de sus famosas Sonatas del Santísimo Rosario, una serie de 15 sonatas, en las que evoca diferentes sucesos de la vida de la Virgen María, conocidas también como Sonatas del Misterio.


UNA MONJA ITALIANA DE 1660





VATICANO, 15 Dic. 10 / 10:34 am (ACI)

En la audiencia general de hoy el  Papa Benedicto XVI habló sobre Santa Verónica Giuliani. De ella, dijo, se puede aprender la entrega total en respuesta al amor de Cristo crucificado que dio su vida por la salvación de todos.

El Papa presidió la audiencia general en el Aula Pablo VI y dedicó su catequesis Santa Verónica, monja clarisa capuchina del siglo XVII, cuyo 350 aniversario de nacimiento se celebra el próximo 27 de diciembre.Esta santa nació en Mercatello (Italia) en 1660, "era la última de siete hermanas, de las cuales tres abrazaron la vida monástica". Recibió el nombre de Ursula. A los 17 años entra en el monasterio de las Clarisas Capuchinas de Città di Castello, donde permanece durante el resto de su vida. Allí recibe el nombre de Verónica. "Un año después hace la profesión religiosa solemne e inicia un camino de configuración con Cristo a través de muchas penitencias, grandes sufrimientos y algunas experiencias místicas relacionadas con la Pasión de Jesús".

En 1716, a los 56 años, llega a ser abadesa del monasterio y es confirmada en ese cargo hasta su muerte en 1727, después de una dolorosa agonía de 33 días. Fue proclamada santa el 26 de mayo de 1839 por el Papa Gregorio XVI. El Santo Padre señaló que la principal fuente para reconstruir el pensamiento de la santa es su diario de 22 mil páginas manuscritas: "Santa Verónica tiene una espiritualidad marcadamente cristológico-esponsal: la experiencia de ser amados por Cristo, Esposo fiel y sincero, y de querer corresponder con un amor cada vez más participativo y apasionado".
"Ofrece sus oraciones y sacrificios por el Papa, su obispo, los sacerdotes y todos aquellos que lo necesitan, incluidas las almas del purgatorio. Verónica vive de una manera profunda la participación en el amor sufriente de Jesús. Llega a pedir a Jesús que sea crucificada con Él".

Santa Verónica "está convencida de participar ya en el Reino de Dios, pero al mismo tiempo invoca a todos los santos de la Patria celestial para que la ayuden en el camino terreno de su donación, en espera de la bienaventuranza eterna; ésta es la aspiración constante de su vida".

"Los momentos fuertes de la experiencia mística de Verónica nunca se separan de los acontecimientos salvíficos celebrados en la liturgia, donde ocupa un lugar especial la proclamación y la escucha de la Palabra de Dios. La Sagrada Escritura, por lo tanto, ilumina, purifica, confirma la experiencia de Verónica, haciéndola eclesial. Ella, de hecho, no sólo se expresa con las palabras de la Sagrada Escritura, sino que también vive de ellas".

El Santo Padre subrayó que "Verónica se revela, en particular, un valiente testigo de la belleza y del poder del amor divino. También con la Virgen María mantiene una relación de profunda intimidad".

"Santa Verónica Giuliani nos invita a hacer crecer en nuestra vida cristiana la unión con el Señor, abandonándonos a su voluntad con confianza plena y total, y la unión con la Iglesia, Esposa de Cristo".

"Nos invita a participar en el amor sufriente de Jesús Crucificado por la salvación de todos los pecadores, nos invita a mantener los ojos fijos en el cielo, meta de nuestro camino terrenal, donde viviremos junto con muchos hermanos y hermanas la alegría de la plena comunión con Dios".
Esta santa, concluye el Santo Padre, "nos invita a alimentarnos cotidianamente de la Palabra de Dios para encender nuestro corazón y orientar nuestra vida. Las últimas palabras de la santa se pueden considerar la síntesis de su experiencia mística apasionada: ‘¡He encontrado el Amor, el Amor se ha dejado ver!’.

En su saludo en español al final de la audiencia, el Papa se dirigió de manera particular a los llegados de "España, Chile y otros países latinoamericanos".De modo particular el Papa agradeció a "los miembros de la comunidad católica mejicana de Roma, así como a los artesanos venidos de Guanajuato, acompañados por el Gobernador de dicho Estado y el Señor Arzobispo de León, a quienes agradezco el obsequio de un artístico nacimiento. Que el ejemplo de Verónica Giuliani incremente nuestro amor a Cristo. Muchas gracias".

martes, 14 de diciembre de 2010

EL VILLANCICO ES DE IBERO-AMÉRICA (II)

Deseo ofrecer hoy tres importantes Villancicos de nuestra América ibera.  El primero, es el ya clásico y bellísimo quechua "Hanacpachap", de Cuzco. El segundo, una Danza instrumental de San Juan de Ixcoi, en Guatemala y, en tercer lugar, uno boliviano de Sucre, "Si el amor se quedare dormido". El primero es anónimo y, como creo ya dije, puede datarse hacia el año 1611. Los autores de los otros dos, son, respectivamente, el portugués Diego Fernandes y el español Juan de Araujo. Espero os gusten y les gusten a todos ustedes, amigos.


 











Seguiré publicando Villancicos de nuestra Iberoamérica. Que los disfruteis, que los disfruten. Luis Madrigal.-


CANTO DESESPERADO AL IMPOSIBLE (V)



AQUELLA TARDE CUANDO TÚ VOLVÍAS


Aquella tarde cuando tú volvías
por el mismo sendero de otras tardes,
era ya noche y yo, sin más alardes,
ignoraba si ibas o venías.

¡Que triste sino…! En ti mis alegrías
ardieron en el fuego en que tu ardes
mas, cenizas mis horas más cobardes,
no pude verte y tú no me veías.

Ya nunca más aquella tarde viva
en tu recuerdo, y muerta en mi memoria,
podrá volver, del tiempo ya cautiva.

Y, aunque miles de vueltas dé la noria,
perdida ya la barca, a la deriva,
jamás a ti podrá volver la Historia.


Luis Madrigal




lunes, 13 de diciembre de 2010

EL VILLANCICO ES DE IBERO-AMÉRICA




Mi querida amiga de Guatemala  -y estoy seguro que de muchos de los que mantenéis Blogs-  Aída Niederheitmann Lara, me ha enviado un archivo "ppt", que es un Villancico, moderno pero ingenuo y lleno de ternura. Ignoro si el Villancico es o no guatemalteco. Estamos pendientes de averiguarlo, así como los datos exactos de su autor. Pero, este recuerdo me ha hecho recordar el género y la especie, tanto literaria como musical y, más aún, muy entrañablemente, a todos los paises del mundo en los que surge el Villancico y a todas las personas, niños o no, que alguna vez los han cantado. 

El villancico es una composición musical, de forma y contenido poéticos tradicional de España y Portugal y,  por lo tanto, también de Iberoamérica. Los Villancicos surgieron en el Renacimiento y alcanzaron su pleno desarrollo entre los siglos XV y XVIII. Eran canciones de origen popular que, posteriormente, comenzaron a cantarse en los templos. Fue entonces cuando se armonizaron  a varias voces, con intervención de los grandes maestros de la Música de aquel tiempo. Como es universalmente sabido, el tema o figura capital del Villancico es la Navidad, el Nacimiento del Señor, que exulta el ánimo de las gentes por lo que tal misterioso acontecimiento significa. Compositores más notables de villancicos fueron, desde luego entre otros muchos, los españoles Juan del Enzina, Francisco Guerrero y Juan Gutiérrez de Padilla, asi como los portugueses Pedro Escobar, llamado Pedro do Porto y Gaspar Fernándes. Este último, fue precisamente el antecesor como Maestro de Capilla en la Catedral de Puebla de los Ángeles (Nueva España, nuestro querido Méjico)  -antes lo había sido en la Catedral de Guatemala-  del malagueño Juan Gutiérrez de Padilla, quizá el más grande de todos. Pero quiero decir con esto que la influencia de los dos países ibéricos en la América por ellos colonizada, es un hecho que va a dar lugar, a lo largo y ancho del subcontinente iberoamericano a una escuela musical, en torno a las Catedrales del Nuevo Mundo, en la que los maestros ibéricos, con la incorporación de otros indígenas, y la utilización de las lenguas precolombinas, azteca, quechua u otras, escribirán y armonizarán importantes villancicos, no sólo chanzonetas y romances, que hoy tienen un tierno y emotivo encanto para nosotros. A este respecto, es necesario considerar que la música europea era el mejor medio de proselitismo apostólico que los misioneros podían utilizar, toda vez que, se constata como hecho indudable, a los pueblos originarios de América, les encantaba este tipo de música, sintiéndose atraídos poderosamente por ella. Por este motivo, el Villancico, aunque moderno, que me ha enviado Aída, me ha hecho recordar aquellos otros, tanto los propiamente ibéricos, como el del portugués Gaspar Fernándes, titulado “Pois con tanta graça”, como los, sin duda debidos en sus letras a maestros indígenas, como “Tleycantimo” y “Xicochi conetxintle”, en lengua azteca, y el bellísimo “Hanacpachap cussicuieuinin”, en lengua quechua. Y no puedo resistir la tentación de reproducir su respectivas letras: “Pois con tanta graça   -exclama en portugués Gaspar Fernández-  / a nacido o belo Niño / tocay voso pandeiriño / Batista sua churumbela / toca Alfonso a guitarrela / a fora fora ratiño / follijay portuguesiño / fu furrufu ay Jesú…”. Muchos más deliciosos resultan los “Xicochi” y “Hanacpachap”, este último de 1611. “Xicochi / xicochi conetzintle / Caomiz hui hui joco / In angelos me, Alleluya, alleluya…”  Y se dice que fue el Cura del pueblecito de Andahuaylillas, en las proximidades de Cuzco (Perú), Don Juan Pérez Bocanegra, quien publicó el célebre Himno en quechua “Hanapacpachap”, muy probablemente compuesto por un indígena: “Hanacpachap cussicuinin / Huaran cacta muchascaiqui / Yupai rrurupucoc mallqui  / Runacunap suyacuinin / Calpan nacpa quemicuinin / Huaciascaita / Uiyarihuai muchascaita / Dios parampan Dios pamaman…”

Y, pese a la publicidad con la que Goear  no cesa de flagelarnos, como soy bastante torpe y aún no he logrado tener en mi Blog un buen reproductor de música, sin ningún tipo de publicidad, iré publicando muchos, hasta 21, de estos bellos Villancicos iberoamericanos, desde hoy mismo hasta la celebración de la próxima Navidad. Diculpen, disculpad todos la odiosa publicidad.  Habrá que hacerlo en honor al espíritu navideño, pero en todo caso merecerá la pena, según creo y espero. Algunos de ellos, no estoy seguro de que puedan ser Villancicos  -precisamente como este primero que hoy ofrezco, "Salga el torillo", de Sucre (Bolivia), compuesto por Diego de Salazar-   pero sí desde luego música salida del mismo período y de los mismos maestros, que a todos los ibéricos nos une. Un abrazo, por ello, a todos los hermanos iberoamericanos. Muy especialmente a nuestra amiga Aída, de Guatemala. Un beso, Aída. Luis Madrigal.-