lunes, 12 de abril de 2010

LIBRE ES EL CAMINO



¿NO VENDRÁS NUNCA...?



¿No vendrás nunca, ni aún el sol tendido
sobre un manto de sombra que se apaga,
disipa la ilusión, mi sed propaga
y anula mi sentir y mi sentido?

¿Nunca en tu pecho se encendió el latido
como una candileja luz amaga,
como pugna una vela luz se haga
y brille tu latir siempre encendido?

Si todo tu vivir es noche oscura
y en el camino hieren las espinas,
tiende tus ojos a esta brasa pura

que arde en mi corazón y, en las esquinas
de tu congoja, hallarás dulzura,
paz en tu alma, si en guerra caminas.


Luis Madrigal



 


domingo, 11 de abril de 2010

UN GRAN PINTOR: LUCA GIORDANO




Ayer y hoy han sido días espléndidos, de auténtica Primavera, en Madrid. La luz, el sol y la excelente temperatura, invitaban a ir a El Escorial. Allí, en la bóveda de la escalera principal puede verse uno de los murales más importantes de este excelente pintor. Luca Giordano, nació y murió en Nápoles, cuando en uno y otro momentos Nápoles era España. Pero en 1692, vino a la Corte, a Madrid, donde vivió durante diez años. Fue el pintor de cámara del desdichado Carlos II y la muerte de éste, en aquellos momentos de duda y vacilaciones, le hizo volver a Italia. Yo había visto ya hace algún tiempo, creo recordar que en el antiguo Casón del Buen Retiro, cuadros y frescos suyos, junto a los gigantescos de Moreno Carbonero. También los hay, fuera de Madrid, en la Catedral de Toledo y en el Monasterio tan hispánico de Guadalupe, en Cáceres. Pero, aparte de los cerca del medio centenar de lienzos del Museo del Prado, las alegorías y, por contra las casi miniaturas de retratos de Carlos II, el fresco de la bóveda de la escalera principal del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, me parece a mí, y no puedo decir por qué, su obra más  hermosa.

Luca Giordano, castellanizó su nombre y por ello es conocido trambién, tanto o más que por su nominación italiana, como Lucas Jordán. Su estilo es el del barroco italiano de los siglos XVI y XVII, y su técnica, me parece a mi propia de un gran muralista. Como muestra puede servir perfectamente el fresco de la Bóveda de El Escorial. Luis Madrigal

De arriba abajo, el Autorretrato de Luca Giordano que a mí más me gusta, de los muchos que se conservan, y el fresco de la Bóveda de El Escorial.
 


 

sábado, 10 de abril de 2010

NO PUEDO IR...



ESTOY SIEMPRE CONTIGO

No puedo ir a ti... ¡Tú bien lo sabes!
Si nunca estás... ¿por qué me llamas?
Si no puedes estar, ¿cómo me buscas?.
Si siempre estás perdida, ¿adónde hallarte?
Si nunca estás en mí, ¿cómo podría
juntar contigo cielo y mar; la noche al día,
la alegría al dolor,
y que tus ojos pudiesen ver mi llanto?
Si te pudiera hablar, sólo un minuto,
para sólo decire una palabra;
si pudieses oírme
y, sin mirarme,
pudieras verme, mientra yo te hablo...
Si, en mi sentir oscuro y huérfano en la noche,
tu voz llegase a mí, en son tan dulce
como un lento suspiro, que hasta el éter
hace vibrar, en onda que dilata trémulo
su eco sin fin al infinito...
Si fuera así, entonces creería
que aún no he muerto
y que, tan vivo estoy, que ya mi alma
en mi cuerpo no cabe... Ya habita fuera
del músculo dormido, de los humores,
de las redes de vértebras y arterias...
¡Sólo en ti vive y en ti alienta...!
No puedo ir... Estoy siempre contigo


Luis Madrigal



viernes, 9 de abril de 2010

EN LA INFRA OCTAVA DE PASCUA (Soneto de Esperanza)



MI VIDA ES UN PAPEL
EN QUE YO ESCRIBO
Señor:

Está en blanco el papel, sin rasgo cierto
que espera en tu Palabra, y del sentido
de mi vivir aun muerto, tal latido,
que haga hondo mi sentir, pese a estar muerto.

Quiero saber, sin duda, no es incierto
que duermo tras vivir y haber vivido
y que tan sólo he de quedar dormido
para vivir por siempre ya despierto.

Mi vida es caminar hacia un destino
que, al terminar, comienza. Y ya mi suerte
no albergará jamás otro camino.

Y, mientras entre polvo me haga inerte,
también mi humano ser se hará divino
y sólo tendrá Vida, tras mi muerte.

Amén


Luis Madrigal



 

jueves, 8 de abril de 2010

TRILOGÍA EXISTENCIAL



I

HA DE PUDRIRSE EL GRANO

¿Ya no suspira el cielo?
¿Se fue la lluvia
a empapar otras tierras
resecas, calcinadas, donde el grano
ha de pudrirse,
para multiplicar su aliento?
Así será.
¡Bendito el llanto,
si del cielo desciende
y las llanuras, cual mares emergentes,
acogen la semilla que, mañana,
será una espiga rubia.
Su fruto, en el molino,
al deshacerse y convertirse en polvo,
nutrirá el músculo que duerme
y, su energía,
transformada de nuevo en calor y vida,
como el viento,
salvará barreras y trincheras
para avanzar en triunfo
hasta alcanzar la esencia.





II

¿SE HA ESCONDIDO EL CAMINO ?

Corre sereno Abril.
No llueve, ni una hoguera alienta en la noche
para alumbrar caminos,
donde aún no ha nacido el trébol.
Tampoco las estrellas
rutilan sobre su sendero luminoso
en las constelaciones que las guardan celosas,
y aun las esconden del suelo,
arrebatando a los ojos que las miraron
una sinfonía armoniosa,
asimétricamente calidoscópica,
cuando el viento del Sur
las empuja con delicado embeleso.
Aquella, tan luminosa,
siempre presta a orientar pasos
y hacer guiños, cómplices de la aventura,
se ha ocultado... ¿Tal vez para siempre?
Y ya el camino se ha hecho incierto;
ya nadie conoce la ruta, ni el destino
al que arribar, anhelante y sumiso.
Acaso, para alcanzar un pedazo de pan
que nutra los cuerpos, tan frágiles...
Acaso, unas gotas de aceite y vinagre,
para curar lacerantes heridas...
Y siempre, como los viejos soldados,
el amoroso asiento a la lumbre,
en la concordia y la paz del espíritu.


 

III


VERDAD QUE SE ESTRELLA Y EVAPORA

Aquel recodo que serpea,
cuando, bravo y audaz discurre el río,
es incógnita y clave transparente,
si tan sólo una gota de albedrío,
en busca de lo cierto,
lleva su cauce avulso a la ribera
y, en tierra firme, grita la verdad que arrastra,
entre guijarros y musgos.
Salpicará al batir sobre las rocas,
amalgamadas por el óxido
y cubiertas de líquenes,
la verdad que absorvió del vientre de la tierra.
Mas, por rotunda y concluyente,
se dispersa, al chocar con el pedernal,
en mil verdades, tan diminutas y estériles
que se disipan y evaporan al aire, seco e hiriente.


Luis Madrigal






miércoles, 7 de abril de 2010

TRAS EL RASTRO DE PROMETEO



¿QUIÉN HA HERIDO MI LUZ, QUIÉN ME HA ROBADO EL FUEGO?

No volverá la brisa, que aliviaba
con suavidad el fuego del estío,
ni alegre volverá a correr el río...
¡No brillará la luz que los miraba!

No supe ver el paso, que pasaba,
sin que el tiempo que fue, sea otra vez mío;
ni pude sospechar que mi albedrío
podría huir de aquello que soñaba.

Un año, y casi cien, pasaron lentos
pero, a su vez, sin verlos yo, volaban
para dañar con saña los cimientos,

que al huracán cedían y temblaban,
mientras mis labios secos, macilentos,
al cielo se movían... Y rezaban.


Luis Madrigal



Arriba "Prometeo" (Rubens) robando el fuego a los dioses

martes, 6 de abril de 2010

Música Culta (XXVII) André CAMPRA



André Campra

Aix-en-Provence (1660) - Versailles (1744)

Compositor francés. Maestro de Música de Notre-Dame, de París
Miembro de la Académie Royale de Musique y de la Chapelle Royale de Versailles

Se inició en la música religiosa hasta llegar al Teatro, del que se le considera auténtico creador de la Comedia-Ballet, alcanzando en este género el máximo esplendor con su obra "L´Europe galante"