lunes, 14 de julio de 2014

UN INCREIBLE ARCANO METAFÍSICO



LLEGAR ANTES DE PARTIR


El sol ha traspasado los cristales,
que lo reciben claros y brillantes.
La luna alegra, blanca, los instantes
que de la noche escapan… ¡Tantos males

que el hiemal inflingió…! Los abisales
barrancos se hacen llanos y anhelantes:
Quieren llegar así  -sin partir antes-
a las más altas cumbres celestiales.

Llegaron ya, sin prisa, desde el suelo
los suspiros dormidos, que despiertan
esperanza y amor, en pleno vuelo.

Todos los fríos, al calor se templan
cuando los ojos ven la luz del cielo
y el color de su Techo al fin contemplan.


Luis Madrigal


 

domingo, 13 de julio de 2014

¿QUIÉN GANARÁ?














QUERER, SABER Y PODER

En estos últimos días, ya inminentes al próximo partido final de la Copa del Mundo de Fútbol, que se juega hoy mismo, han podido escuchare a través de la Radio, verdaderas necedades, propias de quienes las dicen, que son los de siempre. Y, también como siempre, confunden el tornillo martín con la rueda catalina, la velocidad con el tocino y… ya no voy a decir más, porque se pueden citar ejemplos indecorosos de confusión. El hecho es que confunden, se confunden y andan confundidos entre sí y entre contradicción y contradicción. Confunden lo que va a pasar con lo que desean que pase, e incluso con los méritos efectuados con anterioridad por uno u otro de los contendientes. ¿Quién  -cual de los dos equipos-  ganará tan crucial partido? Esta primera cuestión, a lo sumo, puede aventurarse, suponerse, pero, por fundada pueda ser la suposición, no puede saberse, por la sencilla razón de que el hecho sobre el que se interroga, pertenece al futuro, a lo que aún no ha sucedido. Es un hecho incierto, y lo incierto es esencialmente aquello que no solamente no es verdadero  -por lo que puede ser falso, que es la posición lógica radicalmente contraria-  sino que, además, por la misma razón, es inconstante; cabe albergar dentro de sí algún u otro cierto movimiento, por cuyo motivo tampoco puede ser seguro ni fijo. La piedra siempre sería la piedra, de no existir el movimiento. Por todo ello, lo que puede pasar  -y todo lo que puede pasar, a veces, pasa- es absoluta y radicalmente desconocido, imposible de ser sabido y absolutamente ignorado. Y tal raciocinio, puede ser aplicado, en su integridad, al resultado de cualquier partido de fútbol  -lo jueguen quiénes lo jueguen- incluido por tanto el de la final de la Copa del Mundo, que hoy Domingo, día 13 de Julio, disputarán los equipos nacionales de Alemania y Argentina.

Nadie, absolutamente nadie, puede saber quién ganará, proclamándose, en su caso, respectivamente, Campeón del Mundo, por cuarta vez Alemania; por tercera, Argentina. El que lo afirma con la mayor seriedad, y hasta con todos los argumentos lógicos posibles y aun aceptables, es un perfecto imbécil, porque, aunque acierte, jamás podrá demostrar la menor relación de causalidad entre lo que predijo y lo que sucedió, dentro de un orden estrictamente lógico.

Tampoco es posible, sino analógicamente casi lo mismo, saber quien va a ganar por razón de cómo ha jugado anteriormente los partidos en que ha participado, ni por razón de los resultados que ha obtenido en tales encuentros. Y la razón es también casi idéntica a la ya argüida. También el juego que, uno y otro equipos, desarrollarán, el modo en el que jugarán y, en general, todo lo que aún no ha sucedido, pertenece por la misma razón al futuro, y no al pasado, que nunca existe, y con ello a todo lo que de  aquél resulta predicable.

Lo único, rigurosamente lo único, que sí se puede saber  -lo sabrá cada cual-  es cuál de los dos equipos se desea que gane. Eso sí. Aunque, también en cuanto a esto, a la voluntad personal, al deseo de que venza uno u otro equipo, caben oscilaciones, tibiezas, dudas, en suma, indiferencia. Sin duda, a muchas personas les dará lo mismo que alcance la victoria cualquiera de los dos equipos. Esto es todo lo que se puede saber. Nada más.

Creo estar seguro de que fue aquel gran jugador de fútbol, y gran entrenador, Ladislao Kubala, quien dijo que para vencer, en estas pugnas futbolísticas, resultaban esenciales tres elementos: Querer, porque sin tal deseo, más bien firme que leve, nunca se puede ganar, ni conseguir nada; Saber, porque, quien no sabe, ya sea jugar bien al fútbol ya a cualquier otra cosa, es evidente, no puede practicarla con éxito alguno. Y, por último, poder, que sin duda encierra el factor más complicado, y por tanto más dudoso y en consecuencia dubitativo. No todos los días son iguales, en infinidad de detalles y factores susceptibles de resultar concurrentes e influyentes en el poder y, por lo tanto, no siempre se puede. Hay días que no se puede “poder”, sirva la redundancia, pese a querer hasta el fondo del alma y saber mucho más que el adversario. Suele decirse con cierta habitualidad: “No tuvo hoy su día”. Por eso ni aquel gran hombre -internacional sucesivamente con tres naciones, Checoslovaquia, Hungría y España-  puede sacarnos de esta incertidumbre.

Al respecto, recuerdo muy bien, y soy mucho más proclive a la aplicación de su contenido semántico, aquellos tres verbos de mis primeros días de latinista: Volo, querer; Nolo, no querer, y Malo, preferir. Estoy persuadido de que con tales contenidos es con lo único que podemos jugar nosotros, los que no jugamos en el campo, o en la cancha, como dicen los argentinos. Los que tan sólo lo vemos, presenciamos el juego y los acontecimientos e incidencias varios que en él pueden concurrir y llevar o arrastrar a un resultado determinado. Frente a la incógnita, tan sólo cabe eso: Volo, nolo o malo. Querer exclusivamente que gane uno de los dos equipos contendientes; no querer que gane ni uno ni otro o, bien, por útimo, preferir la victoria de alguno de ellos. Todas las posiciones parecen lo mismo, y debieran por ello ser reducidas a una única. Sin embargo, tampoco es así, sino mucho más complicado. He oído decir por la Radio, a alguno de esos bocazas que la utilizan para hablar de fútbol, que él quiere que gane el que mejor ha jugado al fútbol hasta ahora en este Torneo mundial, y que ese equipo es el de Alemania. Este criterio, es muy razonable y respetable. Pero tales personas, no son capaces de transcender la barrera del sentimiento “por razón del gusto”, podríamos decir, o de la más depurada técnica, o de la estrategia empleada, o de la fuerza y el empuje, etc., etc., para penetrar en el ámbito emocional de otros factores sin duda mucho más sentimentalmente hondos. El Fútbol sólo es el fútbol, en cualquier caso, desde luego, y no cabe atribuirle la esencia de ninguna categoría aristotélica, pero al mismo tiempo no se puede negar que -en sí mismo-   propiciar puntapiés a una pelota puede hacerse con cierta belleza y elegancia. Sin embargo, con total seguridad, bien puede decire también que tal destreza representa sin duda un mérito, de valor infinitamente menos atractivo y hondo, en orden a los sentimientos que suscitan otras ideas y factores sin duda categóricamente mucho más concluyentes.

Debo confesar por mi parte encontrarme atrapado en un laberinto, considerando todos los factores. Soy europeo porque soy español, y aunque no entiendo demasiado de fútbol, debo admitir que por lo visto hasta ahora, Alemania ha jugado mucho mejor que los demás equipos nacionales participantes y ha obtenido resultados excelentes, alguno de ellos espectacular. También dicen los entendidos que el equipo alemán ha adoptado y empleado el mismo estilo de juego que estos últimos años fue capaz de utilizar el equipo de España, y ello me alegra notablemente. Posiblemente, si gana Alemania, no me sentiré demasiado mal. Ya dije el otro día que, recíprocamente, los alemanes fueron españoles y los españoles alemanes durante casi tres siglos. Por elección propia, soy germanófilo desde casi mi primera juventud. Pero mis antepasados, desde hace más de cinco siglos, no fueron españoles para ser europeos, sino para ser hispánicos. España es más hispánica que europea. Extendió las Columnas de Hércules al otro lado del inmenso Mar y, con ellas, su lengua, su religión y su cultura. Los argentinos, nuestros hermanos, tendrán los defectos que se quiera  -tampoco más que nosotros los españoles-  pero hablan nuestra misma lengua y en ella nos entendemos todos los que hablamos en español. Es posible que gane, Alemania. Mi humilde felicitación en tal caso, por anticipado, a los alemanes, pero mi alma está con la Argentina y con los argentinos, porque por mis venas sin duda corre la misma sangre del espíritu que por las suyas. No quiero que pierda Alemania, pero prefiero que gane Argentina. Discúlpeseme ya mi pobre Latín, después de tanto tiempo, pero debo ser fiel a mi sentimiento y a nuestra Lengua Madre: Nolo praeterire Germania, sed malo Argentina acquirere. Que Dios, reparta suertes.

Luis Madrigal.


sábado, 12 de julio de 2014

SILBAD A VUESTRAS SANTAS MADRES, Y NO AL HIMNO DE ESPAÑA


Den Koning van Hispanje, heb ik altijd geëerd




HOLANDESES:

QUE NO OS ASUSTEN LOS SILBIDOS, NI LOS INSTRUMENTOS MUSICALES
DE ESOS ENERGÚMENOS BRASILEROS.






TAPAD VUESTROS OÍDOS, COMO ULISES, QUE AUNQUE NO ERA NEERLANDÉS, TAMBIÉN ERA UN BUEN NAVEGANTE.



¡¡HALA, HOLANDA!!





miércoles, 9 de julio de 2014

¡¡ARGENTINA, ARGENTINA...!!



¡¡HALA, ARGENTINA!!




POR ALFREDO  Y…


POR LA MADRE  ESPAÑA







POST DATA


¡ENHORABUENA, HERMANOS ARGENTINOS!


LA AFICIÓN ESPAÑOLA DESEA OBSEQUIAR A LOS HOLANDESES CON UNA TRACA DE FUEGOS ARTIFICIALES, ELABORADOS EN VALENCIA, PARA QUE VUELVAN A DISFRUTAR TAN COLORIDO ESPECTÁCULO EN LAS CALLES DE AMSTERDAM, EN EL CASO DE QUE SE LES HUBIESEN AGOTADO LAS EXISTENCIAS QUE TANTO PRODIGARON EN LA NOCHE DEL DÍA 13 DEL YA PASADO MES DE JUNIO

Lamentamos no poder incluir ningún color naranja.




LO SENTIMOS. TAMPOCO HABRÁ "CUARTA". HASTA LA PRÓXIMA EUROCOPA EN FRANCIA
Y LA SIGUIENTE COPA DEL MUNDO EN RUSIA .ENTONCES, YA HABLAREMOS.

martes, 8 de julio de 2014

¡¡DEUTSCHLAND, DEUTSCHLAN...!!






¡¡DEUTSCHLAND, DEUTSCHLAND...!! 


Deutschland, Deutschland über alles
über alles in der Welt
Von del Maas an die Memel
Von der Etsch his an den Belt...

Einigkeit und Recht und Freiheit
für das deutsche Vaterland!
Danach lasst uns alle streben
Brüderlich mit Herz und Hand
Einigkeit und Recht und Freiheit,
sind des Glückes Unterpfand
Blüh ím Glanze dieses Glückes,
blüh deutsches Vaterland!



Music:  Joseph Heydnn

Weise:  Hofmann von Fallersleben
 


BRASILEROS: Seguramente el árbitro, japonés o no, hará algunas trampas, para que, tan sólo así, podaís ganar. Pero mucho cuidado, esta vez, con los pitos y silbidos. Los alemanes, fueron españoles casi tres siglos seguidos, con los visigodos. Por eso, San Isidoro de Sevilla, un alemán español, escribió aquel memorable LAUS HISPANIAE:

“Omnium terrarum, quaeque sunt ab occiduo usque ad Indos, pulcherrima es, o sacra, semperque felix principum, gentiumque mater Hispania. Jure tu nunc omnium regina provinciarum, a qua non Occasus tantum, sed etiam Oriens lumina mutuat. Tu decus, atque ornamentum orbis, illustrior portio terrae: in qua gaudet multum ac largiter floret Geticae gentis gloriosa fecunditas...”

 Isidoro de Sevilla









POST DATA

Los integrantes, jugadores, preparadores y seguidores del equipo nacional de España,
silbado, abucheado y perseguido
un año antes en la Copa Confederaciones
y en el actual Campeonato de Mundo,

LO SIETEn mucho

"Adiós Brasil"


ya nada de fútbol. Ahora... sólo bananas.

lunes, 7 de julio de 2014

HOY, HA MUERTO EN MADRID ALFREDO DI STÉFANO









EL SEÑOR

Don Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé

Presidente de Honor del Real Madrid C.F.

Falleció en Madrid (España), en el “Hospital Universitario Gregorio Marañón”, y en el día de hoy, 7 de Julio de 2014, a las 17,15 horas, tras un glorioso historial deportivo. Había nacido en la Ciudad de Buenos Aires (República Argentina), el día 4 de Julio de 1926. Poseía la doble nacionalidad argentina y española, por lo que formó parte del equipo nacional de fútbol de la Argentina, en Diez ocasiones y Treintaiuna en el equipo nacional de España. Fue uno de los más grandes jugadores de la Historia del Fútbol, en América y en Europa.

            Los aficionados de verdad al Fútbol, universales, no madrileños ni madridistas, lloramos hoy su desaparición.


D.  E.  P.




domingo, 6 de julio de 2014

YA A PUNTO DE ACABAR




LA MISERIA DEL FÚTBOL

Van a cumplirse dentro de pocos días los cuatro años, desde que exactamente el día 15 de Julio de 2010, publicaba yo en este mismo Blog un artículo de corte periodístico, bajo el título de “LA PANDEMIA”. Si alguien tiene algún interés, puede encontrarlo en Índice del Blog, y en la entrada del día indicado, una de las dos únicas publicadas en el mes de Julio de dicho año 2010. La imagen que entonces trataba de ilustrar tal artículo, es exactamente la misma que ahora utilizo para el presente, aunque deberían introducirse algunas variaciones. Podría también haber variado mi opinión  -toda opinión puede ser siempre variable, evolucionar a lo largo del tiempo-  pero me ratifico íntegramente en lo que entonces pensaba. Si entonces dije lo que dije, habiendo ganado España la Copa del Mundo, en Sudáfrica, no diré ahora lo contrario, cuando la ha perdido en Brasil -según manifiestan los llamados periodistas deportivos- tan “dolorosamente”. Por favor, el dolor es otra cosa. Están también empeñados en descubrir qué fue lo que pudo haber pasado, para estar experimentando ahora tanto dolor y, con rotundas y continuas contradicciones lógicas, no acaban de ponerse de acuerdo. A mí me parece, simplemente, que el fútbol, en la dimensión que ha llegado a alcanzar, además de una corrupción colectiva, intelectual y moral, es un mero juego. Unas veces se gana y otras se pierde. Nadie puede ganar siempre, ni siquiera Brasil, que ha ganado tal gloriosa competición cinco veces, de lo cual, además de la bahía de Río y de la playa de Ipanema, están sumamente orgullosos los brasileños. ¡Oh, Brasil, tan grande -geográficamente-  preñado de fútbol y bananas! Desde luego, jamás tiraré yo ninguna a ningún jugador de fútbol brasileño, para que se la coma, porque eso es racismo y, en consecuencia, una perversión como tantas otras.

Pero, en relación con el intrigante arcano de la causa  -y de la causa de la causa del mal causado a los españoles- me parece que eso es todo. No se compliquen ustedes científicamente, como pretenden, en esclarecer el factor radicalmente determinante de la hecatombre, término que, en rigurosa etimología, del griego clásico, significa “el sacrificio de cien bueyes”, porque tal causa radical, no existe, ni por tanto puede ser aplicable al caso, el principio penal según el cual “qui est causa causae, est causa causati”. Dejen ustedes en paz a ese buen hombre, quiero decir Caballero, al Excmo. Sr. Marqués de Del Bosque, que me parece, en sus intervenciones orales, una persona especialmente ecuánime, sensata, prudente y muy elegante y que, supongo, sabe mucho de fútbol, cuya disciplina desde luego no es una ciencia del logos, ni munos menos exacta, ni tampoco una ciencia, ni siquiera de la realidad, ya sea ésta física o material, ya lo fuere, en su caso  -lo que no parece nada probable-  una realidad del espíritu.
Lo que si deseo hacer, únicamente, es formular un par de observaciones acerca de otras tantas cosas que me han llamado la atención. La primera, es de carácter estrictamente deportivo, o futbolístico, aun careciendo por mi parte de los debidos conocimientos al respecto. En el ya indicado artículo de hace casi cuatro años, decía yo  -lo citaré entrecomillado para no hacer trampa alguna-  que en lo relativo al partido final contra Holanda, se había transformado lamentablemente “aquella maravillosa naranja mecánica en una pervertida naranja podrida”. Eso dije entonces, y ahora no puedo decir tal cosa, ni mucho menos, pero sí diré, según apreciación personal según lo que tuve ocasión de ver, que lo que sí fue el equipo nacional de Holanda, en esta última ocasión, fue una “naranja afortunada”. Muy afortunada, porque, solamente faltó un tris para que el escandaloso resultado hubiese podido invertirse. De todas formas, hay que felicitar deportivamente a los neerlandeses, ciudadanos de un país, en este momento, amigo y socio de España. Al menos, hay que felicitarles muy especialmente, en justa compensación al miedo que las madres holandesas sentían, en el momento de acostar a sus hijos, a que llegase hasta sus cunas el Duque de Alba. Y, además, hay que alegrase por su triunfo, y desearles otros futuros, por que no en vano el Himno nacional de Los Países Bajos es el único de todos los de la tierra que habla de España: “Den Koning van Hispanje, heb ik altijd geëerd”. Y esto, al cabo de los años, resulta de agradecer.

La segunda observación, nada tiene que ver ni con el fútbol ni con ningún deporte. Resulta de carácter estrictamente sociológico, o socio-político, en el sentido más amplio. ¿Qué le habrán hecho España, o los españoles, al Brasil y a los brasileños? La cosa venía ya de antes. Pero los silbidos, abucheos, pancartas y otros gestos colectivos, de marcada adversidad hacia España, observados en esta Copa del Mundo y en la anterior llamada de Confederaciones, han llamado mi atención. Yo, estaba en la creencia de que Brasil era un país en el que se quería a España, pero veo que no. No siento ninguna recíproca animadversión, pero lo lamento sinceramente. Lamento mucho más que ninguna de las personas brasileñas relacionadas con el fútbol, jugadores o entrenadores que han pasado años, incluso largos, en España, no hayan dicho ni media palabra al respecto. En España siempre se ha acogido con admiración, cariño y suma deferencia a los futbolistas brasileños que han jugado en los equipos de clubes españoles. ¿Ninguno de ellos ha sentido la necesidad de decir nada al respecto? Estas naciones jóvenes, en sus ademanes y hasta en sus himnos nacionales, casi siempre amenazantes, resultan de un exacerbado patriotismo. Pero la nación brasileña, debería recordar que, si no es “hija” de España, si lo es del hermano Portugal, y por tal motivo, al menos es “sobrina” de España y, junto a ella, forma parte de la Comunidad Iberoamericana de Naciones. ¿Acaso no es esto suficiente para denotar más cariño que lo que casi parecía semejarse, o colindante con el mismo odio? Suerte también a Brasil, pese a ello. Por mi parte, los mejores deseos en esta XX edición del Campeonato del Mundo, no sea que lo contrario pueda provocarse una catástrofe nacional entre los propios brasileños. Aunque no hay peligro alguno de ello. En último extremo, ya se encargarán los árbitros de que no pueda ser así. Pero en ningún caso nadie podrá evitar que esta Copa del Mundo haya sido la peor de cuantas se han jugado desde el año 1930 y este equipo de fútbol el peor y más menesteroso que nunca haya podido tener Brasil. A partir de ahora, ya ni fútbol. Sólo bananas. Ya he dicho que le deseo lo mejor, pero, en un momento en el que ya no están presentes en el Acontecimiento, ni Chile ni Uruguay, Ecuador o Colombia, el bravo Méjico ni la revelación de Costa Rica, el único equipo nacional cuyos jugadores y legación hablan mi misma lengua, es Argentina. A ella, le dedico mi mayor deseo de victoria final, porque, no sólo representa a la propia patria Argentina, sino a todas las naciones hispanas. Maxime, en unos instantes en los que, en el “Hospital Universitario Gregorio Marañón”, de Madrid, se debate entre la vida y la muerte Don Alfredo Di Stefano Laulhé, que aun estable dentro de la máxima gravedad, tras un coma inducido, lucha contra una severa cardiopatía, que le causó 19 mínutos de parada cardiorrespiratoria. Suerte a Alfredo, nacido en la Ciudad de Buenos Aires, de doble nacionalidad argentina y española y doblemente también integrante de los equipos nacionales argentino y español, 10 veces internacional con Argentina y 31 con España ¡Hala, Argentina!

Luis Madrigal