miércoles, 30 de diciembre de 2009

¡CUANTAS NOCHES...!




Esta noche creí ver a la nieve, y era lluvia
lo que el cielo enviaba desde lo alto...
Juntos ya, se habrán fundido
en un abrazo fecundo
que hará de la tierra un cáliz
en el que germinará la semilla,
cuando el arado haya hundido hasta el fondo
el acero de su mirada
para expandir la llanura al horizonte.
Después, un tímido verdor
tamizará los surcos, abiertos de par en par,
y comenzarán a alzarse con pudor
las jóvenes espigas, con la promesa del grano
y la esperanza del pan, para los cuerpos frágiles
y del amor para las almas que sufren...
Pero... ¡Dios mío...! ¡Cuantas noches heladas
y tristes amaneceres nos acechan
hasta que, en la Noche de San Juan,
brillen miles de hogueras
y el fuego de Julio caiga como el rayo
sobre la mies morena...!


Luis Madrigal






EL ABETO



En un abeto, entre sus ramas, lucen
diminutos suspiros que enardecen.
Bajan y suben a su copa... Llegan
a marchitarse y... otra vez florecen.
Nieva en el monte. En la ciudad parece
que el frío ha detenido su andadura
para templar alientos... La cordura
-que es bien del corazón- camina y siente
los senderos que, duros, se hacen llanos.
El infernal aullido de la fiera,
no atruena hoy la armonía... En su descanso
cesa el hostil acoso y bien quisiera
que su cruenta garra se volviera
del color de un Cordero, blanco y manso.


Luis Madrigal





martes, 29 de diciembre de 2009

ESPERANZADO CANTO DE INVIERNO


Volverá a cantar la Primavera
y las sombras del camino serán luces,
cuando el sol ilumine las oscuras
fosas de hielo y sangre muerta,
que ha de ser inyectada en nuevas venas...

Volverán otra vez las golondrinas,
cuando el Verano anuncie su llegada
y los aleros muestren sus nervios desnudos
para engarzar los nidos...

Volverán a cantar los jilgueros
de polícromo encanto y saldrán, de su sepulcro invernal,
los rosales, donde cada yema se prepara,
como una novia, para el nupcial enlace,
del que habrá de nacer una nueva rosa...

Volverá la hiedra, con nuevo vigor,
a escalar los muros blanquecinos,
hasta alcanzar el alfeizar de mi ventana,
y los rosales serán otra vez un laberinto
luminoso, en el que las mariposas
jugarán al escondite,
envolviendo su nervioso y zigzagueante volar,
entre los pétalos risueños y alegres...

Y otra vez, aquella estela blanca
que traza una línea recta en el cielo más azul,
volverá a disolverse, expandiéndose en armónicas
y enigmáticas figuras,
para sorpresa de las águilas,
que querrán nuevamente despejar la incógnita,
volando aún más alto,
por si es posible alcanzar
los clamores del misterio
y los arcanos del universo.


Luis Madrigal




lunes, 28 de diciembre de 2009

¡POBRES HOJAS...!




HOJAS CAÍDAS

¡Pobres hojas, caídas de su vuelo,
que fueron verdes cuando el sol brillaba...!
Ahora, su vieja sangre se ha hecho suelo
al que la recia copa ayer velaba,

cuando la luna, con amor, temblaba,
guiñando su reflejo desde el cielo,
y el sol del día, duro, lo abrasaba,
sirviendo a los humanos de consuelo.

Ya no saben los pasos del camino
que esas hojas, hoy muertas, son aquéllas
que cobijaron antes su destino.

Perdieron su esplendor... Ya no son ellas,
pero, aun mohosas o sin tallo fino,
aquellas hojas siguen siendo bellas.


Luis Madrigal


A las hojas muertas de mi camino,
a las que, con amor, evito pisar






domingo, 27 de diciembre de 2009

NAVIDAD HISPANO-AMERICANA (II)






ALZAN AL CIELO SUS CUMBRES

¡Belén, Belén...!

Los Pastores suenan flautas,
tamboriles y tambores.
¡Cantan al Rey de los cielos,
que ha nacido entre las flores...!

Entre las flores de Invierno
o Verano, en la austral tierra.
Que una rosa se ha perdido
del jardín, entre la nieve...
Era una rosa traviesa...
la han encontrado en el Sur
allende el Mar... En la Sierra
de la Pampa cordobesa...

Norte y Sur, a un y otro lado
del inmenso Mar -que hoy suspira, no brama-
han unido sus orillas...
Los Andes, los Pirineos,
la Cordillera Cantábrica,
el Aneto, el Mulhacén,
el Huasi y el Aconcagua.

Todos, al cielo sus cumbres
alzan unidos y gritan,
todos con la misma Voz:
¡Paz en la Tierra a los hombres
y en las Alturas a Dios!


Luis Madrigal





viernes, 25 de diciembre de 2009

¡FELIZ NAVIDAD!


UNOS PASTORES
LLEGARON ANTES QUE LAS ESTRELLAS

En las aves, cesó al instante el vuelo
y el pavoroso llanto en los mortales;
se acabaron al fin todos los males
cuando una Noche el Sol nació en el suelo.

Fue una Noche de paz y de consuelo
que allanó los más duros pedregales;
radiante, iluminó los arenales
y a la Aurora vistió de claro velo.

Inquietas, las estrellas caminaban,
una a una, siguiendo el haz de aquella
varada sobre el lecho que buscaban.

Y supieron por fin que, Otra más bella,
reposaba entre pajas, y adoraban
unos pastores presurosos de Ella.


Luis Madrigal









jueves, 24 de diciembre de 2009

NAVIDAD HISPANO-AMERICANA (I)


Sin duda -más que quizá- debería decir Navidad "iberoamericana", porque también el Hermano Portugal llevó sus carabelas a luchar por el mismo ideal y a contribuir a la misma causa. Pero, aunque puedo entender, y hasta hablar un poçao, o un "poquinho", la noble lengua de Luis de Camoens, lamentablemente no dispongo de ningún Villancico en lengua portuguesa, ni por lo tanto brasileña, en lo que pretende ser un sentido homeje a todos los hermanos de América, desde Méjico, incluso también algunas zonas de los EE.UU. (California, Tejas, Nuevo Méjico, Florida) hasta el Cabo de Hornos, el cabo más austral del archipiélago de Tierra de Fuego, en el sur de Chile, considerado tradicionalmente como el punto más meridional de América, aunque en realidad éste corresponde al islote Águila, en el archipiélago de las Islas Diego Ramirez, que es el más austral de los tres grandes cabos de la zona meridional del planeta. El Villancico, es la manifestación popular por excelencia y la más sentida en orden al Acontecimiento más indescifrable de cuantos la Humanidad ha experimentado -más aún que el Descubrimiento de América, del Nuevo Mundo- el de que Dios, ese principio sin causa, inmutable y eterno, adopte la naturaleza de hombre, se humanice, para divinizar para siempre al hombre. Eso, ciertamente, no se puede entender ni comprender, pero sí se puede sentir, sin que, quienes no lo sientan (lo cual es muy respetable) puedan aducir razones más convincentes para no sentirlo, puesto que tal cuestión no puede ser objeto del racicinio humano. Sólo la Fe, la fuerza del Espíritu, que la dicta y la inspira, puede hacernos "creer", aunque nunca demostrar nada. Sólamente hay una clase de ateos, y esta es la de quienes quieren serlo. Del mismo modo, algunos queremos creer en Jesús de Nazaret, el Cristo, el enviado del Padre eterno, que hoy es un Niño, inocente y tierno, recostado en un pesebre. Hermanos iberoamericanos (nada de "latinos", eso es cosa de Francia), e incluso hermanos latinos también, hijos todos de la Madre Roma, y hermanos todos, cuantos en el mundo perteneceis a la especie humana: Alegraos, porque Dios ha nacido, lo que quiere decir que se ha hecho Hombre, como nosostros. La Navidad es de todos y para todos, pero, para algunos, para quienes cantamos los mismos Villancicos en la Noche Buena, en la misma lengua o en otra hermana, en torno a la mesa familiar, llena de verdadero amor, es más, mucho más. ¡Feliz Navidad, españoles e ibéricos todos, los de la Península, donde las Columnas de Hércules vieron un día poner fin a la leyenda del "finis terrae" y los del otro lado del inmenso Mar! ¡Alegraos y regocijaos, porque, hoy, en Belén de Judá, nos ha nacido el Salvador del mundo. Luis Madrigal.-


I. VILLANCICOS ESPAÑOLES:














Estos son nuestros Villancicos, pero, para que nadie pueda quejarse, en ninguna latitud del orbe cristiano, ni a ún en Francia, debemos celebrar el gran Villancico universal para todos los que creen en Jesús:






II.- MISA CRIOLLA:








En recuerdo y gratitud a los Misioneros españoles de todos los tiempos (Franciscanos, Dominicos, Jesuitas y otras muchas Congregaciones), que llevaron la Fe de España en Cristo Jesús, al Nuevo Mundo.

¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!