domingo, 20 de marzo de 2011

COMIENZA A CLAREAR... MUY LEJOS



No, no es la Luna... Ni siquiera la Tierra, tan dura y tan poco romántica. Es Titán, el satélite más grande del planeta Saturno, y el segundo en tamaño de todo el sistema solar, tras Ganímedes, satélite de Júpiter. Gustav Mahler tituló "Titán" a su Primera Sinfonía, aunque quizá no en honor a este enorme cuerpo celeste, sino, dicen, que a la novela de Jean Paul Friedrich Richter, del mismo nombre. El satelite Titán, fue descubierto, exactamente el día 25 de Marzo de 1655, por el físico y matemático neerlandés Christiaan Huygens. Aunque desde tan lejos, y además con nubes, según puede apreciarse el la fotografía telescópica, comienza a clarear... Dicen también los astrónomos que mañana, 21 de Marzo, a las 00,21 horas  -es decir dentro ya de muy poco, cuando agota el Invierno sus últimos momentos-  comienza la Primavera en el Hemisferio Norte y... el Otoño en el Sur. Pero, aquí en España, ¿habrá llegado ya nuestro amigo el Vencejo a compartir con MAN su ventana?. Porque, ya es bien sabido (aunque por desgracia a veces,  algunos, lo entiendan al revés) que "los amigos de mis amigos, son mis amigos". Algunos, lo entienden al revés en su aplicación, porque debieran decir, por desgracia: "Los amigos de mis amigos, también son mis enemigos". Yo, de este fiel y puntual Vencejo no puedo decir eso ni en broma, porque, si es amigo de MAN, es de verdad un buen amigo mío. ¿Llegará mañana, es decir, casi dentro de un rato, a las 00,21 horas del Lunes 21 de Marzo?. Mañana lo veremos y, sobre todo, ya nos lo dirá el propio MAN. Si asi fuere, colgaré en mi entrada de mañana la más clara y sonriente imagen de la siempre clara Primavera. Es metáfora,  socorrida, aunque no sea demasiado buena. Para demostrar que el Vencejo es "también" un fiel amigo mío, y en honor suyo, en el del propio MANN y en el de todos los amigos, no sólo del Vencejo, sino de la Ópera, voy a ofrecer ahora mismo el Preludio, la Obertura -se puede decir de las dos maneras- de "LOHENGRIN", el Caballero del Grial al que, casi casi (el argumento no es sencillo) transformó en un Cisne el inmortal Wagner. Que lo disfrutes, Aída y que lo "comentes", querida amiga también, Francis Quintana.  Oye, MANN: Tenemos que hacer que esta buena amiga, pacense, es decir, "andaluza chica", tanto y tan desconocida para mí como el Vencejo, pero tan querida también como todos a quiénes no conocemos personalmente, y sin conocer queremos, se aficione a la Ópera. Que lo disfruten también Mariana, Ángeles y Debora Mota. Que lo disfrutéis todos, amigos. ¡Ah... y un buen Otoño a los hermanos de América del Sur, si no pudiere ser feliz...!  Humildemente, pero con toda el alma, yo deseo que en verdad lo sea. Luis Madrigal.-



PERSONAJES:

LOHENGRIN: CABALLERO DEL GRIAL. Tenor /   ENRIQUE: REY DE ALEMANIA. Bajo / FEDERICO DE  TELRAMUND: CONDE DE BRABANTE. Barítono  /  ORTRUD: ESPOSA DE FEDERICO. Soprano  / ELSA: PRINCESA DE BRABANTE. soprano  / HERALDO REAL. Bajo

Por las riberas del Scheldt, cerca de Amberes, un heraldo convoca a las armas al pueblo de Brabante, que responde alegremente. El rey Enrique explica que antes de marchar a la lucha en defensa del reino contra los bárbaros húngaros, quiere resolver la desunión existente en el Ducado de Brabante. Y manda a Telramund, que se encuentra presente con su esposa Ortrud, que relate la razón de la disputa. Por la noche, y en las escalinatas de la Catedral, Ortrud y Telramund rumian su derrota. Desde el palacio llegan las notas de la fiesta. Telramund se queja de su desgraciada suerte a causa de las maquinaciones de su esposa, que es una hechicera. Ella en cambio diuce a su esposo que el poder del "victorioso Caballero" podrá ser doblegado sólamente en el caso de que Elsa se vea obligada a preguntarle su nombre y su origen. Transcurridos otros sucesos, una escena clave se desarrolla en la cámara nupcial. A los sones de una bellísima marcha, entra Elsa entre un grupo de damas y Lohengrin, acompañado de otro de nobles y del propio Rey. La pareja pronto queda a solas. Cantan tiernamente su amor, pero cuando Lohengrin pregunta su nombre a Elsa, ella se entristece al no poder sabel el nombre de él. Lohengrin dice que no le pregunte, pero insiste con vehemencia diciendo que presiente el día en el que el cisne regrese y se lleve a Lohengrin con él. En el momento más álgido se abre repentiunamente la puerta de la cámar y entra Telramund con cuatro de sus amigos. De un solo golpe, Lohengrin da muerte a Telramund y, los cuatro acompañantes se postran de rodillas ante él. Lohengrin dice a Elsa que la felicidad de ambos se ha terminado y llama a las damas para que se lleven a Elsa a la presencia del Rey, ante el cual, él va a decir quién es. De repente aparece Ortrud con aire de triunfo, para decirle a Elsa que ella misma trasformó a Gottfried en un cisne, el cisne que ahora sirve a Lohengrin. Si éste hubiera podido quedarse también habría podido devolver a Gottfried a su estado natural, pero ahora la oportunidad se ha perdido. Lohengrin cae de rodillas y reza. En respuesta a su plegaria, aparece una paloma sobre una embarcación, el cisne se sumerge en las aguas del río y aparece Gottfried, mientras Ortrud ruge de rabia. Los ciudadanos de Brabante vitorean a Gottfried, quien desde ahora les gobernará. La paloma conduce ahora la embarcación, en la que va Lohengrin. Mientras, Elsa, que lo ve marchar, cae sin vida en los brazos de su hermano.

sábado, 19 de marzo de 2011

ORBITA





Oh dulce luna, oh noche propicia.
Cuando reina el silencio
 sólo el amor está en vela.
¡Oh dulce luna...!

viernes, 18 de marzo de 2011

NO SE VE NADA, PERO EXISTE...



No sólo existe lo que se ve. ¡Son tantas las cosas, sobre todo si se disocian de la materia, burda y canalla, que son, sin ser vistas por casi nadie! Tan sólo algunas mentes, no por más privilegiadas sino por haber recibido el toque más amoroso de la Historia, pueden verlas, en lugar de tocarlas, porque todo cuanto es inmaterial no puede tocarse.

Querido amigo MAN. Te prometí otro Coro de Ópera  -de ópera alemana, claro está, que encierra muchos más misterios y acerca nuestro corazón mucho más allá del viento. Querida amiga también, Francis Quintana, comenta todo lo lo que quieras. Aunque te parezca otra cosa, Tú puedes hacerlo todo.

A los dos, y a todos los amantes de la Ópera, siempre sublimemente enigmática, recóndita pero escrutable, mi cariñoso aliento. Es casi el mismo que el de Wagner.

Este es el gran Coro de "Los marineros noruegos", de "El holandés errante". Pero fijaos en su letra, de la que también, como en todas sus Óperas, es autor  el mismo Richard Wagner. En un canto, no sólo lleno de Poesía, sino también de indomable espíritu de aventura:


"¡Timonel, deja la guardia! ¡Timonel, ven con nosotros! !Ho, he, je!  ¡Iza las velas!  ¡Echa el ancla!
No tememos ni al viento ni a la maléfica playa. Hoy vamos a divertirnos. Todos tenemos una muchacha en tierra, tabaco excelente y buen aguardiente... 
Ea, fuera escollos y tormenta.  ¡Johollohohe!
Riámonos. Ea, velas arriba, echa el ancla.
Nos burlamos de los escollos y la tormenta.
Timonel, deja la guardia.
Timonel, ven con nosotros.
¡Ho, he je, ha! Timonel ven, bebe con nosotros.
¡Ho, he je, ha!. Escollos y tormenta, ¡he!
Ea, Timonel. ¡Ho!
Ven y bebe con nosotros".


En nombre y representación de Richard Wagner, y no habiendo por aquí cerca quien pueda representarle mejor,



Luis Madrigal




miércoles, 16 de marzo de 2011

MIS TRES ÚLTIMOS SONETOS, DE EXTREMA DESPEDIDA, AL AMOR LEJANO E IMPOSIBLE (y III)





III



PARA QUE OTRO VEA SU MIRADA


Es noche y, sin luz, no veo nada
al caminar por un sendero oscuro…
El cielo, oculto está; el suelo duro,
hace sangrar mis pies cada pisada.

Murió aquella ilusión, tan esperada…
Se estrelló con dolor, como ante un muro;
el invierno, se hizo hielo puro
y se apagó la hoguera en la alborada.

Ahora ya, nada busco y nada tengo,
mas quiero que, por mí, lo tenga todo.
El tiempo pasa, y yo no lo detengo.

En un rincón oscuro me acomodo,
mientras, la llama, en mi mano sostengo
para que pueda ver, sin pisar lodo.



Luis Madrigal














ABAJO EL TELÓN
 

martes, 15 de marzo de 2011

MIS TRES ÚLTIMOS SONETOS, DE EXTREMA DESPEDIDA, AL AMOR LEJANO E IMPOSIBLE (II)





II


QUERÍA VER EL SOL Y VI UNA ESTRELLA



Quería ver el sol, y vi una estrella
que en cobalto tapiz, azul brillaba.
Creí con ilusión que me esperaba,
mas, no podía ser… ¡Era tan bella!

Pasan y pasan noches… Como aquella,
otra nunca hallaré… Ella pasaba
en busca del amor, que no encontraba,
y el amor la encontró antes a ella.

No pudo comprender que sólo es una
la ocasión que la vida amor ofrece
y, sin amor, aun cerca de la luna

pudo alcanzarlo ni cuando amanece…
Por ello, se apagó, sin que ninguna
brille más con su luz si ya anochece.



Luis Madrigal








lunes, 14 de marzo de 2011

MIS TRES ÚLTIMOS SONETOS, DE EXTREMA DESPEDIDA, AL AMOR LEJANO E IMPOSIBLE (I)



I

NO VOLVERÁ EL AYER


No acierto a recordar a quién un día
vivió dentro de mí, estando fuera,
ni puedo comprender de qué manera
pude ver cuanto vi… ¿Quizá veía?

Nunca más contemplé tanta armonía
ni oí tan dulce son, como aquel era,
ni pude, con dolor, sufrir la espera
de lo que espero y sufro todavía.

Cuando declina el día, y un lucero
de plata azul, brilla en el firmamento,
pienso que pasaría un siglo entero

sin ver yo tanta luz ni en un momento...
Ni su fulgor lejano y carcelero
podría sentir jamás, aunque aún lo siento.



Luis Madrigal