lunes, 18 de mayo de 2009

Solución al "QUIÉN ES QUIÉN" (II), de 13 de Mayo de 2009




Carmen: Por más que he dejado abierto el "Concurso" (que no, no es un concurso), ha sido inútil. Nadie ha querido decir nada más de lo que tú ya dijiste tan acertadamente. Aunque tú los conozcas, quiero ofrecer los datos restantes. El título del primer cuadro (de arriba a abajo), debido en efecto a Pieter Brueghel "el Viejo", es el de "La cosecha del trigo". Se trata de un óleo sobre tabla. Sus dimensiones son las de 118 x 163 cm. y se conserva en el Metropolitan Museum of Art de New York. El segundo cuadro, efectivamente es, como dijiste, de Lucas Sunder Cranach (también el Viejo). Su título es algo más largo: "Cacería en honor de Carlos V en el Castillo de Torgau" (o Tourgau). Las dimensiones, son de 118 x 177 cm. Es una tabla y se conserva en nuestro querido Museo del Prado, de Madrid. Como ya publiqué los dos cuadros, y además pueden volver a verse, si se desea, en una de las entrada de dicho día 13 de Mayo de este mismo año, con el fin de no repetirme, publicaré ahora, arriba, los respectivos retratos de sus autores, por el mismo orden vertical descendente de los cuadros. Un cordial saludo a todos los amigos de la Pintura. Luis Madrigal.-

domingo, 17 de mayo de 2009

EN ALTA MAR



CANCIÓN DESESPERADA DE UN NAÚFRAGO


I

¿De dónde llegará el calor
-a quién esperas-
que, como el sol, te guarde y te dé vida?
¿Acaso es en ti mayor la herida
que la que sangra en mí, sin sangre;
el fuego que me quema, sin que arda;
la angustia de la nada, que es la espera?
Tú, dices esperar, pero te duermes
entre el dolor que vives y el que añoras...
¡Dolor al fin...!
¡Cuántos dolores
te rodean y muerden en el alma...!
¡Cuándo, por fin, podrás hallar la calma
que alce hasta el cielo amor... Fuerza y coraje...!
¿Cuándo, por fin, sin miedo y sin ropaje
podrás volar, saciar tu anhelo;
perder de vista el suelo, tan lóbrego y tan bajo;
desde tan alto, ver brillar el suelo...
Sobre ancho cielo, desoír lo que hay abajo.


II

Vives siempre comigo... Estás dormida,
entre la bruma que azota la galerna.
Pero tu sueño, es mío... En él me duermo,
soñando mientras velo... No lo sabes,
y sentirlo no puedes, ni tu olvido
podrá olvidar mi sueño.
Si camino, entre frondosa selva,
no hallo ni un sendero dulce, que no conduzca al mar,
ancho y bravío...
Y bajo el Puente, de aquel Río que fluye,
tan paciente y azul,
ya no hay corriente que pueda yo mirar,
ni ver sus ondas; beber su agua, tan dulce
y, en la noche, cuando en el cielo brillan las estrellas,
contemplar su reflejo, que el agua hace misterio,
mientras escribe una canción de amor.



Luis Madrigal



sábado, 16 de mayo de 2009

ÚLTIMA HORA TAURINA


SEBASTIAN CASTELLA, ABRE LA PUERTA GRANDE DE LAS VENTAS

Sebastián Castella, abrió ayer Viernes, gran fiesta de la Capital de España, La Primera Puerta Grande de San Isidro en Las Ventas, de Madrid. Castella, de nacionalidad francesa, de quién ya dijimos en este mismo Blog que podría pasar en este momento por el torero número 1 del mundo, estará presente dos tardes más en esta Feria de San Isidro y otras dos en la próxima Feria de Algeciras. El matador de toros francés, triunfador del ciclo algecireño del pasado año, en el que resultó herido grave, será la base de un ciclo de festejos de lujo confeccionado por la Casa Lozano. Del 21 al 28 del próximo mes de junio tendrán cabida en el coso gaditano toreros como El Juli, Ponce, Perera, El Cid, Morante o Manzanares, autor el pasado año de una gran faena en esta misma plaza de Algeciras En la tarde de hoy, en San Isidro, Castella alternaba con Morante de la Puebla y Talavante, ambos también excelentes toreros. En declaraciones a TV, Castella ha dicho después de la corrida, que a Madrid, no se puepe venir “a jugar”, sino “a jugarse la vida”. Chico valiente este, no se parece en absoluto al General de Gaulle. Luis Madrigal.-



Arriba, el torero francés, a hombros por la Puerta Grande



viernes, 15 de mayo de 2009

HOY, ES SAN ISIDRO, PATRONO DE MADRID



Que un agricultor, un labrador de la tierra, pueda ser el Santo Patrono de Madrid, no deja de tener cierta gracia, si tan sólo miramos a los tiempos que hoy corren, donde la agricultura de la Capital de España, propiamente dicha, ni aún en sus aledaños más periféricos, justamente allí donde la ciudad se hace campo, podría caber en una baldosa. Pero, en 1082, casi a finales del siglo XI, sucedía al revés. Madrid era entonces practicamente pleno campo, porque es bien sabido que "la ciudad" como invento, no tiene más fin que el de situar al hombre casi por completo al margen del mundo geo-botánico, del animal y de la planta, creando un espacio específicamente humano. Pero, entonces, en 1082, en ese inmenso campo, casi infinto, cultivaba Isidro una tierras que ni siquiera eran suyas. Y, sin faltar al deber que le vinculaba a su rico amo, Ivan de Vargas, más que eso, se dedicada a proteger a los desvalidos, a los enfermos, a los ancianos y a cuantos otros necesitaban de él. Lo mismo, exactamente lo mismo, que hoy podríamos hacer también en este "Plano de Teixeira", lleno de asfalto y hormigón. Isidro, más que a la tierra, miraba al cielo, en una oración constante y, por eso, cuenta la leyenda -o quién puede saber si no es verdad- que los ángeles el cielo hacían su trabajo mientras él hablaba con Dios. Por ello, fue beatificado por el Papa Paulo V, el 14 de Junio de 1609, y canonizado por Gregorio XV el 12 de Marzo de 1622. Y, con el tiempo, madrileños ilustres, se acordarón de él, de Isidro el Labrador, hasta que en 1212, Madrid le hizo su Patrono. ¡Viva San Isidro, pues!.

Uno de esos madrileños ilustres que más contribuyó a "inmortalizar" humanamente a San Isidro (ya que los santos, alcanzada la santidad, ontológicamente no pueden alcanzar ya nada más, puesto que han llegado al "sumum"), fue don Ramón Mesonero Romanos, quien, en sus "Escenas matritentes" (1851), describe el costumbrismo de la Fiesta, entre otras cosas de las famosas "rosquillas del Santo", que con el tiempo evolucionaron hasta alcanzar tres tipos distintos de rosquillas. Las listas, las tontas y las de Santa Clara. Yo, nunca he querido pasar por listo, pero tampoco por tonto, y por ello prefiero las de Santa Clara -Santa Clara de Asís- con lo cual rindo tributo, también gastronómico, a mi espíritu franciscano.

El otro gran hombre ilustre que es inexcusable asociar a la Fiesta del Santo Patrono de Madrid, es Don Francisco de Goya, quien con sus pinturas reflejó el ambiente de "la Pradera", desde la que se contempla, del otro lado del Manzanares, el Madrid de aquella época, sin duda tan agradable. Cuando yo llegué definitivamente a Madrid, en el año 1962, de la Pradera ya no quedaban ni siquiera los cardos, y se había convertido en un polvoriento paraje que hubiera hecho pintar a Don Francisco no el cuadro tan fresco y colorista que sobre estas líneas tengo el honor de ofrecer, sino más bien alguno de sus agua-fuertes, de contenido y proyección similar al de "El uso de la razón produce monstruos". Porque algunos monstruos, de muy diverso tipo, ha terminado produciendo Madrid, sin duda más que por el uso de la razón, por el desuso, o falta de aplicación de tan portentosa facultad. Ahora mismo, en el Parque cercano a mi Casa, he podido contemplar con espanto inmensas y apretadas "colas", esto es muchedumbres puestas en fila (como en las estafetas de correos, para certificar una carta), esperando su turno para que le sirviesen una ración de "callos a la madrileña". Como era gratis y, aunque ninguno de los de la cola me pareció tener cara de hambriento, parece ser que la degustación era "obligatoria". ¡Válgame el buen Dios...! Porque se podrá ser pobre de dinero, pero, para esto otro, quiero creer que hace falta además ser verdaderamente paupérrimo de cerebro... Y lo más grave, quizá, es que, al menos el vehículo encargado de transportar y servir tan espantosa pócima, era un camión del Ejército, concretamente de la Armada (FN). Y me pregunba al verlo, si también esta tarea, en lugar de impedir el ataque de los piratas somalíes a los barcos españoles, frente a las costas africanas, puede ser misión de la Marina... Y más, en Madrid, que sólo sabe del mar por las fotografías y las pinturas. Aunque, tal vez, el vehículo tan sólo era prestado. Luis Madrigal.-

Seguidamente, pueden escuchar el famoso chotis "Madrid", en el que ni el compositor ni la cantante son madrileños, sino mexicanos: Agustín Lara y Ana María González. ¡Gracias, México lindo!