martes, 19 de abril de 2011

MARTES SANTO: CUATRO QUINTILLAS DE DOLOR






I


Están las calles muy llenas
junto a ese Cristo doliente…
Con flores, no huyen las penas,
ni se quiebran las cadenas
ni el viento alivia su frente.


II

Quiero sentir la atonía
del Nazareno que pasa.
Quiero que así el alma mía
se sumerja en la agonía
del dolor que le traspasa.


III

Y me acomodan cristales
para ver al que camina
en días primaverales…
¡Cargado de tantos males,
por mí, hacia una Colina!


IV

Mas he de subir al Monte,
por más que así me desangre,
sin que nadie me remonte
y, mirando al horizonte,
poder llevarle mi sangre.



Luis Madrigal

lunes, 18 de abril de 2011

REFLEXIÓN ANTROPOLÓGICA PARA UN LUNES SANTO



LA VIDA

¡Oh, que dulce es el placer...!
Pero se acaba.
¡Que delirio el poder!, que al otro humilla,
pero le sigue el llanto...

Pasa la vida
y, al pasar, parece lento el paso,
que es constante, no se para...
Muy tarde  -demasiado-  se descubre
que fue veloz y... ya pasó.
¡Fue nada...!
Como un soplo, que no acaba de ser,
apenas nace
y ya se ha ido, sin ser tan sólo eso.
Así es la vida... Un soplo no nacido.
Apenas un latido
y mil suspiros hondos, que se pierden
en la distancia amarga, y que no vuelven
a alumbrar nuevas noches de verano;
ni una cálida nevada, en pleno invierno;
ni ver ya más la flor en primavera...
Las hojas del otoño, van cayendo
cada día que corre, sin retorno...
Alguna vez, se ve fugaz la hierba
bajo los rayos del sol, que en alto brillan,
mientras una dulce canción
llega hasta el alma y la fecunda
de belleza y amor.
Pero, entonces...
también el cielo se nubla y la música se acaba.
Se va apagando,
hasta fundirse dulcemente con el sueño,
hermano de la muerte.



Luis Madrigal






domingo, 17 de abril de 2011

Y HOY, DOMINGO DE RAMOS



Pueri Hebraeorum, portantes ramos olivarum, obviaverunt Domino, clamantes et dicentes:
Hosanna in excelsis.
Pueri Hebraeorum vestimenta prosternebant in via et clamabant dicentes:
Hosanna Filio David, benedictus qui venit in nomini Domini
Los niños de los judíos, tomando en sus manos  ramos de olivos, salieron al encuentro del Señor; gritaban y decían:
¡Alegría en el cielo!
Los niños de los judíos extendían sus vestidos en el camino y gritaban diciendo:
¡Alegría por el Hijo de David; bendito el que viene en el nombre del Señor!



viernes, 15 de abril de 2011

YA ES VIERNES DE DOLORES



Con el Viernes de Dolores, tradicionalmente se inician en España las celebraciones de la Semana Santa. Al menos así era y es en mi Ciudad natal de León, donde esta tarde-noche, saldrá desde la Iglesia de Nuestra Señora del Camino, la "Antigua", llamada también del Mercado, por hallarse ubicado este templo en la que fue Plaza medieval del mercado de granos, y otros productos del campo leonés, la procesión de la Virgen de los Dolores. Naturalmente es una Virgen dolorosa, pero es también la Patrona del Viejo Reino de León, y la Madre de todos los cristianos leoneses. Hasta me atrevería  a decir que incluso de los no cristianos. Por ello, yo me uno en espíritu a todos mis viejos amigos y hermanos en la misma fe que profesamos con ardor y energía mientras fuimos jóvenes,  de la que todavía permance un rescoldo que no se apaga en nuestras almas, pero también a todos los leoneses, de todas las creencias religiosas... o de ninguna. El dolor, es para todos los humanos. De este acontecimiento, con el que se inicia un año más la Semana Santa leonesa, deseo ofrecer también un testimonio expreso en esta entrada, tras el Himno a nuestra Madre del Camino, cargada hoy más que nunca de dolor. Pero antes, quiero honrar la Festividad que en esta fecha se celebra, recordando también con ello a todas las María Dolores, españolas y de cualquiera otra parte del mundo, muy en especial de nuestra querida América del Sur. Lo haré con dos Décimas al estilo moderno. Una de ellas, la primera, del gran poeta español Gerardo Diego. La otra, humilde, en réplica a la de tan celebrado maestro de la Poesía, la he compuesto yo mimo. Eso sí, con toda el alma. Por último, eso no puede faltar nunca, ofreceré un Soneto a la Soledad de la Madre, y a todas las madres que sienten o han sentido ese mismo gran dolor.


DOS DÉCIMAS Y UN SONETO





PIEDAD


He aquí helados, cristalinos
sobre el virginal regazo
muertos ya para el abrazo
aquellos miembros divinos.
Huyeron los asesinos.
¡Qué soledad sin colores!
¡Oh, Madre mía, no llores!
¡Cómo lloraba María!
La llaman desde aquel día
La Virgen de los Dolores.



Gerardo Diego




A MARÍA, EN SU DOLOR MATERNAL

 




















Ya aquellos miembros divinos
volaron desde el regazo
de la Madre… Y un pedazo
de su Ser quedó entre espinos.
Si huyeron los asesinos,
ocultándose en la bruma,
tan suaves como una pluma
las lágrimas de María
-¡cómo lloraba aquel día!-
del mar se hicieron la espuma.


Luis Madrigal




Y a la gloriosa memoria
del gran poeta español Gerardo Diego,
recordando su sublime y delicada Décima, “Piedad”





SOLEDAD





Cuando veo en tu rostro, Madre mía,
las perlas que se escapan de tus ojos,
siento de tu amargura los Despojos
que al mundo, con dolor, traen la alegría.

Mas, tu signo es de gloria… ¡Ave, María!
Ante tu herido corazón, de hinojos,
cae hoy el mío… Y los más hermosos
suspiros y clamores a porfía.

Quiénes a Ti, el amor, su Madre llaman
lloran también contigo, hoy que tú lloras
y, en su alma clavada, esa Cruz aman.

¡No llores, Madre, más…! Que en todas horas,
los hijos que te quieren, a Ti claman:
¡Gloria a la Luz de todas las auroras!



Luis Madrigal




Y la procesión que dentro de unas horas, saldrá en León, de la Iglesia Parroquial del Mercado:


jueves, 14 de abril de 2011

NOCHE OSCURA




UNA LUZ BRILLA EN LA NOCHE


Ya la noche es oscura... Una luz brilla,
se agita y parpadea en la distancia.
No es mucho su fulgor, mas siente el ansia
de ser, de otra más grande, la semilla.

Sabe muy bien que tiembla y que es de arcilla,
pero del Sol recibe la substancia
como la flor exhala su fragancia
y el trigo se acomoda en la gavilla.

Serena, sin temor, muestra el camino
y, en plena noche, alumbra al caminante,
mostrándole, muy claro, su destino.

No cesa de alumbrar ni un solo instante
con destellos de amor, fulgor divino
que hace de su ser luz, amor constante.



Luis Madrigal



 

miércoles, 13 de abril de 2011

LA SEMANA SANTA QUE VIENE Y VA...



La irrupción de Dios en la Historia por medio de su Hijo Jesucristo, nacido de una Mujer de nuestra propia raza humana. Mejor aún, dicho de otra manera, el por qué la Esencia se “accidentaliza” en un momento dado del tiempo y no en otro, desde la Creación del cosmos geobotánico, es un hecho tan absolutamente sobrecogedor y meta-histórico, aunque pueda datarse, que, racionalmente, resulta por completo incomprensible e inexpresable. Jesús de Nazaret, nace bajo el emperador romano Cayo Julio César Augusto, y muere bajo su inmediato sucesor, Tiberio Claudio Nerón. Con tan sólo una diferencia cronológica de 33 años, se van a producir los dos Acontecimientos más duros y difíciles de entender por parte de la mente humana. Ambos, meta-históricos y meta-físicos, resultan igualmente inviables al ser humano por vía racional. Ni se pueden explicar, ni se pueden entender.

Pero, acaso, con ser el primero de ellos  -la Encarnación y Nacimiento del Hijo de Dios-  el más racionalmente incomprensible y exorbitante, es el de la Muerte, cruenta y pavorosa del mismo Cuerpo  encarnado en Nazaret y nacido en Belén  -con su Alma, que se mostrará en aquel Monte “triste hasta la muerte”-  lo que puede causar una mayor y más incomprensible extrañeza. No pasa inadvertido para mí el hecho real y puntualmente repetido, desde siglos, de que fundamentalmente tan sólo en España, y en mucha menor medida en Portugal y en Italia, se celebre la Muerte del Redentor, a excepción prácticamente unánime de todos los demás países católicos occidentales, que no la silencian ni desconocen lógicamente en su Liturgia, pero que no la celebran. ¡Qué diferencia cabe observar en estas naciones, con respecto a la Navidad! No voy a referirme, superando con creces el “ascetismo” español hasta límites aún mucho más incomprensibles, a lo que sucede en Filipinas, las lejanas Islas del extremo oriente que deben su nombre a aquel gran Rey español siempre vestido de negro, como también sin duda sucederá en algunas naciones de nuestra querida América. Sin duda es “la raza”. Desde luego, los sucesos en tales fechas en Filipinas, dejan en la cuneta a los “empalados”, “descalzos”, "flagelantes" o “encadenados” españoles, y puede que también hispano-americanos, porque  en aquellas lejanas Islas, se producen verdaderas crucifixiones reales de seres humanos. No podría decir yo si ello se debe en estos casos a un “exceso” de fe, o si tal bárbara costumbre es una mera superstición, fanática y salvaje. Simplemente, no lo puedo comprender, aunque comprenda menos aún la postura de las Autoridades de la Iglesia católica, la Jerarquía y, quizá menos aún la de la Autoridad civil del Estado de Filipinas.

Sin embargo, a pesar de lo dicho, hay algo que me parece aún mucho más grave, en términos de fe religiosa, y desde luego por completo agobiante, paleto y nauseabundo en términos sociológicos: La ya inveterada costumbre de esta sociedad española, decadente y enferma si no ya muerta, que año tras año, con crisis económicas o sin ellas, celebra estas fechas atiborrándose de sol en las playas levantinas, comiéndose un cordero, la noche de vigilia entre el Jueves y el Viernes Santo y, en general dando por ahí saltos, entre “chiringuitos”, o tirada por los suelos en los aeropuertos, y cargada de maletas, bultos antiestéticos y niños que berrean. Nada que ver con lo que llamamos Semana Santa.  Peor que a los que crucifican de verdad en Filipinas. Luis Madrigal.-


CIUDAD DE FALSOS PAPAS Y... AUTÉNTICOS CRISTIANOS



¡Cristianos españoles, los que queden: Tomad ejemplo de nuestros hermanos franceses!. Desde luego, Francia le ha dado muchas tristezas a la Iglesia, pero también algunas grandes alegrías. Y esta es una de ellas. ¿Alguien se apunta por aquí? No tanto para ir a Avignon, donde ya no está el aragonés Pedro de Luna, legítimo Papa de la Iglesia, Benedicto XIII de Avignon, sino para marchar sobre Madrid, portando antorchas encendidas en la mano y fuego en el corazón. Luis Madrigal.-


AVIGNON POR LA CRUZ. Si usted hace click, podrá entererase. Tiene que saber francés, eso sí