martes, 12 de julio de 2011

DESDE LA VENTANA




VEN HACIA MÍ...


Ven hacia mí...
Verás que hermoso, el cielo,
se muestra azul, sobre ta tierra verde,
cuando alegre, al pasar, canta el arroyo.
¡No llores más...! Acércame tus lágrimas
y regaré el rosal que, ya reseco,
quiere morir, maltrecho junto al muro
por el que, con vigor, trepa la hiedra.
Busca alcanzar la reja
que guarda con fortaleza mi ventana,
protegiendo mi entraña,
mientras vigila tus pasos y tus sueños...
Tiendo la vista más allá, que lleva el viento a través del Mar,
y encuentro otra ventana.
Sobre su alfeizar, florece una gerbera.


Luis Madrigal





domingo, 10 de julio de 2011

MIS TRES ÚLTIMOS SONETOS DE AMOR



I


NO ME DARÁS YA NUNCA EL DULCE AMOR


No miraré tus flores, ni sus mantos
cuando, abiertas de amor, al cielo miren.
No las veré, ni aunque por mí suspiren,
ni podré  -al caer la tarde-  oír sus cantos.

Nunca tendré en mis brazos tus encantos,
ni mis ojos tus labios cuando ríen.
De tus rosales, rosas que sonríen,
se irán volando al cielo, ya sin llantos.

Allí estaré, esperándote muy quieto
sin que jamás tú llegues a mi vera,
para darme el aliento… Y aunque muerto,

viva estará mi alma, en vana espera,
ni habré tenido en mí ya el fruto incierto
del dulce amor… Se fue la Primavera.




Luis Madrigal






II


UNA VEZ MÁS, ADIÓS


Una vez más, adiós… Eran certeras
cuantas veces te dije me dolía
tanto mi amor… Tanto, que no podía
esperar, más y más. Horas enteras.

No es posible saltar tantas barreras,
ni vivir sin morir, larga agonía,
si de calor tu alma está vacía
y levanta a mi amor tantas fronteras.

No se apagó aün el mío. Ni la llama,
que ardiendo sigue, aunque ya aquél fuego
a tu pecho no llega, ni lo inflama.

El tiempo se acabó. Terminó el juego,
antes que el río arrastre cruel el drama.
No puedo ser mendigo. Sólo ciego.



Luis Madrigal



 


III


YA NO ME OIRÁS…


Si tú no estás, no puedo ser… Ni el canto
susurra el viento en mi alma tu latido.
Ni puedo recordar que te he querido,
mucho más que me quiero… Y más. Y tanto,

que ya no puedo más… Y ya mi llanto
siente pena de mí… De no haber sido
el sueño de tus ojos, aun dormido;
la espera que se mece sin quebranto.

Mas, ya no volveré a doler mi duelo,
aunque la noche cubra mis despojos…
Ni tú me oirás… Nunca mi desconsuelo

podrás sentir, aunque mi ser, de hinojos,
caiga sin ya esperar. Y bajo el cielo,
sean, al ponerse el sol, un mar mis ojos.



Luis Madrigal



 








sábado, 9 de julio de 2011

UNA DÉCIMA, EN AMOROSA RÉPLICA A DON ANTONIO MACHADO



CAMINANTE, SÍ HAY CAMINO...


No es el paso, que pisa sobre el suelo,
aquel que abre la senda o el camino...
Ni tampoco el atajo clandestino
acorta la distancia, ni alza el vuelo.
No es la fuerza ni el paso... Es el anhelo
de arder como una llama, más que andar,
hasta prender de fuego ola del mar
blandiendo su fulgor centelleante.
No es el camino el andar, caminante.
Sí hay camino...  ¡Se hace camino al volar!



Luis Madrigal





viernes, 8 de julio de 2011

EN PLENO INVIERNO





SOMBRA HERIDA AL CALOR



Como una sombra, herida por el viento;
como un gladiolo puro, en pleno invierno,
como si el mismo cielo, y no el infierno,
pudiese contemplar en un momento.

Así es, sin ni moverte, el pensamiento
que acaricia mi mente, y se hace eterno
en mi palabra viva, tallo tierno
que sostiene energía sin cimiento.

Entre el frío invernal, como un piropo,
sobre herida, al calor que tiene el fuego,
de la nieve que cae, tan sólo un copo

tomaré para mí, en el veraniego
espacio que se abre... Y como un tropo,
de ese gladiolo, mi alma será el riego.





Luis Madrigal






LA ECONOMÍA




¡La Economía...! Escribo el término con mayúscula, para referirme a la ciencia, o a la pretendida ciencia económica, si es que sus principios y postulados básicos, y fundamentalmente su forma invariable de verificarse los mismos, puede considerarse se cumple siempre, o en una gran parte de casos o situaciones. Porque de eso dependería la consideración como tal y verdadera ciencia, de la que dice ocuparse del estudio de la actividad económica. Yo no soy economista, ni mucho menos, por favor, ni nada que pueda parecérsele ni aproximársele aun de lejos. Un curso de "Economía Política", y otro de "Hacienda Pública", a los que tan sólo muy secundariamente presté la mínima atención, no me autorizan a decir ni media palabra al respecto. Por tanto, nadie me haga caso, no faltaba más. Sin embargo, como, al menos en España, últimamente, casi todo el mundo dice saber o quiere entender de todo, sin apenas entender de nada, por qué iba a privarme yo de decir lo que me venga en gana. Sobre todo en unos momentos en los que "la Ciencia del hambre"  -como se la definió en su día-  se encuentra de plano, cara a cara, o más bien "a cara de perro", con su verdadero y más exacto objeto material de estudio, el hambre.


Lo que a mí me gustaría decir hoy aquí, es que los españoles, continúan haciendo el idiota por las calles, mostrando oposición violenta y demagógica a los procesos judiciales de deshaucio, lo que sin duda debe andar muy próximo a la figura o perfil de algún tipo penal, por mucho que el instigador, o al menos el que permite a tales populachos que se quebrante abierta y directamente la ley, sea el perverso Sr. Ministro del Interior, don Alfredo Rubalcaba, que tiene nombre de futbolista argentino y hechos de malechor común, como parece no sería difícil demostrar. En lugar de tan ilegales y estúpidas prácticas, los sufridos españoles deberían pedir, de verdad, responsabilidades a alguien. Porque la situación de la economía española, más bien crítica y hasta objetivamente muy peligrosa para todos en general, no va a arreglarse por la miopía y desfachatez de tales gentes, siempre dispuestas a culpar "al sol" de sus males, sin atreverse a poner la vista en quienes,  progresivamente, y a pulso, se los han venido causando, hasta llegar a la situación presente, en la que objetivamente podría producirse la quiebra del Estado. ¿Quién ha sido?, me permito volver a repetir yo hoy aquí. ¿Acaso el "chapapote" de Galicia, originado por el "Prestige"? ¡Nunca mais...! Pero, hombres de Dios  -o de quien sean ustedes-  pero si ya, por una parte, en el proceso judicial seguido "para deslindar responsabilidades", previa práctica de la prueba pericial correspondiente, articulada con todos los detalles de la técnica de la navegación marítima, se demostró que la decisión de alejar aquel barco hacia alta mar, fue la medida más adecuada y eficaz. Item más, por otra parte, resulta asimismo probado  -y puede consultar quien lo desee a los propios mariscadores, al propio tiempo que a los distribuidores, establecimientos y consumidores de marisco gallego- que, tras al parecer los substanciosos nutrientes ingeridos por molucos, crustáceos y otras especies, precisamente gracias a los que contenía el "chapapote", el actual marisco es mucho más grande, más sano, más sabroso... ¡Que ironías tiene la vida...! Nada, todo lo que se pretendía como un horrible mal, para derrocar a un Gobierno que había llenado a rebosar las arcas del Estado, ha resultado siendo un enorme bien. ¡Ni en eso aciertan nunca!. Les pasa lo mismo que a los actuales jueces, que sólamente aciertabn en sus sentencias cuando dicen "fallo". Por el contrario, tras aquel, a la larga beneficioso accidente, y sobre todo tras los horrendos crímenes del 11M, "los de siempre" han vuelto a asolar a España, empobreciéndola hasta cotas alarmantes. Y de ello, ¿quién tiene la culpa?... "¿Quién ha sido?" Yo sé muy bien quién ha sido, y los españoles, muy en general, lo saben también. Sin fuda ha sido esa pandilla de harapientos intelectuales, incompetentes, incapaces e inútiles, bajo el "liderazgo" de la figura humana más indocumentada, estúpida y nefasta que, en toda su larga historia, incomprensiblemente, ha podido ajercer el poder político formal, en España. Lo que nadie sabe es  si podremos seguir comiendo caliente, dentro de más o menos tiempo. Porque, además de torpes e incapaces, son tan canallas y tan deshonestamente avarientos y malvados que, de ninguna manera, se van. Ignoran muy a propósito que la legitimidad de ningún político, ni de ningún Gobierno, es la legitimidad de origen en las urnas, sino mucho más la legitimidad de ejercicio del poder. Y de los resultados de ese ejercicio, o de la falta de él. Estos nefastos personajes, tienen que consolidar sus injustos privilegios, fundamentalmente los económicos, de escándalo y vergüenza para una sociedad medianamente próxima a cualquier tipo o clase de axiología. Y para eso hay que "aguantar". No abandonan el  poder, aunque nos hundamos todos en la miseria. Y habría que decir también ahora: ¡¿Quién ha sido?! ¡Nunca mais! Hay que decirlo en rotundo castellano: No volváis más. Nunca. Eternamente. Analfabetos. Canallas.

Ciertamente, hay que admitir la concurrencia de "la crisis", término impreciso y hasta contradictorio para explicar la verdadera situación que tan dolorosa y colectivamente se padece. Porque una "crisis", no es más que el cambio brusco que experimenta un enfermedad, pero generalmente "para mejorar" el estado del paciente, que de este modo puede curarse. Hasta tal punto esto es así que, como muy bien saben los médicos, el polo opuesto de curación es el que ofrece "la lisis", que consiste en la terminación lenta y favorable de la enfermedad. Es posible, es más, resulta cierto y seguro, que para los restantes países de Europa, los que constituyen la Unión Europea  -aunque no todos-  y para algunos otros fuera de la Unión, sí pueda tratrase de una verdaera crisis, en el sentido ya apuntado. Para otros, entre ellos España, no puede hablarse propiamente de "crisis"  -ni tan siquiera de lisis-  sino de depresión. La "depresión", llamada también recesión, es un estado decreciente de la actividad económica, en el que se produce más que se vende. No se vende, porque no se puede comprar, y esto último sucede a su vez por la incidencia del desajuste monetario. No circula el dinero. No hay dinero. Y sin dinero, no hay quien compre. Y, como ya decía, no ha sucedido ni sucede igual en todos los países, de los llamados "de nuestro entorno". No voy a decir, una vez más, en Alemania y Francia, sino tampoco en Holanda, Bélgica o Luxemburgo. En estos países, ya no hay "crisis",  hace mucho tiempo que dejó de haberla, porque en todos ellos se practicaron los ajustes debidos e introdujeron los correctores adecuados. También es verdad que hay otros en peor situación incluso que España: Islandia, Grecia, Irlanda o Portugal. Pero, en el primero de ellos, ese minúsculo islote próximo al Polo Norte, han tomado la sabia y justa decisión de juzgar al ex-Primer Ministro por su responsabilidad en el derrumbre del sistema bancario islandés, estimando negligencia grave su pasividad a fin de evitar tal catástrofe, pese a las advertencias de los organismos competentes internacionales. ¡Qué maravilla! No, desde luego, la del desplome del sistema, eso no, sino la de sentar en el banquillo de los acusados a un personaje político, para que responda de su estúpida e incalificable barbarie. El mandatario islandés permitió alegremente el endeudamiento sin limite de los Bancos. Y aquí, en España, cuántas otras salvajadas no se han hecho y cuántas otras peligrosas frivolidades no se han cometido. ¿Cuándo se podrá sentar a alguien en el banquillo, con su sonrisa estúpida y bobalicona, vuelta la cara a los fotógrafos, como quien ha hecho una gracia? Otro de esos países, Irlanda, incurrió en otra malandrinada similar, garantizó a los acreedores la totalidad  de sus créditos, es decir, hizo responables a los Bancos de la totalidad de sus deudas frente a aquellos. Pero, el caso más gracioso, más "cómico", aunque también dramático, es el de Grecia, cuna del humanismo y la filosofía, y actualmente sede de la corrupción más "olímpica". En Grecia  -como en España los chinos-   no se morían nunca los griegos y, ya gobernase el socialista Papandreu o el socialcristiano Karamanlis, los muertos seguían cobrando las pensiones más de cien años después de haberse ido a la tumba. Y después de su enésima huelga general, los señores de la UE, le dijeron a Grecia: ¿Cómo que van ustedes a seguir sin hacer nada? Miren ustedes: O ponen inmediatamente en marcha las medidas adecuadas, o ya pueden ir comenzando a vender islas. Pueden comenzar por Corfú, que es tal vez la más bonita. ¿Qué no tienen ustedes dinero? ¡Ya lo creo que tienen...! Y mucho. Todavía les quedan los restos del Partenón, los que no se llevaron los ingleses al Museo Británico; el Mausoleo de Halicarnaso; el Templo de Apolo.... Y van a pagar con eso. ¿Que se quedan ustedes sin "soberanía"? Pues, sí. Exactamente eso es lo que puede pasar. Exactamente lo mismo que tanto le extrañaba a la Ministro de Economía de España, esa "lumbrera" de Galicia, a la que el exministro, también socialista, en su mal día, don Julián García Valverde, siendo Presidente de RENFE, exigía a gritos que "se la quitasen de su vista". Yo lo oí, en vivo y en directo. García Valverde, tampoco era precisamente trigo limpio, pero era Economista del Estado, y sabía que esta mujer no sabía nada de Economía. ¿Vamos a quedarnos los españoles sin El Escorial y el Museo del Prado? Espero con toda mi alma que antes podamos quedarnos libres de tanta basura humana. Portugal, nuestro querido Hermano, además de vecino y siempre bueno y cariñoso con nosotros, no ha hecho nada apenas, quiero decir nada malo. Lo único malo que en su día sucedió es que Portugal y España fuesen dos Estados distintos e independientes.

Y así nos han ido las cosas a ambas naciones, aunque se dice por ahí que el puesto que ahora ocupa Durao Barroso en la UE lo hubiese ocupado Aznar, de no haber sucedido lo que sucedió. Esto es lo de menos. Lo grave, es lo ocurrido en España después de Aznar, que siguió una férrea disciplina presupuestaria y fiscal; obtuvo el importantísimo apoyo de los Estados Unidos, lo que favoreció la posición y el prestigio españoles en todo el mundo; llegó a tener, fruto del Tratado de Lisboa, una posición casi tan fuerte o preeminente como Alemania y Francia en la U.E. y, como ya he dicho, dejó llenas hasta arriba las arcas del Estado. Y lo que sucedió después, en sínteis, fue lo siguiente: Un imbécil, comenzó a vaciarlas, propiciando dádivas y subsisidios a todo trapo, y no sólo a "repartir" lo que otros habían logrado reunir, sino a pedir más dinero para "seguir repartiendo" lo que no era nuestro, y mucho menos suyo, lo que agigantó el endeudamiento, público y privado, hasta los actuales límites de casi tres veces el producto interior bruto (P.I.B.)  - Alemanía no llega ni a la mitad, y Francia a una parte-; multiplicó por mil los riesgos económicos, ya casi en principio insostenibles, de esa barbaridad, que tan mal remedio y "marcha atrás" tiene, la de las Comunidades Autónomas; destruyó la finalidad originaria de las Cajas de Ahorros, convirtiéndolas en nido de sanguijuelas políticas, sobre todo socialistas y, sobre todo, permitió cobarde y conniventemente, que esa lacra de los Sindicatos gobernasen España a su antojo, pese a hacerse las víctimas del capitalismo opresor. Eso fue lo que creo yo ha pasado. Y temo mucho, entre temblores y naúseas, lo que puede pasar. ¡¡Fuera!!  Cuanto antes. Luis Madrigal.-




miércoles, 6 de julio de 2011

LLEGARÁ CÁLIDA LA AURORA




AL DESPUNTAR EL ALBA SUAVE


Cayeron las heladas, y tus flores
como fuego arrasaron… ¡Y era hielo!
¿Cuándo el calor podrá abrasar tu cielo,
ya que no llevan fuego mis dolores?

¿Cuándo, algún día, los ásperos clamores
de la historia que fue, serán consuelo
de los frígidos témpanos…? Y anhelo
del alma que arde y cruje entre estertores.

Ese día, verás brillar la aurora
como fulge un diamante entre oro fino,
al despuntar el alba que enamora.

Súplica  que no pide, es fiel destino
que, en borrascosas nubes, atesora
cuanto amor es humano... Y es divino.



Luis Madrigal




lunes, 4 de julio de 2011

UN RECUERDO Y UNA LÁGRIMA



Cierto que el juego del futbol, es decir el espectáculo en el que con el tiempo se ha convertido y ha terminado siendo, no merece en absoluto mi interés ni mi aprecio, por no decir todo lo contrario. Pero, pese a ello, no puedo hoy por menos de dedicar un sentido  recuerdo y de verter también una lágrima, ante la noticia que he podido leer en los periódicos: El descenso a la Tercera División,  y hasta su propia desparición, del club de futbol representativo de mi Ciudad natal, la Cultural y Deportiva Leonesa. En realidad su primer y verdadero nombre, allá por el año 1923 en el que fue fundada, era antes que "Deportiva", el de "Sociedad Cultural", lo cual, aunque sólo fuera por eso, ya parecía despegarse de la pobreza de instrucción que tradicionalmente ha sido característica bastante común, salvo contadas excepciones, de los futbolistas y del mundo del futbol. Y, en una Ciudad que ha dado a España trece reyes, y con Asturias veintiuno, mucho más aún que el club de futbol representativo de la guipuzcoana ciudad de San Sebastián, bien pudo ser inicialmente considerada como "Real Sociedad Cutural y Deportiva Leonesa", nombre sin duda mucho más eufónico y glorioso, por ejemplo, sin que sirva de ofensa, que el de "Rayo Vallecano", u otros por el estilo. Una Sociedad que, ante todo, perseguía y primaba, entre sus objetivos, la extensión de la cultura, como no podía ser menos, dadas las características personales del promotor de su proceso fundacional, el periodista leonés Carmelo Hernández Moro, que firmó durante medio siglo su columna diaria en "El Diario de León" con el pseudónimo de "Lamparilla", gran humanista, a diferencia de los que ahora utilizan por la radio el infinitivo comanche "decir que", entre otras muchas burradas y falta casi total del más elemental acervo cultural. El caso es que, en este ya pasado mes de Junio, según pude leer, a expensas de confirmarse defintivamente la noticia, se ha producido, en principio, el descenso de categoría de "la Cultural", por falta de capacidad económica para pagar el salario  (¿habría que decir "honorarios?) de sus jugadores. En esto ha terminado el profesionalismo sin freno, la alocada y absurda carrera de pagar millones  y más millones  -¡últimamente de euros!-  a los futbolistas, mientras los biólogos, investigadores de la causa o causas del cáncer; los inventores, los verdaderos artistas, los médicos y los jueces, perciben cantidades ridículas por el ejercicio de sus transcendentales y socialmente vitales funciones. Pero, eso sí, a unos pequeños brutos del puntapié, del codazo, cuando no del escupitajo y la agresión con el cráneo, "el famoso cabezazo", no al balón, sino a a la cabezota del contrario, a esos, a pagarles, si no millones, miles. Y que siga la fiesta. Muchos clubs, de ciudades no ya como León, sino de mayor población y capacidad económica, habían sucumbido ya antes a causa de este desdichado fenómeno. Y ahora, le ha tocado a León. Bueno, como conclusión, sinceramente me alegraría mucho  -sería un honor, para mí-  de que León fuese la única ciudad de España sin equipo de futbol. Hace ya años que dispone de un Auditorio de Música, por cuyo escenario desfilan las mejores Orquestas. Y esto es mucho más importante.

Pese a todo lo dicho, yo siento hoy una pena especial, al recordar los días de mi infancia, caminado por la Corredera, hacia aquel viejo campo de futbol, cuyas tapias, en parte, aún eran restos de las viejas murallas de León que no pudo abatir Almanzor. Yo creía entonces que el futbol era algo maravilloso  -porque en efecto lo era, dada la belleza objetiva de este juego-  pero no podía imaginar en lo que con el tiempo iba a convertrirse. Entonces, algunos jugadores de "la Cultural", ciertamente también eran de fuera de León, no eran leoneses, y algo cobrarían puede ser, pero no eran tampoco estrictamente "profesionales" del futbol. Trabajaban para ganarse la vida con el sudor de su frente, y no exclusivamente con el que les producía correr en el campo, que era para ellos una diversión, sino aportando su esfuerzo a los diversos quehaceres que la sociedad requería de todos. Y, desde luego, la mayor parte, sí que eran leoneses y habían nacido en León, con lo cual el honor de representar a su propia Ciudad valía mucho más que un puñado de pesetas. Por aquel Campo de La Corredera, y después por otros con distinto nombre  -El Ejido, La Puentecilla, más tarde el "Antonio de Amilibia", en honor de Don Antonio de Amilibia y Zubillaga, el Presidente, Ingeniero de Minas, que logró el ascenso en el año 1955 a Primera División, han desfilado todos los equipos importantes de España, no sólo el Real Madrid y el Futbol Club Barcelona, sino todos lo que han sido famosos por haber jugado, en unas épocas o en otras en la Primera o Segunda División. Y en "la Cultural" jugaron asimismo excelentes jugadores, primerísimas figuras de este deporte en España, como César, el tantos años jugador básico del F.C. Barcelona, en unión de sus hermanos, "Calo" y Severino Rodríguez Álvarez, los hijos de Bernardo, el de la Fundición. Ricardo ("Calo") y Severino nacieron en Asturias y desde allí viniron con su padres, pero César, nació en León y allí se crió e hizo jugador hasta que el Barcelona lo decubrió y lo fichó, cediéndolo al Granada durante los años de su servicio militar en esta histórica ciudad española, que precisamente este mismo año ha retornado a la Primera División. Felicidades a los granadinos. Algún consuelo nos queda, en recuerdo de César.

De niño, yo ví jugar en La Corredera, a equipos importantes. En especial recuero al Sporting de Gijón, al Jerez, al Albacete, al Real Oviedo, al Real Valladolid, a la Unión Deportiva Salamanca, al Pontevedra, al Hécules de Alicante y, en aquella época, !al Arenas de Guecho!, que fue uno de los equipos más importantes de España, en el primer tercio del siglo XX, al ganar la Copa del Rey en 1919 y tres sub-campeonatos de la Primera División, en 1917, 1925 y 1927. Recuerdo también, además de los ya citados, a jugadores de la Cultural, verderamente magníficos, como los guardametas, Florenza, López, Pérez, Sánchez, Guerra y el vasco Galarraga. Defensas como Peñalosa, o el propio "Calo", medios del tipo de Marculeta o Severino, y delanteros como Gamonal, Romero, Orejón, Angelín, Isaac, llamado "el Gitano", Chovito, Tavilo y el gran Rosendo Hernández, "el Canario", que se fue al Español de Barcelona y jugó el Mundial de Brasil, en 1950, marcando uno de los tres goles al equipo de los EE.UU., en Curitiva. Y Estuve también en el campo, en aquella ocasión era el del El Ejido, que había sido construido por otro Club leonés, aunque viculado al Ejército del Aire, El Club Deportivo Maestranza, de la Maestranza Aérea de León, allá por estas mismas fechas, más o menos, en el mes de Mayo o Junio de 1955, cuando la Cultrural logró el ascenso a la Primera División, tras sucesivas brillantes campañas en la Segunda. Aquel día  -en su honor, quiero recordarlo-  el equipo que entrenaba Román Galarraga, y que venció en los últimos minutos por 2-1 al Real Avilés, estuvo formado por Amaro; Macario, Ponte, Foces; Nino, Clemen; Michel, Gallo, Chas, Vallejo y Pueyo. También recuerdo los gritos, frente al Ayuntamiento y el Gobierno Civil. "¡El Estadio, el Estadio...!", gritaba la multitud, enfervorizada. Se referían a un nuevo Campo que, en efecto se construyó para el año siguiente, ante el debut en Primera División y que inauguró el Atlético de Bilbao. Eso sí, los vizcaínos nos ganaron por 1-3, creo recordar. Hoy, cuando al fin el Ayuntamiento había construido un campo de futbol, pequeño, pero muy bonito y funcional, en el que incluso el equipo nacional absoluto de España, hoy Campeón del Mundo, ha disputado un encuentro internacional oficial  -contra Armenia-  León, parece ser, se va, quizá para siempre, del futbol. ¡Maldito futbol profesionalizado y puro negocio! ¡Viva siempre la Cultural y Deportiva Leonesa!. Luis Madrigal.-