viernes, 22 de mayo de 2009

MARY CASSATT




La sensible política seguida por GOOGLE, de celebrar o recordar los acontecimientos de una época, de un fenómeno, un logro social, científico, cultural o artístico, presente o pasado, también a veces de un anhelo futuro, y hasta de un día concreto en el que haya nacido o muerto alguno de esos seres humanos singulares -como es el caso al que ya me estoy refiriendo- me ha hecho advertir esta mañana, al acercar el puntero a la imagen que preside la cabecera de este gran Buscador, que hoy, exactamente hoy, se cumple el 165 Aniversario del Nacimiento de una gran artista, la excepcional pintora norteamericana Mary Cassatt. Desde luego, no recuerdo si ha sido exactamente hoy cuando ha aparecido en la portada de GOOGLE el plástico recordatorio. Tal vez haya estado algún día más, aunque más bien creo recordar que no, que ha sido hoy cuando ha hecho su aparición, como tenía que ser. Porque lo que sí es exacto es que Mary Cassatt, nació en Allegheny, Pennsylvania, el 22 de Mayo de 1844, por cuyo aritmético motivo, es exactamente hoy cuando se cumple esa efemérides. De otro modo, no podría tratarse del 165 "cumpleaños" de esta gran mujer, a quien yo admiro más y más en la medida que voy conociendo muchos de los episodios de su vida, personal y artística. Fundamentalmente, me cae muy bien por tres motivos, alguno de los cuales, o los tres, podrán parecer fútiles, pero es así. En primer término, porque -yo nací en España en 1936- me identifico con ella por el momento convulso en el que también vino al mundo. La admiro más aún, como es lógico, por su espíritu de "rebeldía artística", frente a las convenciones formales homologadas de su tiempo, que ella supo superar, en diversos momentos y fases de la evolución de su pintura. Pero, por lo que más la admiro es porque, habiendo nacido en el seno de una familia cuantiosamente acomodada económicamente -era hija de un banquero- no quiso continuar en esa actividad, tan necesaria, pero tan injustamente en manos privadas, como, por ejemplo, actualmente en España, hace doña Patricia Botín, a la que tanto le gusta el dinero y sobre todo ganarlo, para que otros hayan de sufrir estrecheces y penalidades. Esto es, como dijo en la Habana el Papa Juan Pablo II, para hacer que "unos cada vez sean más ricos, a costa de que otros sean cada vez más pobres". Por el contrario, Mary Cassatt, no se dedicó a la "ingeniería financiera" para fabricar dinero, sino a imaginar y crear arte. Cierto también que lo hizo, en cierto modo, de forma más o menos diletante, sobre todo después de haber conoció a Edgar Degas, que también era hijo de banqueros, y entre los dos, se permitieron regalar cuadros "a todo tren", puesto que no los pintaban para venderlos y ganar dinero, sino para divertirse, dentro de su fidelidad al arte y al modo personal de concebir la pintura que ambos tenían. Mary Cassatt, incluso solía no terminarlos, dejándolos inconclusos, como Leonardo, sin duda no por pereza, sino por puro "diletantismo", y a veces, donando sus propias creaciones o el producto de sus ventas a los Museos.

Cuando tenía 17 años, Mary Cassatt, como ya he dicho hija de un multimillonario Banquero, comenzó a estudiar Pintura en la Academia de Bellas Artes de Philadelphia, una de las dos ciudades más importantes de su Estado, en unión de Pittsburg, pero no la capital del mismo. No sé por qué razón, en los Estados Unidos, por lo general, las Capitales de los distintos Estados no son las ciudades más importantes, sino acaso pequeños núcleos de población, o de muy inferior entidad poblacional. Mary Cassatt, ya había nacido en otro año especialmente conflictivo, el de los motines de Philadelphia, pero el de su ingreso en la Academia de Bellas Artes, no fue inferior en conflictos, por ser el del comienzo de la Guerra de Secesión, la Guerra Civil de los Estados Unidos, cuyo sangriento enfrentamiento se extendió hasta 1865. Pennsylvania, unas de las 13 Colonias emancipadas de Inglaterra, es uno de los 24 Estados que, en aquel conflicto bélico, permenecieron fieles a la Unión frente a la Confederación, y finalizada aquella cruenta Guerra, como todas las guerras, Mary Cassatt viaja a Europa, un año más tarde, en 1866, donde permance cuatro años, recorriendo Museos, hasta 1870, en que la Guerra Franco-Prusiana (la que sostuvo el Segundo Imperio Francés de Napoleón III, contra la Federación Alemana de Bismarck) le obliga a regresar a los Estados Unidos. Su padre desaprueba su conducta y le niega toda clase de ayuda, radicalmente disconforme con su vocación. La fuerzas e impulsos de la materia siempre han estado contra las del espíritu. Sin embargo, el Arzobispo de Pittsburg encarga a Mary Cassatt realizar la copia de algunas pinturas en Italia, con lo que vuelve a Europa, y posteriormente se instala definitivamente en París, donde morirá, ek 14 de Junio de 1926, en el Château de Beaufresne. Había venido para poder desarrollar la pintura que ella sentía y "veía" y, ya en 1872, su estilo se ha transformado, abriéndose a un rápida madurez. Su maestro, en tal sentido, no fue Edgar Degas, como alguna vez se ha escrito, sino Camille Pissarro, cuya influencia y consejos llevan a Cassatt al Salón de París, con una de sus pinturas, en ese mismo año 1872.

Un día, tras la ventana de una galería de arte, tuvo ocasión de contemplar la obra al pastel de Degas y descubrió con cierta sorpresa y gran alegría que "no estaba sola". Ella misma lo contó en una carta a un amigo: "Solía aplastar ni nariz contra las ventanas para absorver todo lo que podía su arte... Cambió mi vida, desde entonces pude ver el arte del mismo modo que siempre quise verlo." Hasta que dos años más tarde, en 1874, conoce personalmente a Edgar Degas, que la invita a exponer sus pinturas con los impresionistas, pero su propio estilo y sentido de la pintura continuó su evolución natural y, sin dejar estar unida en la amistad a Degas y a otra pintora impresionista ilustre, Berthe Morisot, cuñada de Edouard Manet -se había casado con su hermano Eugène- Mary Cassatt fue separándose del impresionismo y aproximándose más y más, como se ha escrito "a una honesta y simple copia de la realidad". No dejó de dar muestra viva de su profundo humanismo y sensibilidad cuando, ante la enfermedad de su madre y de su hermana, abandonó la Pintura, con el exclusivo fin de poder cuidarlas y hacerse cargo de ellas, y tan sólo retornó a la actividad artística, una vez muerta su hermana y curada su madre. Este gesto, a mi juicio, resulta altamente indicativo del por qué Mary Cassatt (se considera que en más de la tercera parte de sus pinturas) llevó a sus cuadros escenas intimistas y tiernas, llenas de simbolismo materno-filial, en las que la figura de la madre, tan esencial a todo hombre, rebosa de cariño hacia esas tiernas criaturas que son los niños. Mary Cassatt, para mi gusto, es la pintora por excelencia de las "Maternidades", como aquel frailecillo que se llamó Guido Di Pietro Da Mugello, y al que todo el mundo llama "Fra Angelico", es el pintor de las "Anunciaciones", que por cierto, pintaba de rodillas. Y esas maternidades, recuerdan las tres frases a mi juicio más contundentes que ha podido escribirse sobre la madre: "El niño reconoce a su madre por la sonrisa" (Virgilo); "El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón" (Honoré de Balzac) y "No nos pongamos tristes por haberla perdido, demos gracias por haberla tenido" (San Agustín).

Por esa sensible delicadeza, y por esa ternura, tal vez yo, que soy un "manazas" para esto de la pintura y del arte, pero que me empeño e insisto en practicarlo, con más afán que éxito, pero siempre con una enorme e íntima satisfación, ya que no puedo "copiar" de la realidad, como hacía Mary Cassatt, me he entusiasmado copiándole a ella misma. ¿Para qué, verdad, existiendo el original? Ciertamente. Pero ser un humilde copista, como yo, no excluye a nadie del Reino del Arte. Un cordial saludo a todos los pintores humildes, aunque copien. Sobre todo a los que copian bien, y no como yo. Al menos, ninguno, ni unos ni otros, vamos a vomitar nuestras vísceras más animales y bajas por los campos de futbol... O de otras cosas mucho peores.

Como todo lo que he dicho es muy cierto, o a mí me lo parece, les dejo y os dejo, arriba, dos pinturas bien distintas. Una, sin acabar del todo (fíjense, fijaos, en el brazo izquierdo de la madre) y, la de más abajo, cuando se estaba iniciando. Esta última, no sólo está sin acabar, porque aún cuando se acabe, desde luego, no será lo mismo. No hay que insistir en las explicaciones: La primera se titula "Madre e Hijo", como podrá observarse, la segunda se llama. "Copiando a Mary Cassatt". Desde luego, copiando mal, pero sin insultar al árbitro... ni a nadie. Luis Madrigal.-



martes, 19 de mayo de 2009

UN NUEVO SONETO PARA UNA VIEJA MÚSICA


¡NO TE OLVIDO...!

¡Cuántas veces prefiero el sufrimiento
a una sóla -aún breve sea- el olvido...!
¡Cuántas veces, mi pecho dolorido,
sin gota ya de sangre, vertió ciento!

Perdóname si, ciego, ni un momento
pude ver tu dolor, tan afligido,
y de tus labios rosa el colorido,
esclavo, sin más luz, sentí avariento.

Dolor de mi dolor, no me abandones;
olvido que me hieres... ¡no he insistido!
Si ayer te herí, suplico me perdones,

que sigo en pie, mas débil y abatido
y, si mi llanto aviva las pasiones,
sin tu serena calma estoy perdido.


Luis Madrigal




lunes, 18 de mayo de 2009

Solución al "QUIÉN ES QUIÉN" (II), de 13 de Mayo de 2009




Carmen: Por más que he dejado abierto el "Concurso" (que no, no es un concurso), ha sido inútil. Nadie ha querido decir nada más de lo que tú ya dijiste tan acertadamente. Aunque tú los conozcas, quiero ofrecer los datos restantes. El título del primer cuadro (de arriba a abajo), debido en efecto a Pieter Brueghel "el Viejo", es el de "La cosecha del trigo". Se trata de un óleo sobre tabla. Sus dimensiones son las de 118 x 163 cm. y se conserva en el Metropolitan Museum of Art de New York. El segundo cuadro, efectivamente es, como dijiste, de Lucas Sunder Cranach (también el Viejo). Su título es algo más largo: "Cacería en honor de Carlos V en el Castillo de Torgau" (o Tourgau). Las dimensiones, son de 118 x 177 cm. Es una tabla y se conserva en nuestro querido Museo del Prado, de Madrid. Como ya publiqué los dos cuadros, y además pueden volver a verse, si se desea, en una de las entrada de dicho día 13 de Mayo de este mismo año, con el fin de no repetirme, publicaré ahora, arriba, los respectivos retratos de sus autores, por el mismo orden vertical descendente de los cuadros. Un cordial saludo a todos los amigos de la Pintura. Luis Madrigal.-

domingo, 17 de mayo de 2009

EN ALTA MAR



CANCIÓN DESESPERADA DE UN NAÚFRAGO


I

¿De dónde llegará el calor
-a quién esperas-
que, como el sol, te guarde y te dé vida?
¿Acaso es en ti mayor la herida
que la que sangra en mí, sin sangre;
el fuego que me quema, sin que arda;
la angustia de la nada, que es la espera?
Tú, dices esperar, pero te duermes
entre el dolor que vives y el que añoras...
¡Dolor al fin...!
¡Cuántos dolores
te rodean y muerden en el alma...!
¡Cuándo, por fin, podrás hallar la calma
que alce hasta el cielo amor... Fuerza y coraje...!
¿Cuándo, por fin, sin miedo y sin ropaje
podrás volar, saciar tu anhelo;
perder de vista el suelo, tan lóbrego y tan bajo;
desde tan alto, ver brillar el suelo...
Sobre ancho cielo, desoír lo que hay abajo.


II

Vives siempre comigo... Estás dormida,
entre la bruma que azota la galerna.
Pero tu sueño, es mío... En él me duermo,
soñando mientras velo... No lo sabes,
y sentirlo no puedes, ni tu olvido
podrá olvidar mi sueño.
Si camino, entre frondosa selva,
no hallo ni un sendero dulce, que no conduzca al mar,
ancho y bravío...
Y bajo el Puente, de aquel Río que fluye,
tan paciente y azul,
ya no hay corriente que pueda yo mirar,
ni ver sus ondas; beber su agua, tan dulce
y, en la noche, cuando en el cielo brillan las estrellas,
contemplar su reflejo, que el agua hace misterio,
mientras escribe una canción de amor.



Luis Madrigal



sábado, 16 de mayo de 2009

ÚLTIMA HORA TAURINA


SEBASTIAN CASTELLA, ABRE LA PUERTA GRANDE DE LAS VENTAS

Sebastián Castella, abrió ayer Viernes, gran fiesta de la Capital de España, La Primera Puerta Grande de San Isidro en Las Ventas, de Madrid. Castella, de nacionalidad francesa, de quién ya dijimos en este mismo Blog que podría pasar en este momento por el torero número 1 del mundo, estará presente dos tardes más en esta Feria de San Isidro y otras dos en la próxima Feria de Algeciras. El matador de toros francés, triunfador del ciclo algecireño del pasado año, en el que resultó herido grave, será la base de un ciclo de festejos de lujo confeccionado por la Casa Lozano. Del 21 al 28 del próximo mes de junio tendrán cabida en el coso gaditano toreros como El Juli, Ponce, Perera, El Cid, Morante o Manzanares, autor el pasado año de una gran faena en esta misma plaza de Algeciras En la tarde de hoy, en San Isidro, Castella alternaba con Morante de la Puebla y Talavante, ambos también excelentes toreros. En declaraciones a TV, Castella ha dicho después de la corrida, que a Madrid, no se puepe venir “a jugar”, sino “a jugarse la vida”. Chico valiente este, no se parece en absoluto al General de Gaulle. Luis Madrigal.-



Arriba, el torero francés, a hombros por la Puerta Grande



viernes, 15 de mayo de 2009

HOY, ES SAN ISIDRO, PATRONO DE MADRID



Que un agricultor, un labrador de la tierra, pueda ser el Santo Patrono de Madrid, no deja de tener cierta gracia, si tan sólo miramos a los tiempos que hoy corren, donde la agricultura de la Capital de España, propiamente dicha, ni aún en sus aledaños más periféricos, justamente allí donde la ciudad se hace campo, podría caber en una baldosa. Pero, en 1082, casi a finales del siglo XI, sucedía al revés. Madrid era entonces practicamente pleno campo, porque es bien sabido que "la ciudad" como invento, no tiene más fin que el de situar al hombre casi por completo al margen del mundo geo-botánico, del animal y de la planta, creando un espacio específicamente humano. Pero, entonces, en 1082, en ese inmenso campo, casi infinto, cultivaba Isidro una tierras que ni siquiera eran suyas. Y, sin faltar al deber que le vinculaba a su rico amo, Ivan de Vargas, más que eso, se dedicada a proteger a los desvalidos, a los enfermos, a los ancianos y a cuantos otros necesitaban de él. Lo mismo, exactamente lo mismo, que hoy podríamos hacer también en este "Plano de Teixeira", lleno de asfalto y hormigón. Isidro, más que a la tierra, miraba al cielo, en una oración constante y, por eso, cuenta la leyenda -o quién puede saber si no es verdad- que los ángeles el cielo hacían su trabajo mientras él hablaba con Dios. Por ello, fue beatificado por el Papa Paulo V, el 14 de Junio de 1609, y canonizado por Gregorio XV el 12 de Marzo de 1622. Y, con el tiempo, madrileños ilustres, se acordarón de él, de Isidro el Labrador, hasta que en 1212, Madrid le hizo su Patrono. ¡Viva San Isidro, pues!.

Uno de esos madrileños ilustres que más contribuyó a "inmortalizar" humanamente a San Isidro (ya que los santos, alcanzada la santidad, ontológicamente no pueden alcanzar ya nada más, puesto que han llegado al "sumum"), fue don Ramón Mesonero Romanos, quien, en sus "Escenas matritentes" (1851), describe el costumbrismo de la Fiesta, entre otras cosas de las famosas "rosquillas del Santo", que con el tiempo evolucionaron hasta alcanzar tres tipos distintos de rosquillas. Las listas, las tontas y las de Santa Clara. Yo, nunca he querido pasar por listo, pero tampoco por tonto, y por ello prefiero las de Santa Clara -Santa Clara de Asís- con lo cual rindo tributo, también gastronómico, a mi espíritu franciscano.

El otro gran hombre ilustre que es inexcusable asociar a la Fiesta del Santo Patrono de Madrid, es Don Francisco de Goya, quien con sus pinturas reflejó el ambiente de "la Pradera", desde la que se contempla, del otro lado del Manzanares, el Madrid de aquella época, sin duda tan agradable. Cuando yo llegué definitivamente a Madrid, en el año 1962, de la Pradera ya no quedaban ni siquiera los cardos, y se había convertido en un polvoriento paraje que hubiera hecho pintar a Don Francisco no el cuadro tan fresco y colorista que sobre estas líneas tengo el honor de ofrecer, sino más bien alguno de sus agua-fuertes, de contenido y proyección similar al de "El uso de la razón produce monstruos". Porque algunos monstruos, de muy diverso tipo, ha terminado produciendo Madrid, sin duda más que por el uso de la razón, por el desuso, o falta de aplicación de tan portentosa facultad. Ahora mismo, en el Parque cercano a mi Casa, he podido contemplar con espanto inmensas y apretadas "colas", esto es muchedumbres puestas en fila (como en las estafetas de correos, para certificar una carta), esperando su turno para que le sirviesen una ración de "callos a la madrileña". Como era gratis y, aunque ninguno de los de la cola me pareció tener cara de hambriento, parece ser que la degustación era "obligatoria". ¡Válgame el buen Dios...! Porque se podrá ser pobre de dinero, pero, para esto otro, quiero creer que hace falta además ser verdaderamente paupérrimo de cerebro... Y lo más grave, quizá, es que, al menos el vehículo encargado de transportar y servir tan espantosa pócima, era un camión del Ejército, concretamente de la Armada (FN). Y me pregunba al verlo, si también esta tarea, en lugar de impedir el ataque de los piratas somalíes a los barcos españoles, frente a las costas africanas, puede ser misión de la Marina... Y más, en Madrid, que sólo sabe del mar por las fotografías y las pinturas. Aunque, tal vez, el vehículo tan sólo era prestado. Luis Madrigal.-

Seguidamente, pueden escuchar el famoso chotis "Madrid", en el que ni el compositor ni la cantante son madrileños, sino mexicanos: Agustín Lara y Ana María González. ¡Gracias, México lindo!