miércoles, 28 de abril de 2010

TRAS EL RASTRO DE LUCIO ANNEO SÉNECA



“Vivere, Gallio frater, omnes beate volunt, sed ad pervidendum quid sit quod beatam vitam efficiat, caligant; adeoque non est facile consequi beatam vitam, teo quisque ab ea longius recedat, quo ad illam concitatius fertur, si via lapsus est; quae ubi in contrarium ducit, ipsa velocitas maioris intervalli causa fit. Proponendum est itaque primum quid sit quod adpetamus; tunc circumspiciendum qua contendere illo celerrime possimus, intellecturi in ipso itinere, si modo rectum erit, quantum cotidie profligetur quantoque propius ab eo simus, ad quod nos cupiditas naturalis impellit.”

Lucio Anneo Séneca



DE VITA BEATA


Ha llegado el calor (discreto, vaporoso).
El aire es suave y acaricia
el campo, ayer helado. Los cristales
de blancas galerías, tendidas sobre el aire,
albergan luz y plantas, con sus flores.
Trazan las ondas longitudes que tamiza
el rayo, al dispersar su cromatismo multicolor.
Dejan su embriagador aroma los olores
y, en lo alto, que ayer fue luz plomiza,
cual copos de algodón, las nubes,
en una danza quieta, que arrebata
al sosiego y la paz, apuntan geométricas figuras
que llenan de sereno impulso y beatífico silencio
el alma, en su lecho más recóndito y misterioso,
donde  -sólo allí-  podrá encontrarse
consigo misma.



Luis Madrigal




martes, 27 de abril de 2010

SONETO EN OCTOSÍLABOS



SUEÑO


Sueño que mi noche es día
porque tú estás a mi vera...
Sueño que mi Primavera
es de tu Otoño alegría.

Sueño que, melancolía,
es para mí la manera
de ver que brilló la cera
en lo oscuro de la umbría.

Cuando el sol su rayo esconde,
me deja en sombra sumido
sin saber acaso adónde

se ha ido el sueño dormido,
ni saber cómo ni donde
podré encontrar tu latido.



Luis Madrigal




lunes, 26 de abril de 2010

EL COLOR DE LOS FRUTOS



VERDE ES LA ESPIGA Y ORO EL GRANO

Crece verde la espiga, en verde plano,
para que el sol, después, la torne en oro
y, en el molino, el grano halle el tesoro
del pan, que es alimento del humano.

Un ser, dentro de sí, que es soberano
y alberga libertad, amor, decoro...
Señor: Te pido el pan, pero te imploro
que no falte en la mesa del hermano.

Dios mío: Danos el pan, el alimento
que nuestro cuerpo débil fortifica,
mas pon en nuestras almas el fermento

que las haga volar... Y vivifica
todo nuestro vivir, con el aliento
que tu Espíritu todo santifica.



Luis Madrigal




DILEMA DE SANGRE





ROSA Y ESPINA

Tomar la rosa quiero, mas la espina
que, al arrancarla del rosal, me hiere,
siembra al punto la duda, si no fuere
por el fragante aroma que destina

al aire... Ya mi paso se encamina
hacia el seno del pétalo que muere...
Rojo, como la sangre que vertiere
hasta hacer de mi sangre una colina.

Desgarrarán sus dientes mi tejido
y de mis venas brotará la sangre
que ha de correr, alegre, mi vestido

hasta que, ya embriagado, me desangre
y mi aliento, en su aroma ya dormido,
no sienta las astillas del palangre.


Luis Madrigal




domingo, 25 de abril de 2010

UNIDAD EN LA DISTANCIA



MI ANHELO VOLARÁ...

Cuando el sudor y el agua
en mí se unan
y en mis brazos dejen sin voz mi esfuerzo...
Cuando impulsado a veces por el viento,
un surco nuevo se abra al horizonte,
mi anhelo volará tras la Montaña
hasta alcanzar, lleno de luz, el cielo.
Entonces, será grande mi consuelo
al encontrarte entre una nube blanca...
Doradas tus mejillas, a tus labios rojos
no alcanzará la sed, ni ya una lágrima
habitará nunca en tus ojos.
Y, en un breve segundo, la distancia
que entre mares y montes nos separa,
se estrechará, haciéndose la nada
y ya, en un sólo ser, seremos todo.



Luis Madrigal


sábado, 24 de abril de 2010

HIEROFANÍA



UNA OCTAVA REAL, AL PONERSE EL SOL

Cuando, al caer la tarde, el sol declina
y su color de fuego el cielo inflama;
cuando mi corazón, con una espina
clavada en él, arde como una llama,
ya  -alma más que sangre-  a Ti camina...
En tierra, convertida en cielo, clama
y, en un sueño feliz, rebosa calma.
Señor: Con todo amor... con toda el alma.


Luis Madrigal


HE DE VOLVER AL CAMPO



TEMORES DE LA ESPERANZA


He de volver a la dulce y feliz Arcadia,
tras el denso tumulto que oscurece el alma
y tensa los músculos y los nervios como hilos de acero...
¿Cómo estará el ciprés,
que crece cada año, lentamente,
pero apunta firme siempre al cielo?
¿Le habrá herido cruelmente el hielo,
cuando en la noche descargara su aliento?
¿Habrán roto sus brotes los rosales,
para que su aroma embriague al viento
y, junto a mil mariposas,
que batirán sus polícromas alas,
en calidoscópica filigrana y juegos de luz,
proyecten sus sinfonía cromática,
ahuyentando a las sombras?
¿Cuánto habrán rodado
las piedras del camino,
para que sus cortantes aristas
ya no hieran los pies,
sino los acaricien,
al descansar sobre ellas,
buscando anhelantes llegar al prado?
Allí, la fuente arrastra,
en torrentera sobre las rocas,
diminutas perlas que, como las lágrimas,
limpian el sudor y humedecen la brisa
que baja desde el Cerro.
¿Todo ello será allí
igual que lo fué siempre,
o tal vez, pasado un año más,
después de tantos,
también se haya agrietado y enmohecido
el propio tiempo,
estremeciendo las vísceras de temblor
y colmando el corazón de ansiedad y congoja?


Luis Madrigal