domingo, 17 de julio de 2011

YA TODO SE ACABÓ...




AHORA ES LA NADA


No perfuma el rosal
ni un ruiseñor canta en la rama...
Ni, rara vez,
se oyen voces de fauno,
entre espinas y troncos retorcidos.
Sólo ruido... Y ladridos,
en un bosque de cemento y asfalto, que se pudre
entre estruendos y fieros alaridos...
Retumban y se estrellan en la noche
contra el más duro suelo,
rompiendo el concierto y la armonía
del cosmos que surgiera para el hombre.
Ya todo fue... Ahora es nada,
que envenena y asfixia lentamente,
hasta dejar en las calles, encogidas de espanto,
los restos de un cadáver
que aún corrompido tiembla; casi ni parpadea
y hasta emite un ronco sonido, sin voz,
preñado de asco y de tragedia...
Una pequeña luz, rasga la noche. A ratos, canta.
Otros, los más, se apaga y reza.





Luis Madrigal






sábado, 16 de julio de 2011

ENTRE EL RUIDO INFERNAL Y MISERABLE...





EL MELODIOSO CANTO DE LA ALONDRA


No sientas más pavor... Si alguna alondra
remonta el vuelo al despuntar el día,
cantará para ti.
Si todavía tu oído está despierto,
la oirás trinar y, envueltas en aromas,
las notas de su canto endulzarán las hieles
del vivir bajo el suelo. La amargura
de dolores y llantos, y la espuma
del hombre que su ser ha hecho una escoria.
¡Oye su canto...! Óyelo dentro y mira al cielo.
Quizá las nubes, deshechas en girones
de blanquecino encaje, sobre el azul tan puro,
dibujan entretanto mil figuras
de insondables recuerdos. Quizá la altura
las convierta en misteriosas claves
que puedan descifrar lo incomprensible,
mientras la carne humana se arrastra bajo el barro
en el hediondo estercolero del mundo.



Luis Madrigal





viernes, 15 de julio de 2011

EN LAS NOCHES SIN LUZ...




QUISIERA VERTE



Quiero avistar tu rostro y no lo veo…
Tú, lo escondes, o tratas de engañarme
sembrando el vano empeño de alejarme
de tu dulce mirada … Un cosquilleo

de ternura me invade, que aleteo
al pensar qué sería, de buscarme;
de no ser para ti más que un adarme,
sin ser del mío tu pecho el apogeo.

Espero que de nuevo una mañana,
cuando otra vez el sol alumbre el río,
volverás a asomarte a tu ventana.

Entonces, te veré… Un escalofrío
sacudirá mi alma en la mesana
y cambiará tu luz mi ayer sombrío.




Luis Madrigal









jueves, 14 de julio de 2011

MIENTRAS DORMÍA...



UN ODIOSO RECUERDO

I

Yo compuse una Canción
que sonaba dentro, dentro,
y, con armónico acento,
rescataba la memoria
ayer, de una triste historia
de dolor y sufrimiento.


II

Sobre ella cayó la escoria,
 barro muy astroso y necio
y, con malvado desprecio
del arte y la poesía,
fue enturbiando nota a nota
y mató la melodía.
La canción, murió... Ya rota.


III

Anoche, mientras dormía,
recordé cuan bella era
y cómo lenta sufría.
Aquella bestia tan fiera
la mató, sin que supiera
lo que se sufre sufriendo.

Y sentí cómo moría,
ahora que me estoy muriendo.



Madrid, 14 de Julio de 2011
CCXXII Aniversario de la Revolución Francesa,
que implantó la Guillotina.


A aquellos bárbaros salvajes y semianalfabetos, procedentes
del cuadrante nororiental de la Península Ibérica, que en el año 1992,
Décimo de la Primera Barbarie, cayeron sobre Madrid, para asolar una Entidad de
Derecho público, que decía actuar en régimen de empresa mercantil,
y convertirla en una cloaca. A la mujerona que los mandaba,
y que me dicen ya ha muerto de verdad. Descanse en paz. Que Dios le haya perdonado.

De modo muy epecial, a los diminutos enanos, que ya se encontraban dentro,
a los que corroía el rencor y la envidia que siempre presiden a 
las mentes inferiores.

Con mi absoluto desprecio. Y con mi perdón.


Luis Madrigal






martes, 12 de julio de 2011

DESDE LA VENTANA




VEN HACIA MÍ...


Ven hacia mí...
Verás que hermoso, el cielo,
se muestra azul, sobre ta tierra verde,
cuando alegre, al pasar, canta el arroyo.
¡No llores más...! Acércame tus lágrimas
y regaré el rosal que, ya reseco,
quiere morir, maltrecho junto al muro
por el que, con vigor, trepa la hiedra.
Busca alcanzar la reja
que guarda con fortaleza mi ventana,
protegiendo mi entraña,
mientras vigila tus pasos y tus sueños...
Tiendo la vista más allá, que lleva el viento a través del Mar,
y encuentro otra ventana.
Sobre su alfeizar, florece una gerbera.


Luis Madrigal





domingo, 10 de julio de 2011

MIS TRES ÚLTIMOS SONETOS DE AMOR



I


NO ME DARÁS YA NUNCA EL DULCE AMOR


No miraré tus flores, ni sus mantos
cuando, abiertas de amor, al cielo miren.
No las veré, ni aunque por mí suspiren,
ni podré  -al caer la tarde-  oír sus cantos.

Nunca tendré en mis brazos tus encantos,
ni mis ojos tus labios cuando ríen.
De tus rosales, rosas que sonríen,
se irán volando al cielo, ya sin llantos.

Allí estaré, esperándote muy quieto
sin que jamás tú llegues a mi vera,
para darme el aliento… Y aunque muerto,

viva estará mi alma, en vana espera,
ni habré tenido en mí ya el fruto incierto
del dulce amor… Se fue la Primavera.




Luis Madrigal






II


UNA VEZ MÁS, ADIÓS


Una vez más, adiós… Eran certeras
cuantas veces te dije me dolía
tanto mi amor… Tanto, que no podía
esperar, más y más. Horas enteras.

No es posible saltar tantas barreras,
ni vivir sin morir, larga agonía,
si de calor tu alma está vacía
y levanta a mi amor tantas fronteras.

No se apagó aün el mío. Ni la llama,
que ardiendo sigue, aunque ya aquél fuego
a tu pecho no llega, ni lo inflama.

El tiempo se acabó. Terminó el juego,
antes que el río arrastre cruel el drama.
No puedo ser mendigo. Sólo ciego.



Luis Madrigal



 


III


YA NO ME OIRÁS…


Si tú no estás, no puedo ser… Ni el canto
susurra el viento en mi alma tu latido.
Ni puedo recordar que te he querido,
mucho más que me quiero… Y más. Y tanto,

que ya no puedo más… Y ya mi llanto
siente pena de mí… De no haber sido
el sueño de tus ojos, aun dormido;
la espera que se mece sin quebranto.

Mas, ya no volveré a doler mi duelo,
aunque la noche cubra mis despojos…
Ni tú me oirás… Nunca mi desconsuelo

podrás sentir, aunque mi ser, de hinojos,
caiga sin ya esperar. Y bajo el cielo,
sean, al ponerse el sol, un mar mis ojos.



Luis Madrigal



 








sábado, 9 de julio de 2011

UNA DÉCIMA, EN AMOROSA RÉPLICA A DON ANTONIO MACHADO



CAMINANTE, SÍ HAY CAMINO...


No es el paso, que pisa sobre el suelo,
aquel que abre la senda o el camino...
Ni tampoco el atajo clandestino
acorta la distancia, ni alza el vuelo.
No es la fuerza ni el paso... Es el anhelo
de arder como una llama, más que andar,
hasta prender de fuego ola del mar
blandiendo su fulgor centelleante.
No es el camino el andar, caminante.
Sí hay camino...  ¡Se hace camino al volar!



Luis Madrigal