miércoles, 22 de junio de 2011

COSECHA DE VERANO YA EN INVIERNO



A UNA COSECHA DE SUEÑOS PUROS

La cosecha llegó, en buena hora
y sus frutos, cargados de verano,
trajeron el almíbar y, en tu mano,
la más suave caricia. Ya la aurora

abre el día a la luz y así atesora
la fuerza del planeta… Y hace humano
ese vivo color, tan araucano,
que brota de tu alma soñadora.

Sobre ara de cristal, hoy su reflejo
fulge como oro puro, y sus ticciones,
en cromático brillo, son espejo

en el que quiero ver mis ilusiones,
para poder mirar, aunque ya añejo,
vestidas de pureza mis pasiones.


Luis Madrigal



En la imagen, precioso  bodegón de la excelente fotógrafo
y delicada poetisa, Alicia María Abatilli,
de Córdoba (Argentina)




DOLOR EN EL ALMA




AL RECORDAR LAS HORAS QUE NO VUELVEN


¡Cuando miro las horas que ya huyeron,
tiembla mi vista…! Un nudo en la garganta
me ahoga el alma… Al corazón, quebranta
la memoria de aquellos que se fueron.

No me angustia tan sólo que murieron,
sino el vacío que hallo y que me espanta
al ver mi soledad… Mi dolor, canta
a los días y noches que ellos vieron.

Uno tras otro, vi como al mirarme
sus ojos, ya vencidos, no miraban,
sin fuerzas en la voz que quería hablarme.

Y pude comprender cuánto me amaban;
cuánto dolor les afligía el dejarme
tan solo, en este mundo que dejaban.



Luis Madrigal



A mis padres y a mis hermanos,
que tanto me quisieron,sin
duda por ser yo entonces “el pequeño”







martes, 21 de junio de 2011

HOY SERÁ VERANO EN ESPAÑA



Hoy Martes, 21 de junio de 2011, a las 19 h. 16 m.   oficial peninsular de España y Portugal, se inicia el verano en el hemisferio Norte, según el convenio astronómico. Esta estación, que es la más larga del año desde hace algunos siglos, durará 93 días y 15 horas. El otoño se iniciará el día 23 de septiembre.

Algunas personas, o muchas, recibirán este nuevo Verano con la vista puesta en el mar o en la montaña, para disfrutar de los días veraniegos, tan largos y alegres, pese, en algunos lugares, al agobiante calor que este año ya se anuncia, tanto para estos días iniciales como para el resto de la estación estival. Otras personas, sin duda serán mucho menos afortunadas y habrán de padecer el Verano, sin sensación placentera alguna, sino por desgracia al contrario, agobiadas no tanto por el calor como por la penosa situación en la que se encuentran, y no sólo sin vacaciones en ninguna parte, sino sin posibilidades de hallar un trabajo que les permita afrontar la vida. Y hay que pensar especialmente en ellas, mucho más que en las que proyectan divertirse y pasarlo bien.

Pero, al margen de unos y de otros, yo quiero recordar hoy, con el sincero abrazo de mi gratitud, a un tercer grupo de seres humanos, de hoy y de siempre, a los eternos artífices de la vida sedentaria de los demás, a los hombres y mujeres del campo, de la agricultura, a los recios labriegos, de manos agrietadas y mordidas por el vegetal, destrozadas por los duros aperos e instrumentos de su labor. A quienes se pasan la vida mirando al cielo, con esperanza o con temor, sufriendo tantos rigores e inclemencias, año tras año, en su fecundo esfuerzo para "fabricar" el pan, alimento del hombre, el mismo que se transforma, muy de mañana, en un Cuerpo misterioso e infinitamente eterno, como ya en el Otoño, se escanciará el vino dulce y generoso, fruto de la vid. Y, ya en el Invierno, el aceite para mitigar tanto dolor y ser bálsamo de los escozores de la vida. A ellos, recordando los años de mi niñez, cuando sobre un trillo de tablas giraba yo, durante mis vacaciones escolares del mes de Julio, aunque como un "señorito" burgués, en torno a las espigas cargadas de grano, al trote alegre de aquellas mulas, vigorosas y de tan noble porte, enjaezadas con los colores de España, y en torno también a una bandera roja y gualda. A ellos y a ellas, a todos esos sublimes y heróicos "terroneros"  -como gusta decir nuestra amiga y colega Francis Quintana, de Montijo, Badajoz, tierra de conquistadores y de tantos héroes anónimos- con mi admiración y gratitud, mientras misteriosamente llegan a mis oídos aquellos cantos de trilla:




EL VERANO ES EL TIEMPO  DE LA ESPIGA


Arde la espiga, que será en la era
herida, hasta morir, por los cristales
de una tablas que, al vuelo, son puñales
para cortar su hermosa cabellera.

En alto el sol, el trillo a la carrera
de unas mulas, que trotan tan iguales,
va alumbrando los frutos candeales,
mientras canta una voz, a una bandera

que absorbe el sol de Julio y que sazona,
con el viento y la lumbre del verano,
entre pajas, el fruto que aprisiona.

Tejida de oro y fuego, junto al grano,
para amasar de harina una corona,
y ser mañana, el alimento humano.



Luis Madrigal




lunes, 20 de junio de 2011

OTRO SONETO PARA ISABEL...



... DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS



EL AMOR ES UN NIÑO



Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado;

...
 es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;

... 
es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.

... 
Este es el niño Amor, este es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!


 
Francisco de Quevedo




En la imagen, "Amorino"  -esto, es, Cupido-  del pintor
italiano Bartolomeo Schedoni
(Formigine, 1578 - Parma, 1615)



sábado, 18 de junio de 2011

TAMBIÉN EN INVIERNO HAY FLORES




A UNAS FLORES DE INVIERNO



Esas flores de pétalos tan puros
que de la noche emergen hacia el día
la esperanza, que alienta todavía,
han de aclarar, con luz, días oscuros.

¡Las tinieblas, que laten tras los muros
del invierno que azota la alegría…!
De su cansada faz, hosca y sombría,
la risa han de traer los días futuros.

Hoy, miro desde aquí… El Mar me oculta
las Sierras en penumbra, gris el vuelo,
que se viste de  humo y que sepulta

las hojas que rodaron por el suelo,
y el paso de los cóndores que ausculta
la baja tierra, donde vive el cielo.



Luis Madrigal



Fotografía de Alicia María Abatilli,
de Córdoba (Argentina),
inestimable regalo personal de su autora
que con emoción tanto agradezco




jueves, 16 de junio de 2011

GOLONDRINA, ¿DÓNDE VAS?






SI EL FUEGO SE VA DEL PECHO




La golondrina que vuela,
no sé muy bien dónde está…
Quizá, en el aire que viene;
tal vez, ahora, sobre el mar.
Cuando pronto estalle el fuego,
en la Hoguera de San Juan;
cuando las llamas al cielo
se eleven puras y en paz,
entonces la golondrina
a mi alero llegará…
¿Dónde estaré yo, si el fuego
de mi corazón se va?
Acaso me habré hecho hielo,
si tú no me quieres ya.


                            Luis Madrigal
 
 
 
 


lunes, 13 de junio de 2011

ESPERANZA BAJO EL SOL Y LA LUNA





EL HORIZONTE, AUN DÉBIL, SE DIVISA



Las horas, pasarán. La Vida, queda.
Al ocultarse el sol, brilla la luna,
que tiembla sobre el mar, y las estrellas
palpitan, mientras muestran el camino
que ha de abrirse al andar sobre las olas...
Enloquecidas, mansas, verdes, quietas,
al infinito en busca del destino
interminable, dócil, suave, pleno,
la nave que gobierno gime y, lenta,
su navegar prosigue, aun yo dormido.
Algunas veces, cruje, bien despierto.
No olvido la canción que ha de acunarme
mientras me alumbra el sol. El alma abierta
al murmullo del agua, que repite:
Si el viento se apagó, achica y rema,
que al horizonte, aun débil, se divisa
el oro de una playa, muy serena.
Nunca un eco tan dulce embriagó oído,
ni el ojo pudo ver, por más que viera.



Luis Madrigal