martes, 5 de agosto de 2014




A LA SOMBRA DE UN ÁRBOL

Esa sombra, es la nada que se apaga
tan pronto el sol su luz vaya apagando.
El árbol quedará, al sol mirando
y esperando otro día sombra se haga.

No es el árbol la sombra, ni ésta vaga.
Tampoco el sol es nada, declinando
el árbol sus cien ramas, que inundando
del brillo sus aristas, luz propaga.

Esa sombra es ligera, siempre pasa
y se duerme, en la noche sin ser nada.
Nada el árbol, que alzó su tenue gasa

hacia el cielo que brilla en su enramada.
Ni es nada el sol, el rayo que ahora abrasa,
ni puede ser el alma enamorada.


Luis Madrigal


A esa sombra, a ese árbol, al sol de California,
y al gran fotógrafo californiano Shawn Clover,
autor de la bella imagen que inspira todo lo demás.

Las Navas del Marqués (Ávila), 5 de Agosto de 2014





lunes, 28 de julio de 2014

EL DEVENIR DEL TIEMPO



AYER, ES UN FUTURO

Otra vez se desliza el pensamiento
hacia oscuros rincones, donde habita
la nada, que es la sombra, y que concita
entre nausea y temblor el sentimiento.

Un segundo  -no más-  el polvoriento
reguero de zozobra la fe escita…
La luz del cielo es el punto de cita
y la negra visión huye al momento.

Quiere creer que “ayer” es un futuro;
que han de volver los días que pasaron,
con la luz y el color del ser más puro.

Espera tener ya lo que esperaron
quienes temieron ver un seno oscuro,
para por siempre amar a quien amaron.


Luis Madrigal




Fotografía de Sam Howzit 

sábado, 26 de julio de 2014

LAS HUELLAS DEL RECUERDO



CUANDO EL SUEÑO SE VA


Cuando el sueño se va,
llega la calma.
El aire, siempre apaga el fuego,
aunque lo avive y alce transparente
si el viento sopla al Sur,
el sol poniente.
Lo que antes fueron llamas,
hoy cenizas
que extienden su gris velo
a su rescoldo, son.
Cruje el alma al andar
por el camino lento
que al músculo doblega.
La verdad, es consciente
y se acomoda
entre duras aristas
y guijarros cortantes…
Entre trémulos suspiros
que vuelan hacia nadie.


Luis Madrigal





Fotografía de Smirno Valelish
 

jueves, 24 de julio de 2014

SENSACIONES DEL ESPÍRITU



UNA HUELLA DE HUMO


Al despertar el día, duerme
la noche, que pasó esperando al alba
y que condensa sueños, que vivieron
sin vivir fuera, allá, dentro del alma.
El sol, golpea suave los cristales,
que velaron sin ver llegar el aura
de una imagen que brilla
y que se agita, convulsa y trémula,
allá en lo más lejano, en lontananza.

Quiero ver su cabello, como el oro,
de su cuello colgar una guirnalda;
de sus labios, rubíes encendidos,
escuchar con sosiego una palabra.
Quiero yo estar en mí y, sin olvido
tomar también la onda de luz clara
que en partícula torna y, al mirarme,
en carne y sangre espíritu proclama.

Anhelo, una y mil noches, sólo un sueño
que vea cual cristal, en la otra orilla
del Mar, de plata añil, que olas levanta,
encendida de luz una silueta
que siempre veo en mí y que se aparta
de mi vista al cruzar, y sin ver nunca,
como huella de humo, sin mirada.


Luis Madrigal






Fotografía de David Ambridge
 

miércoles, 23 de julio de 2014

EL TIEMPO QUE PASÓ



HABRÁN BROTADO LAS LILAS


I

Ya habrán brotado las lilas…
Junto al seto, florecidas
habrán estado sin mí. Y su aroma
perfumando a las estrellas,
cuando en la noche asomaron
desde el cielo, sobre ellas.


II

He de buscar su fragancia,
desde lejos escondida,
para encontrar de la herida
bálsamo, que cure el alma
y, entre sórdida estampida,
en la noche encontrar calma.


Luis Madrigal





Fotografía de Mercè MA 
 

martes, 22 de julio de 2014

TRES ESTROFAS SÁFICAS



VENDRÁ EL ALBA


Viejo camino de la selva oscura,
que destellos de luz das a mi alma,
deja que escuche en paz el dulce eco
del ser, que canta.

Mi corazón no puede más, y teme
no más color, al despuntar la aurora,
que el de ser por siempre, tras mil horas,
tan negra sombra.

Mas  -al ponerse-  al fin brillará el sol.
Huirán opacas brumas, apostadas
en lo más hondo y, entre luces de oro,
veo ya el Alba.


Luis Madrigal






Arriba, luces en la noche boreal.
(Fotografía de Daniel Leifheit)

lunes, 21 de julio de 2014

SEXTA SERIE DE SEGUIDILLAS



DESDE LA ALTURA

I

Cuando alcanzo lo alto,
pienso en el valle,
tan lleno de suspiros
que lleva el aire.

II

Salto de nube en nube
sin más impulso
que el que, presto, me mueve
el pensar puro.

III

Pensar, no es ser, sin más.
Intento liso.
Mas, sin andar el tiempo,
no haré camino.

IV

Sentir, es mucho más.
Es trasladarse,
entre cielos y nubes,
sobre los aires.

V

Buscar el amor lejos,
en la distancia,
es presencia continua
dentro del alma.


Luis Madrigal







Arriba, cielo de Bolivia
fotografía de ARNAUD Z